Yo no tomo ni borracho

Todos pasamos por una etapa en la vida en la que contar anécdotas de borracheras, osadías y tal cual estupidez cometida era algo de lo cual se debía sentir orgullo. En mi caso era el tema del primer recreo de cada Lunes, por ahí entre octavo y undécimo grado. En el colegio. La peligrosidad y osadía iba subiendo gradualmente en la universidad. Y en los primeros trabajos de los jóvenes profesionales ya involucran cosas más serias y a veces hasta trágicas. Pero todas las conversaciones giran en torno de lo mismo: “si viera la borrachera que me metí, hice una estupidez, luego otra y más adelante una peor”. o “qué guayabo tengo” o un simple “que rascononón”. Todos con un factor común: el tono de que es una anécdota de la cual hay que reir y sentir orgullo.

En el caso de muchos es una etapa, supongo que eso viene incluído en el kit de “aprender a socializar en el país del sagrado corazón”, “vivir la vida” o simplemente “madurar”. Para muchos deja de ser recurrente o motivo de orgullo al cabo de unos años. En mi caso fue por ahí a la mitad de la universidad. Llega un punto en que a uno deja de parecerle una hazaña el beber hasta perder la conciencia.

Pero en algunos casos (y muchos, según veo) esa “etapa” no se supera nunca. O el umbral lo subieron a los 40 años y no avisaron, no sé. Y es que se pone uno a pensar -y aquí lloveré sobre mojado o descubriré que el agua moja- pero es que todo en nuestra cultura (y viéndolo bien, en casi todo el mundo) todo gira en torno del alcohol. Es como la baba de Caracol o el jugo de noni: sirve para todo.

-Que si tiene frío, tómese un traguito.
-Que está haciendo calor, un aguardiente para ese calor mijo, que eso lo hace quemar calorías y se refrigera.
-¿Que tiene gripa? ¡emborráchela!. Y si no se cura se le olvida que tiene gripa*.
-¿hay un motivo para celebrar? ¿ganamos? ¿obtuvimos un logro? Pues qué mejor motivo para emborracharse, ¡claro!
Por el contrario, perdimos. Ahoguemos las penas. Así se olvidan.
-¿despecho?. Emborracharse es la solución. Así se le olvida todo. Eso sí, deje el teléfono en casa. (entregue el celular, haciendo referencia al “entregue las llaves”)
-¿quiere obtener de esa mujer / hombre algún acercamiento físico / romántico / sexual?. Claro, emborráchela(o)! (o “embellezcala” en caso de ser necesario)
-¿quiere seguir una tradicion sin sentido y armar “bonche” con la policía en su universidad?. Use una botella de destilado como bomba molotov (en caso de no tener otro combustible a mano, claro).
-¿necesita tomar valor para algo?. Tómese unito.
-¿está de rumba? Si no se emborracha, no saldrá lo suficientemente decadente en las fotos que subirán el domingo a facebook. Ya sabe, al menos media por cabeza. (y luego se preguntan que por qué los bares son los mejores negocios).
-¿Cumpleaños?. Uy, me imagino que la rasca que se va a meter! ¡hay que emborracharse! (personalmente: lo último que quiero de mi cumpleaños es no acordarme del mismo)
-Lanzamiento, coctel, evento social. Por supuesto, champaña, whisky, vino… no pueden faltar. Eso pone la gente conversadora y amigable.
-Soportar grandes cantidades de trago es señal de virilidad. Peor aún: hay mujeres que se siente muy berraquitas por soportar más trago que otras mujeres y muchos hombres. Si me preguntan: me parece aparte de decadente, algo medianamente patético.
-Llegó una visita. Hay que darle trago. Whisky, aguardiente, sabajón, una cerveza. Lo que sea pero hay que darle trago para “atenderla” como es debido.
Y estos son apenas unos pocos motivos. La lista debe ser interminable.

Cualquier excusa es válida. Es más, ¡no hace falta excusa!

Y claro, genera todo tipo de videos.


