Los Ciclistas urbanos y su participación en el tráfico de Bogotá


Ciclistas urbanos en Bogota día sin carro
El colega -de blogs- Ricardo Galán escribió en su blog un artículo llamado “Diatriba contra los ciclistas Bogotanos“. Si le da pereza leerlo se lo resumo: no es que esté en contra de los ciclistas sino en contra de su tendencia de comportamiento. Y le doy la razón. Dejé un comentario que me dio pesar dejar ahí tirado porque me sentí escribiendo todo un post, como cuando escribía con juicio en el blog. Y me lo traje para acá. 


Como recordarán, soy ciclista urbano desde 1993 y llevo 74.000km recorridos en Bogotá, tiempo en el que he sido testigo del nacimiento de las ciclorrutas, su evolución, y de pasar a ser al que conocían como “el del casco blanco” en la(s) Universidad a uno más de los cientos de miles de personas que usan la bicicleta como medio habitual (por no decir único) de transporte. 

Es verdad muchas de las cosas que dice y no voy a negar que yo soy el que en ocasiones comete algunas de esas “barbaridades”. A veces me subo al andén, hago pequeñas contravías o me paso en rojo… dentro de los límites de lo razonable. Es decir, si veo que no vienen carros, cruzo la calle (exactamente como lo haría un peatón). En el andén respeto la prelación del peatón y voy muy despacio, reconociendo que soy un intruso en su espacio y sin echarle la bicicleta encima a nadie.  En la medida en que creció la población de ciclistas nos estamos volviendo un problema de seguir esa tendencia de hacer lo que se nos da la gana. Nos estamos volviendo un problema más en donde deberíamos ser parte de la solución. 

Continue reading

El trabajo ideal

El mes pasado en la agencia en la que trabajo nos pasaron un cuestionario con una serie de preguntas aleatorias y sin ninguna lógica, las cuales debíamos contestar en muy poco tiempo. Es decir: nos hicieron llenarlo a mansalva. Una de las preguntas era ¿cuál es tu trabajo ideal?

Ya no recuerdo qué respondí, pero días después tuve una epifanía en la que descubrí el que es mi trabajo ideal. Ideal porque es algo disfrutaría tanto que lo haría sin cobrar, e ideal también porque, siendo realistas, es algo de lo que difícilmente podría vivir.

Ese trabajo soñado no sería otro que el de crítico de restaurantes y de turismo.

He notado que cuando voy a un restaurante -o viajo- no puedo evitar fijarme en los más mínimos detalles: la decoración, la forma de presentar el pedido, el punto de cocción, los ingredientes, la calidad del servicio y un gran etc. Lo que en parte me convierte en lo que los gringos llaman “customer from hell” (una mamera, lo sé), pero por otro lado me hizo ver que tengo un buen ojo para los detalles. No me fijo en la bobada más insignificante para hacer un drama a partir de eso, sino que procuro observar todo el proceso como si fuera el dueño, con ojos de ingeniero industrial. Mi idea es tener sugerencias útiles, realizables y constructivas con el fin de que el negocio mejore su servicio, y para que la próxima vez que vaya me sienta mejor con mi experiencia como cliente.

Llevo 7 años recibiendo invitaciones de agencias de relaciones públicas y de prensa para conocer los productos de sus clientes, muchos de estos eventos se realizan en restaurantes y hoteles de primera categoría, lo que desarrolla cierto criterio para distinguir algo bueno de algo que podría ser mejor. No me gusta el tono de los críticos de revistas (el de SoHo, por ejemplo) porque suelen convertirse en unos seres prepotentes, engreídos, pretenciosos, arribistas e imposibles de satisfacer, aparte de tener un ego más inflado que el de Cristiano Ronaldo. Hace un par de meses conocí un nuevo local de una cadena de hamburguesas que me gusta mucho, y encontré una lista tan larga de detalles por mejorar que lo escribí como reseña en su sitio de Google Maps. ¿El resultado? Mis sugerencias fueron atendidas por el gerente, quien me invitó a almorzar y me explicó la razón de todos y cada uno de los detalles de mi reseña. Fui escuchado y gracias a mi aporte algunas cosas mejorarán para beneficio del sitio, de mí y de los demás clientes, aparte de que se ganaron un cliente mucho más fiel de lo que ya era.

