Se aprovechan de nuestra nobleza (1)

En un post reciente tení­a un “encontrón” con una operadora de telefoní­a móvil. (comcel para los amigos).

Los operadores de telefoní­a móvil (y en general toda empresa de telecomunicaciones y de consumo masivo) son como los papás de los adolescentes cuando dicen que se van a una finca con “unas amigos”: No son bobos, se hacen.

Tengo celular desde Diciembre de 1997, ha sido la misma lí­nea con el mismo operador siempre. Fue cuando empezaron a masificar los celulares. Un minuto a cualquier operador costaba más de $1.000, y pesos de 1997. Pero si uno tenía un plan post-pago el costo del minuto se disminuía dramáticamente, llegando a ser más de una quinta parte del valor del minuto “normal”y fue así como tuve el mismo plan por varios años. Es un negocio redondo de los operadores porque garantizan ingresos fijos a la vez que crean hábitos de consumo. Un plan postpago no es más que uno prepago pero garantizando que se consumen X minutos al mes, con minutos más baratos. Así fue mucho tiempo.

Sin embargo la llegada de Ola (hoy Tigo) en 2004 hizo que se destara una feroz guerra de tarifas entre los recién llegados y los dos que iniciaron el negocio: Celumóvil (luego Bellsouth, hoy Movistar) y Comcel (Chisme: en 2009 se llamará Claro). Ola ofrecía el plan “pioneros” con el cual garantizaban unas tarifas ridículas para el mercado del momento (¿$10 creo?) aunque no eran tan favorables para llamar a los otros operadores. Sin embargo y tras cuatro años de feroz competencia y agresivas campañas las leyes del mercado de la oferta y la demanda lograron lo que rara vez pasa: que los consumidores sean (seamos) los beneficiados*. Pero los consumidores “inquietos”.

La competencia hizo que tuvieran que bajar las tarifas a todo nivel: planes postpago, prepago, minutos fuera de plan … y tuvieran que innovar con promociones como las de “los números elegidos” -entre muchas- buscando fidelidad en sus clientes. Ellos están constantemente renovando sus planes y mejorando las tarifas pero … el cuento de que no son bobos sino que hacen viene a que ellos no le dicen al cliente: “Hola, acabamos de sacar un plan en el que pagas la mitad y tienes el doble de minutos, ¿quieres cambiarte de plan y pagarnos menos?

Hasta hace unos pocos meses estaba pagando $100.000 por un plan que me daba más de 500 minutos en total. El problema es que no los gastaba y al final del mes muchas veces estuve tentado de ponerme un chaleco con “minuto a $200” y pararme en una esquina a ver si eso lograba mitigar mi cargo de conciencia por el derroche innecesario. Hasta que un día me puse a revisar con atención las tarifas y los planes del momento y llegué a un descubrimiento de esos de “el agua moja”, pero que estoy seguro muchos de ustedes (o conocidos) no saben aún.

Hallazgos:

  1. Comcel tiene las tarifas más altas del mercado
  2. Algunos planes postpago hoy son menos rentables que los prepago
  3. Los ejemplos dramáticos van por cortesía de mi papá y por mí.
    Mi papá tiene el mismo celular y el mismo plan de Movistar desde antes que yo. Pagaba $100.000/mes por 160 minutos!!! Y los minutos a otros operadores eran de casí $1.000. Revisé las tarifas y planes en la página acordes a su consumo promedio y ahora paga $35.000 por un número similar de minutos, pagando minutos adicionales al mismo valor que los del plan. Pero nadie cambia los planes porque en su momento eran favorables y porque asume que siempre serán los mejores planes. Pero no.
  4. Igual hice yo. Pagaba entre $90.000 y $100.000 por una cantidad ridícula de minutos que no usaba. Ahora tengo un plan muy modesto ($36.000) con 135 minutos, pero con la tranquilidad de que si me paso de los minutos los pago a lo mismo que en el plan ($200-500), y si hablara los 500 minutos del plan anterior pagaría casi lo mismo que pagaba antes, los consumiera o no. Es decir: los planes postapago ahora son casi iguales a los prepago pero sin preocuparse por la carga.
  5. Las tarifas actuales de Tigo son las más favorables del mercado, a cualquier operador
  6. Los días Tigo son un hit. Sea el momento de mencionar esta útil herramienta que avisa sobre los mismos.

De la experiencia del post anterior me quedó un revelador comentario que dejaron en dicho post:
Durante más de año y medio trabajé como abogado en el area de atención de PQRs (peticiones, quejas, reclamos y recursos) de un operador móvil cuyo nombre no cito por ética y la verdad es que salí absolutamente asqueado de la forma en que impunemente se encuentran engañando a los clientes. cito entre otras algunas de las conductas cometidas. 1. Ofrecer promociones falsas o medianamente falsas, los cálculos eran que solo uno de cada 50 usuarios que adquirían la promoción reclamaban, a ese único usuario se le devolvía la plata y a los demás…ya se imaginaran. 2. Efectuar periódicamente cobros que no se encontraban anunciados en la publicidad, ni se le comentaban al usuario al momento de adquirir el plan, aquí el cálculo de 1 en 50 se repite con iguales consecuencias y 3. Hacer uso de los reportes en centrales de riesgo para compeler a pagar montos que no se debían íntegramente teniendo en cuenta la ignorancia y necesidad de las personas.

De nuevo, las empresas hacen lo que se les da la gana con sus usuarios … porque nos dejamos**.

Y ni hablar de las tarifas de internet móvil. Pero eso será tema para la segunda parte de este ya suficientemente largo post.

*El mismo fenómeno se vive en los servicios de internet. TVcable tenía planes de $65.000 para una conexión de 150kbps hace unos pocos años. Hoy, gracias a la llegada de competencia (ETB, Telecom y otros) por esos mismos $65.000 usted puede tener 2000kbps. Pero ellos no son bobos y no avisan a sus usuarios, conozco gente (y bastantes) que aún tienen planes de 300kbps. @julianortegam era uno de ellos. Usted con una llamada a su operador previa consulta de los planes actuales solicita el cambio de plan y se lo hacen de inmediato. Yo lo hice la semana pasada y en 10 minutos dupliqué mi velocidad de internet y encima menos pago un poco menos que antes.

**Y bueno, porque cuando nos enteramos no le contamos a otros.. ahí verá si le pasa “el dato” a sus conocidos.