Seguramente si hubiera estadísticas, un buen porcentaje de videos de youtube es de gente haciendo pendejadas bajo la influencia de algún grado de alcohol.

Y obviamente la fuente de todo lo que uno necesita saber de la vida (los refranes) está lleno de alusiones:
“Que se riegue sangre mas no licor”
“Apenas estamos comenzando la fiesta … apenas estamos comenzando a beber ..** “
[inserte su refrán de apología al alcohol aquí]

Claro, el alcohol tiene la propiedad de liberar, desinhinbir y en otras palabra poner “cheveronga” la gente. Me incluyo. Por ejemplo yo soy pésimo para bailar, pero si me “estimulan” con una generosa ración de alcohol no es que me convierta en chayanne, pero al menos me importa menos y hago el ridículo con soltura.

Yo me pregunto (y sin querer sonar a clase de comportamiento y salud o cura de parroquia). ¿en qué momento el trago pasó a ser el eje de la vida de … casi todo el mundo?. ¿en qué momento se volvió indispensable hasta para “bendecir” un barco en su botadura?. ¿es tanto el poder de la publicidad que lo hizo necesario o es que nuestras vidas son tan miserables que solo borrachos podemos tener momentos felices? ¿en qué momento pasarla bien es emborracharse en un lugar público pagando precios ridículos y chupando humo ajeno? ¿ de cuando acá ufanarse de conocer a los dueños de los bares de moda es motivo de orgullo?

Yo soy de los que piensan que un par de traguitos para “entonarse” no están nada mal, pero cada vez me siento más solo*** porque a medida que pasan los días veo más gente ya muy grandecita como para andar todavía hablando con orgullo de la cantidad de estupideces que hizo por emborracharse, o que se siente muy “la chimba” porque hoy domingo se está muriendo del guayabo. A mi me daría pena y en lugar de andar divulgándolo, simplemente me lo reservaría.

Eso es lo que no entiendo. ¿estamos tan “paila” que necesitamos vivir alcoholizados para sobrellevar nuestras patéticas existencias?. La verdad, yo no creo. No es que me las tire de puritano y condene el trago como elemento socializador, no. Lo que pasa es que no sé qué pasa en este mundo para que mucha gente tenga que andar borracha (o drogada) para poder disfrutar algo en la vida. Lo que pasa es que no entiendo por qué hay tanta gente que no puede pensar en una actividad que no involucre trago. ¡Es que no les cabe en la cabeza!. Lo que pasa es que me duele ver tanta gente que todavía se crea muy “cool” porque no se acuerda como llegó a la casa la noche anterior. Y que es su rutina de fin de semana, encima. Es hasta triste.

Pero así son las cosas.

*Bueno, yo tenía una teoría (y es que me funcionó UNA vez). Una laringitis es una infección en la garganta (más precisamente laringe, lo que explica en algo que se llame “laringitis”). El alcohol tiene propiedades antisépticas, es decir: mata bichos. El whisky es en buen porcentaje alcohol. Si usted aplica una buena dosis de alcohol directamente sobre las bacterias (en este caso, whisky que rueda por su laringe), ellas mueren y usted ese sana. Me funcionó una vez, y bueno … suena pseudocientíficamente razonable. Pero por si las dudas: no haga esto en casa. Y no funciona con gripa: la gripa es un virus.

** … porque el que bebe, se emborracha. El que se emborracha, se duerme. El que se duerme, no peca. El que no peca, va al cielo. Puesto que al cielo vamos, bebamos.
Beba-beba-bebamos, hasta que perezcamos, y cuando perezcamos, volvamos a beber… salud!
arriba la virgen del carmen
abajo satanas viejo hijueputa
y si se emputa que se empute por hijueputa
Arriba
Abajo
A un lado
al otro
Al centro
Al sexo
Pa’ dentro!

Es un brindis que aprendí en AIESEC y que se pasa de generación en degeneración. La última vez que revisé no había cambiado. Hablando de AIESEC, al ser una asociación internacional pude vivir en carne propia que lo del alcohol es mundial. Incluso hay cancioneros de “drinking songs”, canciones como ésta para … celebrar el ritual de emborracharse.