En este blog tengo una sección en la que he hecho varias reseñas de productos de tecnología. Ya que así como todos necesitamos un celular o según algunos todos necesitamos un gps para el automóvil, todos comemos alguna vez en un restaurante o nos vamos de viaje, por esta razón me gustaría compartir mis opiniones informadas sobre sitios en los que como o me hospedo. También quiero que sea un espacio para hablar de los lugares a donde voy con mayor frecuencia como corrientazos y cadenas de comida rápida, y no solamente de restaurantes dediparados a los que los colombianos promedio vamos si mucho una o dos veces al mes.

Como para mí el fin de un blog es dar un espacio para escribir sobre lo que uno quiera, cuando quiera y sin un interés mayor al de compartir o construir, y motivado por la experiencia anterior me animé a crear una sección del blog llamada “Reseñas de hoteles y restaurantes” que encontrarán en el menú superior de esta vetusta y anacrónica plantilla del blog. El primer post es sobre el Decameron Resort en Panamá, con Multivacaciones Decameron.

Espero que les guste y, sobre todo, que les sirva.

Vivir en Cali, manual para dummies

gato del Río, Cali
Viví en Cali entre noviembre de 2011 y enero de 2013, y desde que pisé tierras vallecaucanas en un rol distinto al de turista empecé a escribir este post. Algún día había que terminarlo y ese día fue hoy.

Colombia tiene la particularidad de ser muy rica culturalmente. Para muchos extranjeros resulta sorprendente que en un país relativamente pequeño se puedan encontrar diferencias culturales tan grandes entre las subregiones, tanto que en ocasiones nos cuesta trabajo entendernos entre nosotros mismos. En mi caso soy un rolo -cachaco, bogotano- que se fue a vivir a Cali y que tenía a diario infinidad de pequeños choques culturales. Los compartiré en este post con el fin de que le puedan ser útiles a otros rolos que estén a puntos de vivir el mismo proceso.

La gente

Los nacidos y criados en Bogotá tenemos fama de ser odiosos, creídos y fríos en el resto del país. Luego de vivir 15 meses fuera de Bogotá puedo entender por qué nos ven así: nuestras formas de relacionarnos y nuestras costumbres son distintas, sin que necesariamente nuestra personalidad sea así. La antipatía y frialdad -en mi opinión- son un mecanismo de defensa de la ciudad grande, donde creciste con el mantra “no hables con desconocidos”. Es simple instinto de supervivencia.

Lo de creídos lo explico con ese complejo de superioridad del hijo de la capital, quienes por nacer en la ciudad más importante del país podemos llegar a mirar a las demás como pueblos, y si tienen suerte, pueblos grandes. Acomplejados y prejuiciosos que somos. Resumiendo: es verdad. Los rolos podemos parecer antipáticos y fríos, y en muchos casos, serlo. 

  • Mi primer choque cultural cuando recién llegué a Cali fue la calidez de la gente. Recuerdo la primera vez que entré a un ascensor y todos sus ocupantes saludaron en coro “buenos días”. Uno queda sin reacción, una mezcla de “¿qué carajos le pasa a esta gente?”, “seguro me confundieron” y “¿qué respondo?”. Al cabo de los meses uno se acostumbra, saluda y hasta lo extraña cuando no responden. Es decir, uno se termina civilizando.
  • La gente mira a los ojos en la calle, sonríe. Cuando usted sale de su casa o de su apartamento hay contacto visual con el portero, con el vecino… y hasta conversación. No es que en Bogotá no pase eso, pero no es tan común, mucho menos entre desconocidos, creo que esa es la definición de  “gente abierta”. Supongo que usted sabe a lo que me refiero. Algunos rolos somos de los que volteamos la cara cuando vemos que viene un vecino, mientras que la mayoría de los caleños hacen justo lo contrario.
  • La atención por parte de vendedores, cajeros y empleados en general es amable, cordial, sincera. Poco que ver con la que uno suele recibir aquí.

