La revancha cachaca


Así lucía esta tarde, y así ha lucido toda la semana

Por estas épocas el tema inicial de conversación en programas de radio, noticieros y entre quienes nos quedamos en la ciudad en que nacimos y nos vio crecer, es siempre la misma: que el tráfico es una dicha. Por lo tanto nadie pide plata en los semáforos*. El ruido de la ciudad es casi inexistente. Las calles vacías, al igual que el comercio, supermercados y en general: Bogotá parece una ciudad desierta o que se aproximara un asteroide, todos hubieran evacuado y que los malditos no nos hubieran avisado. Por momentos la Bogotá de esta semana me recuerda “I am legend“**

Para completar, el clima parece el de otra ciudad. Hace calor. Amanece el cielo completamente azul y se mantiene así todo el día, con las heladas a la madrugada del día siguiente***. Esto no necesariamente es del gusto de todos, pero bueno, que no llueva es algo que la mayoría -y en especial quienes usamos la bicicleta como medio principal de transporte- apreciamos.

Las calles, encima, limpias. Los bancos, vacíos. Cualquier desplazamiento o diligencia que se haga tomará la mitad del tiempo. Es que hasta el transmilenio está vacío. El viernes hice un corto desplazamiento a las 5PM y para mi sorpresa: los buses vacíos.

¿dónde están el desorden, la suciedad, la agresividad, la antipatía, el frío, el caótico tráfico?

En sus ciudades de origen o de vacaciones.

Qué pesar que esta dicha de tener algo de tranquilidad sólo se pueda disfrutar una semana al año. Quisiéramos que fuera todo el año, pero entonces no sería una ciudad grande sino un pueblito más, de esos donde no disfrutaríamos de internet a 2MB por US$20/mes por cuenta de la oferta y la demanda. Al menos una vez al año los que somos de aquí, y que con el mayor estoicismo tenemos que recibir con los brazos abiertos a los que vienen en busca de oportunidades a la gran ciudad, y encima a criticar****, podemos disfrutar de la ciudad como dicen era antes de los 50s. Como todos quisiéramos que fuera. Debe ser una sutil ironía de los espíritus de los cachacos chapinerunos de antaño, fiel al humor fino que se supone caracterizó al Bogotano de la época:

para aquellos que mucho renegasen del clima y el caos de la ciudad que les dá de comer… cuando no estén en ella, se les concederá“.

O bueno, a lo mejor no es ninguna coincidencia ni hayan factores esotéricos involucrados. Vaya uno a saber.

*Están disfrutando de unas merecidas vacaciones en Europa o están pidiendo en los semáforos de los balnearios. Europeos. En serio, a ellos sí que les va mejor a los que dizque estudiamos para ser alguien en la vida.
** Por lo desierta.
***Aunque este año no ha sido del todo así, pero suele serlo, creánme.
**** Olvidando que son en gran parte responsables de lo que tanto critican, porque no entienden que ser de una ciudad no es haber nacido en ella sino vivir en y de ella.

PD
No hay comentario regionalista / de odio involucrado. No tengo nada en contra de que la gente de otras ciudades se venga a vivir a Bogotá. Aunque bueno, hay que admitir que sí me molesta que renieguen, critiquen y hablen mal de la ciudad en la que viven, y al parecer odian tanto…. en lugar de portarse como ellos mismos quisieran que se comportaran “esos cachacos/rolos”. Pero eso sí, sugiérales que si tan bueno es donde nacieron porqué no están allá a ver con cuantas piedras en la mano le responden.

PD2
No debería hacer esas aclaraciones. Pero a veces toca, antes de que vengan con las antorchas.

PD3
Estuve probando el sitio de On The Road Again y la verdad (en serio) me pareció muy chévere. Miren lo que se puede hacer. Hice un review más formal en la sección de tecnología.

Ah, y no se olviden que están disponibles los videos de Andrés Santos, el blogger de On The Road Again en ecuador.

Vacaciones


Niño anónimo que estaba muy, muy, muy aburrido. Yo venía con esa actitud, y no.
Yo me acuerdo que cuando tenía 10 años -y como para casi todos los niños de mi generación- el plan máximo era ir a “tierra caliente”, quedarse en una piscina hasta que salieran escamas, y hacer todo tipo de actividades típicas de vacaciones: insolada, indigestada, pataleta, mareada y “escalabrada” incluídas. Por ese entonces mi Mamá trabajaba en Cafam, por lo que ir al centro vacacional de Melgar era el plan de cada año.

Hoy, por cosas de la vida, mi hermana trabaja en lo mismo que mi Mamá pero en Colsubsidio, que es prácticamente lo mismo (Famisanar). Y tiene hijos de mi edad cuando yo tenía 10 años y está repitiendo el ciclo. Ir a ese centro es complicadísimo: ella quería pasar año nuevo, intentó reservar en enero de 2007 y no fue posible encontrar cupo para una familia de 16 personas. Las casas más grandes tienen cupo para 10, ampliables a 14. Se reservó pues con un año de antelación unas vacaciones con toda la familia, una hazaña considerando que el 33% vive en Medellín desde hace 4 años y a medida que crecemos cada vez tenemos más compromismos cada uno por su cuenta.

