De viaje con un N Series (día 4)

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El día 4 fue tal vez el día que más recordaremos.

Nos levantamos a las 5AM con el objeto de capturar el amanecer. A eso de las 3AM nos pasamos a una cabaña donde nos podíamos aislar de los adolescentes en excursión y pudimos dormir plácidamente un par de horas. Me levantaron unos minúsculos mosquitos, y bueno, la alarma que había puesto en el N95.

Se hizo la tarea de capturar el amanecer, desayunamos (el día anterior todo lo que comimos fue una hamburguesa en Rioahacha) y partimos hacia el cerro Pilón de Azúcar, el cual es un lugar sagrado para los wayuú. Ellos creen que sus almas van a descansar allí cuando mueren.

Usamos el N95-8GB para geolocalizar una “cápsula del tiempo”, la cual es un recuerdo que dejamos en el sitio con las coordenadas para que una de las personas que vean el show lo busquen. Como una búsqueda del tesoro pero con GPS.
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También usé el N95-8GB para tomar fotos y geolocalizarlas. Aunque los 5 Mega Píxeles de la cámara son suficientes para unas muy buenas fotos, al tener una cámara “de verdad” usaba el N95 más para dejar una foto de referencia para poder geolocalizar fácilmente las otras. Me gusta poner la posición exacta de donde fueron tomadas las fotos, aprovechando que flickr tiene esa opción.

Luego fuimos al parque eólico Jepirachi, donde hicimos otras tomas para el reality.

De allí partimos rumbo a Manaure, donde nos esperaba nuestro amigo Wayuú que nos había invitado a conocer su familia. Luego supimos que éramos los primeros “Arijunas” (no wayuús) que visitaban ese clan.

El camino: el más agreste que haya visto en mi vida. Es hecho por ellos mismos con herramientas manuales. Cuando se pone muy difícil simplemente cambian el curso.
Allí hicimos dos notas más para On The Road Again, y de nuevo el N95 fue el protagonista al ayudarnos a geolocalizar las fotos y a ubicarnos.


Danza tradicional Wayuú from Don Patton on Vimeo.

Al regreso el camino estaba mucho mas difícil por culpa de la lluvia que cayó mientras estuvimos allí, lo que nos ocasionó un pinchazo en medio de un barrial. Encima llovía y se hizo de noche. Usando mucho ingenio utilizamos el pin como base para que no se hundiera el gato en el barro y pudimos cambiar la llanta (lo más difícil fue sacarla de su lugar, por cierto).

El regreso.

Enterrados en la Guajira from Don Patton on Vimeo.

Por supuesto, la ruta quedó completa en sportstracker.
On The Road Again Guajira

Fue muy especial haber conocido la intimidad de una familia indígena. Personas muy cordiales y sencillas, que viven de lo que la naturaleza les provee desde que existen, una vida simple y llena de paz.

Tras un accidentado y largo día, llegamos a Santa Marta en la madrugada. El GPS con la ayuda de google maps nos llevó al hotel, de nuevo.

Fue un día que nunca olvidaré.

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