Envío vía envía.

Vamos a ver cuanto le cupo a mi RAM.
– Salgo y el celador de la cuadra está echado como un pachá con las piernas estiradas. cumplimos el sagrado ritual de levantarnos la mano.
– parque SP: mientras asciendo la “Megaestructura”** , en la banca que queda en frente hay una mujer sentada hablando por teléfono. Como soy tan miope y voy rápido no se ve si es bonita o no, por lo que opto por mirar para otro lado (mucho antipático).
– Cruce: Pasa un beetle. Si no fuera carro de traqueto, me gustaría tener uno.
– 2º parque: milagrosamente no hay nadie interponíendose en mi camino.
– Casa de familia, hoy jardín infantil: LAs cansadas y mal reconocidas madres sustitutas abordan la ruta a casa.
– Avenida ex-ecaulíptica: un ciclista hace un cruce osado aprovechando la ausencia de tráfico (viva el pico y placa!).
– Juemadre, el espejo se descuadró otra vez … no puedo saber si me puedo cambiar de carril o no, mejor hago la famosa U en el semáforo, esa que tanta envidia le da a los carros. (Una oreja resumida en 3 metros).
– Llego a la gran avenida, me toca por la derecha. Se baja una niña lindísima (igualita a Vanessa, la de desafío 2005) de una buseta. Algún día seré capaz de hacer lago al respecto?. Freno para no atropellarla, aunque no hacerlo (frenar) hubiera sido un método válido. Igual no fue hasta que frené que la vi, así que ni modos …
– Semáforo concurrido … peatones que se lanzan al abismo, (y en rojo) me siento jugando frogger, pero yo soy el del otro equipo (aunque bicicletas no jugaban, o si?).
– Ya voy llegando, un lento en moto no pasa por donde si quepo yo, me toca jugar a las escondidas entre la jungla de buses.
– Llego al semáforo peatonal donde el andén es bajito y puedo cruzar la gran avenida. hay un policia bachiller parado como un ente y sirviendo para tres cosas, por variar.
– Llego a mi destino, está la misma niña de siempre, que saluda porque toca y muestra los dientes, como parte del saludo.
– Me gusta este sitio: podría entrar sobre enriqueta, pero da pena. Solo es recargarla en la pared y ya.
– Por variar no tengo suelto. Por variar no tiene vueltas.
– Fue fácil, siendo el único cliente en el local … espero que cuando vuelva Lucía ya haya tenido tiempo de aspirarme el polvero de oficina que tengo. Ella siempre aprovecha que yo salgo para hacer lo que no la dejo hacer en mi ausencia.
– Llega mensajero en moto con caja grande e ínfulas de dueño del local, al creerse ser el único que le hace coquitos a doña sonrisa falsa. Pobrecita, con cuántos de estos tendrá que lidiar? Igual fea no es.
– De nuevo en el semáforo de peatones imprudentes. Quedo de primero, y detrás un viejito en un bici panadera. Me pita cuando se pone en verde .. jajaja! El pobre no sabe del pique de Enriqueta … arranco como alma que lleva el diablo y al llegar al siguiente cruce no veo ni viejo, ni los buses que estaban de primeros.. están muy atrás.
– Cruce conflictivo: Hay un tipo en camioneta de nuevo rico con vidrios oscuros haciendo un cruce prohibido. Pero se enfrenta al taxi que hace este mismo cruce, para él no solo prohibido sino que es contravía. Un ciclista imprudente me sumo al desorden y en solidaridad con el taxi hago ese cruce. De algo tenía que servir la falta de decencia del mafioneto, y nos hizo el favor de parar el tráfico. No quiero que me lleguen los buses que dejé atrás, como siempre están peleando su centavo, y los siento gruñir a lo lejos. La otra es que está que se viene el que aguacero. (buenas excusas, pero en el fondo todo es cierto)
– subo de nuevo por la calle de los huecos y los taxis en contravía. Una niña como bonita se pone en “modo ciclista”*, y me quedo con la duda de si era bonita o no. De nuevo el espejo se torció asi que ni modo.
– Al pasar por la casa-de-familia-hoy-jardin-infantil … otra niña bonita! La inminencia de la lluvia no las espanta. Es la tercera en este corto trayecto, me gustaría tener el valor de parar y decirle …. he ahí el problema! ¿qué se dice en estos casos? “Oye, me pareces muy bonita, te molestaría dejarme entrar en tu vida?” .. o el popular “pst, pst, mona, como se llama tu nombre?”
A mi de niña, me habla un ciclista y de una me pongo en “modo ciclista”*. Las entiendo.
No hay opción, será resignarse a verlas pasar por delante de tu vida, esperando a que de pronto en otras circunstancias nos crucemos de nuevo.
– Paso por donde los vecinos, y negro no ladra. Tal vez no me vió, o tal vez no le caigo mal.
– Hogar dulce hogar. El cielo sigue negrito, pero no llueve.
– Sigo desplazado de este lugar. Me pongo a leer con la esperanza de que no se me borre la memoria antes de poder plasmarla aquí.
– Lo logré! Gracias Salida por la inspiración, bonito ejercicio. Seguramente en 10 años lo valoraré más aún.

*Modo ciclista: “Dícese de la actitud tomada por especímenes del sexo femenino, cuando están en la acera y se acerca un ciclista. Consta de un gracioso y armónico giro de 180º de su cabeza, o en las más sutiles de su pelo, dirigiendo su mirada a algún pispirispis en el infinito. El objeto de esta compleja maniobra no es otra que la de evadir la penetrante, y en muchos casos morbosa mirada del ciclista en cuestión, y con el fin de no ser miradas a los ojos. O más abajito.

Antropólogos en investigaciones recientes han descubierto que esta actitud obedece a un mecanismo de defensa contra estos individiduos en dos ruedas, quienes tradicionalmente y a lo largo de la historia reciente se han dedicado a hacer comentarios que resaltan y destacan los atributos físicos de las involucradas (aka: víctimas) y que no siempre son bien recibidos. Los comentarios en ocasiones tratan sobre posibles relaciones celestiales, o una supuesta maternidad pequeña. En algunos casos poco documentados, se ha reportado que llegan a hacer contacto nada verbal con aquellas partes que exaltan en su creativa prosa callejera.

**Megaestructura: Rampa de concreto ideada, diseñada, y contruida por el autor, construida con el fin principal de integrar dos niveles diferentes (mejor dicho: un escalón) y el de minimizar el efecto sobre la capacidad futura para procrear de quienes debían a diario sortear tan incómodo accidente geográfico.

Según informes extraoficiales todo un batallón de mensajeros de droguería, y sus agradecidas familias han elogiado la pertinencia y funcionalidad de tan magna obra. Esta obra fue financiada por el tráfico de influencias que se deriva de la relación del celador de la cuadra y los obreros de un edificio en obra de la zona, aprovechando el momento de la fundición de sus columnas.

2 comentarios

  • Salida

    marzo 08, 03 2005 03:02:39

    Naaaaaa!!!!

  • Maria()

    mayo 20, 05 2007 01:30:09

    jajaja lo del modo ciclista está buenísimo, me encanta tu forma de escribir! (y no es por lambonear)

    bueno, hasta aquí llego yo con la desatrasada por hoy, a ver cuando tengo otro tiempito libre para seguirla

    Saludos

Leave a Reply