Continue reading

Pico y placa en Bogota 2011 – 2012

La restricción vigente, que está reglamentada por el Decreto Distrital 033 del 05 de febrero de 2009, se aplica de lunes a viernes desde las 06:00 a.m. hasta las 08:00 p.m., durante dos días a la semana según el último digito de la placa del vehículo, estas condiciones se mantendrán hasta el 15 de febrero de 2012.

La restricción es objeto de rotación el 1° de julio de cada año y no aplica días festivos.

A partir del 1° de julio de 2011 y hasta el 30 de junio de 2012 la programación de acuerdo con el último digito de la placa, es la siguiente:

Vehículos
Particulares
6AM a 8PM
Servicio
público
Pico y placa
ambiental
Lunes 5 – 6 – 7- 8 5 – 6 2
Martes 9 – 0 – 1 – 2 7 – 8 3
Miércoles 3 – 4 – 5 – 6  9 – 0 4
Jueves 7 – 8 – 9 – 0  1 – 2 5
Viernes 1 – 2 – 3 – 4  3 – 4 6
Sábado No hay 5 – 6 7
Domingo No hay No hay no hay

Fuente: Secretaría de movilidad

Pico y Placa en Bogotá 2010 – 2011

La secretaria de la movilidad de la ciudad de Bogotá recuerda a los ciudadanos la restricción vehicular del pico y placa que rige a partir del 1 de julio de 2010 hasta el 30 de Junio de 2011. La restricción aplicará de lunes a viernes de 6:00 a.m. hasta las 8:00 p.m.

A quienes incumplan la medida de restricción vehicular y que se encuentren movilizándose en los días de pico y placa se les impondrá una multa correspondiente a 15 salarios mínimos legales diarios vigentes, es decir $257.500 y se inmovilizará el vehículo.

El pico y placa para vehículos públicos y el pico y placa ambiental no sufre ninguna modificación, mayores informes

Vehículos particulares
Lunes 9-0-1-2
Martes 3-4-5-6
Miércoles 7-8-9-0
Jueves 1-2-3-4
Viernes 5-6-7-8

Pico y Placa en Bogotá 2009-2010

La secretaria de la movilidad de la ciudad de Bogotá recuerda a los ciudadanos la restricción vehicular del pico y placa que rige a partir del 1 de julio de 2009. La restricción aplicará de lunes a viernes de 6:00 a.m. hasta las 8:00 p.m.

A quienes incumplan la medida de restricción vehicular y que se encuentren movilizándose en los días de pico y placa se les impondrá una multa correspondiente a 15 salarios mínimos legales diarios vigentes, es decir $248.000 y se inmovilizara el vehículo.
El pico y placa para vehículos públicos y el pico y placa ambiental no sufre ninguna modificación, mayores informes

Vehículos particulares
Lunes: 3 – 4 – 5 – 6
Martes: 7 – 8 – 9 – 0
Miercoles: 1 – 2 – 3 – 4
Jueves: 5 – 6 – 7 – 8
Viernes: 9 – 0 – 1 – 2-

Si ellos pueden, yo también

Me gusta el deporte. Solía ir al gimnasio a diario y a ratos me hace falta, tengo ganas de regresar. Me movilizo a diario en bicicleta y bueno, lo disfruto.

Nunca me he sentido, sin embargo, más que alguien al que le gusta hacer ejercicio. Deportista es un apelativo que me queda grande. Admiro profundamente a los ciclistas profesionales, y su capacidad de rodar 200km a un promedio superior a 40km/h, o subirse a cimas como la vía a La Calera a 25-30km/h, como si nada. No creo ser capaz de sostener ese paso más de 5 km, y en plano. De igual forma admiro a quienes se consagran tiempo completo a la disciplina deportiva que sea. Uno de mis sobrinos, por ejemplo, entrena 2 veces al día. Ya es miembro de la selección Antioquia, ha ganado campeonatos nacionales de natación con su equipo, y apenas va a cumplir 15 años.

