La Santa Misa

Llevaba tiempo sin ir a este sagrado evento. Había logrado evadirme de mis obligaciones católicas por unas cuantas semanas con éxito, pero hoy no hubo escapatoria y tocó ir. Mi caso es muy especial, pero puede ser el de muchos más. Ir a misa es una obligación, porque es un precepto de orden (ya empezamos con los términos raros). No es algo que se discute, simplemente se cumple. ¿Por qué? Porque Dios toma lista, y así como en la Universidad uno perdía una materia por fallas, la salvación eterna también se pierde por fallas. Así fueron criados muchos de nuestros ancestros, y son tan radicales con esas creencias que simplemente es mejor tragarse la autodeterminación y asistir a este vistoso y tradicional evento dominical en aras de la conservación del orden público. En otras palabras, manifestar abiertamente la procesión interna significaría la excomunión, la consiguiente freída en la quinta paila del infierno de Dante, y el corte de servicios maternales. De nuevo buscando otras palabras, se arma el lío familiar y simplemente por evitarse la cara arrugada y el drama sicológico-espiritual y daños colaterales, sale mejor negocio sacrificar (para que vean que el valor cristiano del sacrificio si lo tengo presente) una hora de sueño Dominical en aras de la paz familiar.

No me gusta ir a misa porque me parece la mayor concentración de la hipocresía humana. Gente que le para(mos) tres bolas al discurso porselitista del cura, repite como una lora mojada oraciones que ni sabe que quieren decir, que cuando dicen una “palabra mágica” automáticamente contesta, como cuando una vez en las lecturas estaba la frase “por los siglos de los siglos” y un desprevenido y distraído espectador dijo automáticamente: “amén”, dice en público que se arrepiente de sus pecados pero al cruzar el atrio vuelve a lo mismo de antes, y de igual forma pone cara de circunstancia y atención al sermón que habla sobre la caridad cristiana, para que a la salida de la misa le eche la madre a la señora que estaba a dos puestos de esta persona hacía cinco minutos, porque le echó el carro. Ni para que hablar de los comercial y la publicidad política pagada: “esta misa se hace por la recuperación de la salud / por el alma de Fulanito” … nada que envidiarle a los “a mi compadre poncho allá en Valledupar, ay hombe” de los vallenatos. Rituales que tienen real contenido y origen espiritual extraído de las religiones paganas de hace miles de años, pero ahora franquiciadas con el outsourcing de “Su Santa Madre Iglesia Inc”, y con la diferencia que ahora nadie sabe el sentido de las mismas y todo se disfraza o justifica con palabras en latín (o violín de lata) y misterios sagrados. Rituales que servirían de algo si la gente creyera(mos) o supiera(mos) en lo que realmente está haciendo. No es casualidad que la semana santa sea al final del invierno, comienzo de la primavera y oh coincidencia … luna llena!!
Tampoco nunca encontraré sentido a que la misa del Sábado por la tarde valga por la del Domingo. Como dijo una vez mi Mamá: “camine vamos ya y salimos de eso”. Así es la mentalidad del creyente. Salir de eso.

Para ser franco una de mis mayores entretenciones durante la misa es echar ojo. El lío es que en mi parroquia (como lo vemos en el censo) no hay estadísticamente mucho para ver, y de lo poco que hay hay muy poco para rescatar (if you know what I mean). A ratos me siento piadoso y hasta rezo con sentimiento compadre y me concentro y todo. Pero no pasa mucho a decir verdad.

El día de hoy cambié de rutina, y como quedé en un punto más alto me puse a hacer un censo. Los resultados fueron:
97 señoras cuyo promedio de edad rondaba el mismo número. (sin exagerar, era de unos 55 a 60 años).
25 señores cuya edad y posición respecto a las antes mencionadas sugería que eran los respectivos maridos.
15 mujeres entre 30 y 15 años (todo es a puro ojo, que conste!).
apenas 5 hombres en el mismo rango de edad (me incluyo)
15 niños entre los 2 y los 12 años.

¿Qué se concluye de este censo?
1. Los jóvenes no le comemos cuento a los preceptos de orden, dogmas sin explicaciones razonables, simplemente no nos comemos los cuentos o nos parece una farsa la reunioncita. Muchos de los que vamos es porque no tenemos más remedio. Las cifras no mienten: 77% de los presentes censados eran mayores de 50 años.
2. Las señoras nacidas del año 50 para atrás … fueron muy bien aleccionaditas por sus respectivas monjas de los colegios donde fueron educadas … porque hacen su llamado a lista sin falta. 61% de la población censada.
3. Los pobres niños van porque no tienen más remedio. Como yo. Lo peor del caso es que no falta el niño que lógicamente al cabo de media hora ya se desespera (y no es el único) y empieza a gritar o pasear por toda la iglesia. Al menos su edad le da permiso para manifestarlo abiertamente. Eso es el 11% de los censados.
4. No sé como hacen los esposos de las viejitas para evadirse. O hay un reguero de viudas o madres solteras en mi parroquia, o son artistas del escape. Y eso que a ellos tampoco les quedaba más remedio que estudiar en colegios de curas.