*** No, no es vejez 😛

PD
No condeno (si mucho critico) el consumo de alcohol, solo que a veces me da la pensadera. Aparte que no tengo la autoridad moral para hacerlo. Ni más faltaba.

PD2
He sido invitado de nuevo para participar en un blog colaborativo para contar mi experiencia como usuario, en este caso de un Nokia N95 8GB, esta vez desde un punto de vista tecnológico (eufemismo para ñoño o geek). Es un muy diverso y selecto grupo, con un experto en deportes, una en moda, un gourmet y uno enfocado a la música. Como la vez pasada, los tendré al tanto.

PD3
Abrí cuenta en facebook.

Vacaciones


Niño anónimo que estaba muy, muy, muy aburrido. Yo venía con esa actitud, y no.
Yo me acuerdo que cuando tenía 10 años -y como para casi todos los niños de mi generación- el plan máximo era ir a “tierra caliente”, quedarse en una piscina hasta que salieran escamas, y hacer todo tipo de actividades típicas de vacaciones: insolada, indigestada, pataleta, mareada y “escalabrada” incluídas. Por ese entonces mi Mamá trabajaba en Cafam, por lo que ir al centro vacacional de Melgar era el plan de cada año.

Hoy, por cosas de la vida, mi hermana trabaja en lo mismo que mi Mamá pero en Colsubsidio, que es prácticamente lo mismo (Famisanar). Y tiene hijos de mi edad cuando yo tenía 10 años y está repitiendo el ciclo. Ir a ese centro es complicadísimo: ella quería pasar año nuevo, intentó reservar en enero de 2007 y no fue posible encontrar cupo para una familia de 16 personas. Las casas más grandes tienen cupo para 10, ampliables a 14. Se reservó pues con un año de antelación unas vacaciones con toda la familia, una hazaña considerando que el 33% vive en Medellín desde hace 4 años y a medida que crecemos cada vez tenemos más compromismos cada uno por su cuenta.

Haciendo uso de ese arribismo tan característico de este país del sagrado corazón uno podría decir que “que oso” Cafam, que por qué no San Andrés, Aruba, Mikonos, Fiji o los Mayamises. Pues que le vamos a hacer, es que “eso es lo que hay”. Como lo venía diciendo: una característica muy nuestra es esa de sentirnos al menos dos estratos más de los que dice el recibo de la luz, de creernos con el derecho de juzgar la forma de vestir, lucir, comportarse o hablar de los demás, pero a la hora de pagar las vacaciones de 16 personas…. Cafam resulta que ofrece recreación al alcance de la mayoría y no resulta ser tan “fo” después de todo. Al final así uno diga con tono despectivo y clasista que Melgar es “un barrio caliente al sur de Bogotá” a la hora de querer reunir 16 personas en un mismo sitio … resulta que ya no es tan “paila“. Y no, es que a la larga no lo es*.

En Junio de 2006 había sido incluído en el mismo plan y confieso que por esa experiencia previa no tenía ni cinco de ganas de ir. En aquella ocasión fuimos apenas la mitad de las personas, pero es que las vacaciones sociales en centros vacacionales de cajas de compensación familiar tienen la particularidad de estar enfocados en dos grupos muy específicos: Niños de 0 a 12-14 años, adolescentes, sus padres y si acaso los abuelitos. Los que no estamos en ninguno de esos grupos …. jodidos, y terminamos de cuidanderos de sobrinitos. No se imaginan la aburrida que me metí esa vez, y no esperaba menos en estas muy anticipadas vacaciones familiares.