Haciendo uso de ese arribismo tan característico de este país del sagrado corazón uno podría decir que “que oso” Cafam, que por qué no San Andrés, Aruba, Mikonos, Fiji o los Mayamises. Pues que le vamos a hacer, es que “eso es lo que hay”. Como lo venía diciendo: una característica muy nuestra es esa de sentirnos al menos dos estratos más de los que dice el recibo de la luz, de creernos con el derecho de juzgar la forma de vestir, lucir, comportarse o hablar de los demás, pero a la hora de pagar las vacaciones de 16 personas…. Cafam resulta que ofrece recreación al alcance de la mayoría y no resulta ser tan “fo” después de todo. Al final así uno diga con tono despectivo y clasista que Melgar es “un barrio caliente al sur de Bogotá” a la hora de querer reunir 16 personas en un mismo sitio … resulta que ya no es tan “paila“. Y no, es que a la larga no lo es*.

En Junio de 2006 había sido incluído en el mismo plan y confieso que por esa experiencia previa no tenía ni cinco de ganas de ir. En aquella ocasión fuimos apenas la mitad de las personas, pero es que las vacaciones sociales en centros vacacionales de cajas de compensación familiar tienen la particularidad de estar enfocados en dos grupos muy específicos: Niños de 0 a 12-14 años, adolescentes, sus padres y si acaso los abuelitos. Los que no estamos en ninguno de esos grupos …. jodidos, y terminamos de cuidanderos de sobrinitos. No se imaginan la aburrida que me metí esa vez, y no esperaba menos en estas muy anticipadas vacaciones familiares.

Por fortuna para estas épocas de temporada alta (y esta semana es la más concurrida de todas) organizan un “Carnaval Universal”. Algo exagerado llamarlo “universal”, pero bueno … el centro vacacional es muy grande¹ y está dividido en zonas. Con el fin de integrar la gente a cada zona le asignan un país y participan de una competencia entre las mismas, la cual no se si entregue premios pero supongo que con la satisfacción de haber ganado/participado basta. Cada noche organizan un evento el cual se prepara durante todo el día con un hormiguero de recreadores (autodenominados vacacionistas) de los cuales tenía muchos prejuicios pero ahora que los veo más desapasionadamente …. ahora los respeto porque su trabajo es pesadísimo. Imagínese usted lograr que cientos de personas salten, hagan el ridículo y griten como locas tras el popular “hagamen una bulla” o “histeria, histeria” … y lograr que en efecto la gente lo haga, incluso amargados y chochos como uno². Ponen a la gente a organizar bailes alusivos al país que representa su zona (en mi caso era España), a hacer todo el vestuario, escenografía, coreografía, cantar … y bueno, ellos ya tienen todo el material listo y la gente hace su aporte … logrando el objetivo de que las familias se diviertan, compartan, conozcan otras y demás. Y nuestra familia estuvo en todo: desde abuelos hasta nietos metidos en todo. Untado el dedo, untada la mano dicen por ahí.

Yo creo que Cafam de Melgar es el sueño húmedo de Peñalosa: a lo que se refería cuando hablaba de que transmilenio al ser un transporte masivo iba a lograr que todas las clases sociales estuvieran compartiendo el mismo espacio y eso tenía efecto en todas las esferas. Cafam tiene su propio transmilenio: la cafachiva (o Cafachucha dependiendo de la temperatura), que no es más que una chiva que hace recorridos circulares por todo el centro, que como les decía es bien grande (hay casi dos kilómetros de la entrada al lago). Y como no pasa con mucha frecuencia (10-15 minutos) pues es justamente una semblanza de transmilenio pero con menos ropa. Tal cual pero con otro ambiente. Tiene Cafalandia, que es una especia de parque temático Disneywannabe y que cumple con el objetivo de hacer niños felices a bajo costo y sin visa.

Independientemente de todas las cosas que uno ve y puede criticar de los demás, de ver personas de 70 años exponiéndose de forma casi que irresponsable (e innecesaria) al sol, de ver que hay mucha más gente a gusto con su cuerpo de lo que uno cree y que uno no tiene ningún derecho a burlarse / criticarlo³, (ni que tuviera la autoridad para hacerlo ni mucho menos) de ver actitudes típicas de nuestra sociedad (la rabonada, la trampa, la envidia, el “alcoholismo social”, y demás … a fin de cuentas las vacaciones, las cajas de compensación, los centros vacacionales para turismo social, los odiosos, odiados y subvalorados recreacionistas y demás … cumplen con el objetivo de darle recreación, diversión y algo de descanso (o por lo menos cambio de ambiente) a grupos grandes de empleados de todo el país, quienes llegarán con sus espaldas ardientes, sus pantorrillas llenas de ronchas y sin un peso, de alguna u otra manera motivados para comenzar un nuevo año.

Y todo esto para decir que no fue tan malo como lo esperaba, la verdad hasta bueno se pasó, se disfrutó al máximo con la familia, se “piscinió“, se jugó tejo, billar, ping-pong, bingo, se integró, se bailó, se saltó, se rajó y comió del prójimo** y hasta en kayak se montó. Siempre es que es bueno tener bajas las expectativas y dejar los prejuicios guardados por un ratico. Al fin y al cabo todo es cuestión de actitud.
¹Y me sorprende que no tenga página. Las atracciones de Cafam y Cafalandia podrían tener mejor promoción.
²Ni admito ni niego haberlo hecho 😀
³Gracias a Olavia y Alejo por haber disentido conmigo por eso. Mis disculpas, tienen toda la razón. Como la tiene también Camilo. Como todos tenemos siempre la razón, para nosotros.
*Y somos “de lavar y planchar”, a la larga.
**Deporte nacional, pero “en son de paz” al fin y al cabo. Por aquello del arribismo, tan nuestro que es.

PD
Un nuevo “errorcirijillo” en el diario número 1 del país. Gracias Daniel Orozco por el dato.