Observaciones sueltas:
– Dentro del séquito de viejitas que se pelean por su minuto de gloria (las lecturas y salmos) se rescata una que lee las lecturas desde los 15 años, (ya debe tener unos 23-25) que pone cara de virgen maría pero sus ojos no ocultan tamaña morronga que hay detrás. Debe ser su forma de rezar para empatar y pecar.
– Me causó mucha gracia el que cobró la taquilla hoy. Era un niño de unos 12-13 años con una camiseta de millonarios. Muy irónico y gráfica la imagen… Millonarios pidiendo limosna. Y que conste que soy hincha de millonarios, pero es que no dejaba de ser graciosa la imagen.
– Hice una atenta observación de la audiencia durante el sermón y no creo exagerar al afirmar que el 2% de los presentes estaba realmente poniendo atención. Muchos ponen cara de circunstancia y miran de frente (con los ojos en blanco, pero igual la idea es esa) al cura, pero igual están es pensando en lo que van a hacer más tarde, o cómo va a ser su semana, haciendo cuentas de como pagar el predial, el teléfono … uno que otro tendrá malos pensamientos con ese jean descaderado que está al frente y vaya uno a saber en qué más pensará la gente. Un buen porcentaje ni creo que entienda lo que el cura dice. Otros ejercitamos los músculos orbitales para no mover la cabeza y mirar al rededor. Claro, como las brujas, los que realmente le ponen atención al sermón, que los hay, los hay. Pero seamos sinceros, del 2% no creo que pasen.
– “La paz” es el esperado momento en que a una espalda que se está escudriñando desde hace media hora se le pone cara. Es normal desencantarse en ese momento.
-A un señor le suena el celular y duró como 3 timbrazos (y el timbre era bien notorio) en sacarlo del estuche, para contestarlo en plena iglesia. Le dio de que rajar a unas señoras de al lado, eso si.
– Al final de la misa el cura pide a la gente que rece para que el espíritu santo ilumine al cónclave y elija bien. Como si el espíritu santo fuera a cambiar lo que se viene fraguando por décadas. La Santa Madre Iglesia si no sale ganador uno del Opus.
– Tras encima de todo ir a la iglesia, al igual que montar en bus es un riesgo de magnitudes de salud pública. Había al menos tres personas con tos persistente, sumado a una temperatura ideal (20-23 grados?) para la distribución y reproducción de microorganismos … y después todo el mundo con gripa … ¿¿¿pero dónde me la habrán pegado???

Yo creo que lo que dice Nostradamus, o lo que dicen que dijo Nostradamus puede ser cierto. Que quedan dos o tres papas, y que el mundo se acaba. Lo que nos nos aclararon fue que mundo. El mundo católico es el que se acaba. Como para los que escriben esas cosas la religión es su mundo … pues…
Post Data:
Si se sintió ofendido por este artículo: de malas. Recuerde los valores cristianos de la tolerancia y el respeto al prójimo. (la manipulación vale en cualquier sentido, ¿no?).
Mi relación con la salvación eterna es mi problema, si no me salvo pues que de malas yo, pero no me intente salvar. Preocupese por su alma y poser un buen cristiano, que ya veré como me las arreglo. Igual por allá nos veremos.

Y gracias por su preocupación de todas formas, y por si acaso disculpe.

Otra aclaración. No generalizo. Sé que hay misas muy diferentes, alegres, sentidas. En mi casa somos hinchas (y si, me incluyo) del Padre Pedro Prado. Un Franciscano (amigo de la casa y todo) que habla como gente normal y hace de la misa algo realmente entretenido, con sentido y propósito. Bien espiritual, y en cierta forma casi que una terapia de grupo. Mis diferencias están más por el lado de la manipulación y dominación de la santa madre iglesia que otra cosa. No lo tomen personal.

6 thoughts on “La Santa Misa”

  1. Todos los temas relacionados con la religión siempre son polémicos…
    Yo soy de las que va a misa por gusto… pero creo que si tuviera que ir obligada… seria una tortura…

  2. Cierto. No se debe hablar ni de política, ni de religión ni de fútbol por simple sentido común: Siempre habrán diferencias profundas.
    Como citó a Korochi (ve tú a saber quien es el) <a href="https://emerald-eyes-grace.b…">Graciefer</a> alguna vez:
    "Sé que no conviene discutir sobre política, religión o fútbol, pero jamás
    votaría para presidente a un cura que erró un gol." -Korochi

  3. Hooola! Vine a saludarte y a devolver atenciones! Vas a pasar por mi blog más seguido??? Por allá te espero!
    De resto pues … excelente post. Yo la verdad no voy a misa porque no me nace … pienso que si uno va debe ser por convicción, no por nada más. De resto pues … también pienso que muchas de las personas (NO todas) que van a misa cada 8 días y q viven dándose golpes de pecho, son los peores … son fieles de "el que peca y reza empata". Un saludito!!!!!! Chau!

  4. A mi lo que me parece curioso de algunos catolicos (algunos, ojo!) es esa defensa acerríma (si esta por ahí Grace, que me corrija si lo escribi bien) que hacen de su religión, cuando ni a ellos mismos les gusta ir a misa, entonces ¿pa que? la última vez que fui a una misa (matrimonio) me quede vergonzosamente dormido ante la mirada entre atónita e inquisidora del cura y de la gente que estaba al lado y preferí salirme a dormir al carro.
    En cuanto al limosnero con camiseta de millos… sad but true… ¿cuando veremos la luz al fin del tunel?

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