Por fortuna para estas épocas de temporada alta (y esta semana es la más concurrida de todas) organizan un “Carnaval Universal”. Algo exagerado llamarlo “universal”, pero bueno … el centro vacacional es muy grande¹ y está dividido en zonas. Con el fin de integrar la gente a cada zona le asignan un país y participan de una competencia entre las mismas, la cual no se si entregue premios pero supongo que con la satisfacción de haber ganado/participado basta. Cada noche organizan un evento el cual se prepara durante todo el día con un hormiguero de recreadores (autodenominados vacacionistas) de los cuales tenía muchos prejuicios pero ahora que los veo más desapasionadamente …. ahora los respeto porque su trabajo es pesadísimo. Imagínese usted lograr que cientos de personas salten, hagan el ridículo y griten como locas tras el popular “hagamen una bulla” o “histeria, histeria” … y lograr que en efecto la gente lo haga, incluso amargados y chochos como uno². Ponen a la gente a organizar bailes alusivos al país que representa su zona (en mi caso era España), a hacer todo el vestuario, escenografía, coreografía, cantar … y bueno, ellos ya tienen todo el material listo y la gente hace su aporte … logrando el objetivo de que las familias se diviertan, compartan, conozcan otras y demás. Y nuestra familia estuvo en todo: desde abuelos hasta nietos metidos en todo. Untado el dedo, untada la mano dicen por ahí.

Yo creo que Cafam de Melgar es el sueño húmedo de Peñalosa: a lo que se refería cuando hablaba de que transmilenio al ser un transporte masivo iba a lograr que todas las clases sociales estuvieran compartiendo el mismo espacio y eso tenía efecto en todas las esferas. Cafam tiene su propio transmilenio: la cafachiva (o Cafachucha dependiendo de la temperatura), que no es más que una chiva que hace recorridos circulares por todo el centro, que como les decía es bien grande (hay casi dos kilómetros de la entrada al lago). Y como no pasa con mucha frecuencia (10-15 minutos) pues es justamente una semblanza de transmilenio pero con menos ropa. Tal cual pero con otro ambiente. Tiene Cafalandia, que es una especia de parque temático Disneywannabe y que cumple con el objetivo de hacer niños felices a bajo costo y sin visa.

Independientemente de todas las cosas que uno ve y puede criticar de los demás, de ver personas de 70 años exponiéndose de forma casi que irresponsable (e innecesaria) al sol, de ver que hay mucha más gente a gusto con su cuerpo de lo que uno cree y que uno no tiene ningún derecho a burlarse / criticarlo³, (ni que tuviera la autoridad para hacerlo ni mucho menos) de ver actitudes típicas de nuestra sociedad (la rabonada, la trampa, la envidia, el “alcoholismo social”, y demás … a fin de cuentas las vacaciones, las cajas de compensación, los centros vacacionales para turismo social, los odiosos, odiados y subvalorados recreacionistas y demás … cumplen con el objetivo de darle recreación, diversión y algo de descanso (o por lo menos cambio de ambiente) a grupos grandes de empleados de todo el país, quienes llegarán con sus espaldas ardientes, sus pantorrillas llenas de ronchas y sin un peso, de alguna u otra manera motivados para comenzar un nuevo año.

Y todo esto para decir que no fue tan malo como lo esperaba, la verdad hasta bueno se pasó, se disfrutó al máximo con la familia, se “piscinió“, se jugó tejo, billar, ping-pong, bingo, se integró, se bailó, se saltó, se rajó y comió del prójimo** y hasta en kayak se montó. Siempre es que es bueno tener bajas las expectativas y dejar los prejuicios guardados por un ratico. Al fin y al cabo todo es cuestión de actitud.
¹Y me sorprende que no tenga página. Las atracciones de Cafam y Cafalandia podrían tener mejor promoción.
²Ni admito ni niego haberlo hecho 😀
³Gracias a Olavia y Alejo por haber disentido conmigo por eso. Mis disculpas, tienen toda la razón. Como la tiene también Camilo. Como todos tenemos siempre la razón, para nosotros.
*Y somos “de lavar y planchar”, a la larga.
**Deporte nacional, pero “en son de paz” al fin y al cabo. Por aquello del arribismo, tan nuestro que es.

PD
Un nuevo “errorcirijillo” en el diario número 1 del país. Gracias Daniel Orozco por el dato.