El trabajo ideal

El mes pasado en la agencia en la que trabajo nos pasaron un cuestionario con una serie de preguntas aleatorias y sin ninguna lógica, las cuales debíamos contestar en muy poco tiempo. Es decir: nos hicieron llenarlo a mansalva. Una de las preguntas era ¿cuál es tu trabajo ideal?

Ya no recuerdo qué respondí, pero días después tuve una epifanía en la que descubrí el que es mi trabajo ideal. Ideal porque es algo disfrutaría tanto que lo haría sin cobrar, e ideal también porque, siendo realistas, es algo de lo que difícilmente podría vivir.

Ese trabajo soñado no sería otro que el de crítico de restaurantes y de turismo.

He notado que cuando voy a un restaurante -o viajo- no puedo evitar fijarme en los más mínimos detalles: la decoración, la forma de presentar el pedido, el punto de cocción, los ingredientes, la calidad del servicio y un gran etc. Lo que en parte me convierte en lo que los gringos llaman “customer from hell” (una mamera, lo sé), pero por otro lado me hizo ver que tengo un buen ojo para los detalles. No me fijo en la bobada más insignificante para hacer un drama a partir de eso, sino que procuro observar todo el proceso como si fuera el dueño, con ojos de ingeniero industrial. Mi idea es tener sugerencias útiles, realizables y constructivas con el fin de que el negocio mejore su servicio, y para que la próxima vez que vaya me sienta mejor con mi experiencia como cliente.

Llevo 7 años recibiendo invitaciones de agencias de relaciones públicas y de prensa para conocer los productos de sus clientes, muchos de estos eventos se realizan en restaurantes y hoteles de primera categoría, lo que desarrolla cierto criterio para distinguir algo bueno de algo que podría ser mejor. No me gusta el tono de los críticos de revistas (el de SoHo, por ejemplo) porque suelen convertirse en unos seres prepotentes, engreídos, pretenciosos, arribistas e imposibles de satisfacer, aparte de tener un ego más inflado que el de Cristiano Ronaldo. Hace un par de meses conocí un nuevo local de una cadena de hamburguesas que me gusta mucho, y encontré una lista tan larga de detalles por mejorar que lo escribí como reseña en su sitio de Google Maps. ¿El resultado? Mis sugerencias fueron atendidas por el gerente, quien me invitó a almorzar y me explicó la razón de todos y cada uno de los detalles de mi reseña. Fui escuchado y gracias a mi aporte algunas cosas mejorarán para beneficio del sitio, de mí y de los demás clientes, aparte de que se ganaron un cliente mucho más fiel de lo que ya era.

En este blog tengo una sección en la que he hecho varias reseñas de productos de tecnología. Ya que así como todos necesitamos un celular o según algunos todos necesitamos un gps para el automóvil, todos comemos alguna vez en un restaurante o nos vamos de viaje, por esta razón me gustaría compartir mis opiniones informadas sobre sitios en los que como o me hospedo. También quiero que sea un espacio para hablar de los lugares a donde voy con mayor frecuencia como corrientazos y cadenas de comida rápida, y no solamente de restaurantes dediparados a los que los colombianos promedio vamos si mucho una o dos veces al mes.

Como para mí el fin de un blog es dar un espacio para escribir sobre lo que uno quiera, cuando quiera y sin un interés mayor al de compartir o construir, y motivado por la experiencia anterior me animé a crear una sección del blog llamada “Reseñas de hoteles y restaurantes” que encontrarán en el menú superior de esta vetusta y anacrónica plantilla del blog. El primer post es sobre el Decameron Resort en Panamá, con Multivacaciones Decameron.

Espero que les guste y, sobre todo, que les sirva.

Mal servicio Telmex

Esimados señores:

Cansada del atropello que comete la empresa Telmex (Antes Superview, después TV Cable Pacífico y ahora Telmex) con la mala prestación del servicio, he decidido colocar una queja. Casi todos los meses duramosde 3 a 8 días en que o no hay señal, o entra supermal y cuando se llama a pedir servicio, le informan a uno que los técnicos ya están informados y están trabajando en ello, pero no dan razón del porqué del daño, ni cuanto tarda en repararlo. Cuando uno se enoja, le dicen que cuando se restablezca el servicio se puede llamar para que le hagan un ajuste por los días que estuvo sin servicio, pero hasta ahora no se ha visto reflejado ningún ajuste en las facturas. Quien los controla? Hasta cuando nos van a seguir atropellando?