Lo dicho: soy apenas un entusiasta. Es por eso que siempre respeté la media maratón como algo para los profesionales, para quienes entrenan a diario. Como para los que uno ve en TV. De esos que usan esas lobísimas camisetas sin manga y balaca blanca, entre otros símbolos cliché de su consagración al atletismo. Corrí la carrea recreativa (10km) un par de años (2001-2002), solo por ser parte-de.

Pero el año pasado, el señor “artista de la confusión” me hizo cambiar de opinión. Me pidió que le llevara algo de tomar para cuando pasara por la altura de mi casa, que es poco más de la mitad del recorrido. Y entonces vi que la gente que asume ese reto es tan común y corriente como uno. Es más, gente que evidentemente es más común y corriente que uno. Deportistas de domingo y todo se ven.

Bueno, vaya uno a saber si llegaron al final, pero asumamos que sí
Me prometí que lo iba a hacer entonces este año, preparándome adecuadamente. Como suele suceder, no lo hice con la suficiente antelación, pero empecé ayer. La condición cardiovascular creo que me alcanza, lo que necesito es resistencia y acostumbrar los músculos a un ejercicio tan diferente al pedaleo.

Como de costumbre, será una media maratón llena de gadgets. Empezó el sábado con ésto:

Sí, un dispositivo sensible al tacto mide la presión que ejerce el pie al tocar el piso, y de acuerdo con eso se determina qué tipo de zapatos debes usar. Están los que pisan más con el talón, los que pisamos más con la punta, y los que pisan con los bordes externos o internos. Entonces hay zapatos diseñados para cada tipo de pisada. Se llama Footscan system, y te dan un 20% de descuento en ciertas líneas si te haces el test. (tiendas Adidas en Bogotá)

La indumentaria para la media maratón - Share on Ovi
Entonces, viene la indumentaria. Ya hablaremos en profundidad de la tecnología que hay detrás de todo ésto, pero por ahora sólo hablaré de dos de ellos:


Los audífonos.
Correr puede ser aburridísimo si no tienes algo que te acompañe, o incluso que te haga olvidar que estás corriendo o que haga que se te pase el tiempo sin que te des cuenta. Como la música.
Pero intente hacerlo con audífonos con cable a ver como le va. Mis orejas no se ajusta a la media mundial y entonces es bastante usual que los audífonos tradicionales de cable no duren más de cinco segundos en su lugar. Lo cual es absolutamente frustrante, como podrán imaginar.
Tuve que lidiar con esta situación por años hasta que encontré estos audífonos
.

Llevo usándolos por casi un año en la bici, pero la prueba de fuego fue ayer trotando.

Éxito total. No se mueven, no se sienten, y el sonido: perfecto. Recomendadísimos.


El “porta-ipod”
En realidad, es el nombre que le dan en la tienda donde me lo vendieron. En inglés lo llaman “Running arm pocket”. Era un accesorio que necesitaba con urgencia para la media maratón, ya que pienso hacer lo que siempre hago cuando voy en bicicleta: documentar todo en Nokia Sportstracker. En este caso lo haré en vivo, habiendo encontrado la causa del problema que no me permitió hacerlo en charla que dicté junto con @cinealoido en Campus Party, la semana pasada.

Obivamente, trotar y cargar gadgets como que no son actividades del todo complementarias. Cargar un teléfono, las llaves y la billetera mientras se corre no suena para nada cómodo.

Ayer lo usé por primera vez y debo decir que me sorprendió. No se siente que uno lleva algo relativamente pesado como lo es un teléfono, no se escurre, no se siente apretado …mejor dicho: es todo lo que uno necesita: que no se sienta, que no sea una molestia y que preste el servicio esperado. Y lo hace.

Estaré documentando el día a día de la preparación con el mayor nivel de detalle que pueda, así que este post se actualizará a diario.

El día 1 (Julio 19)
Julio 19 - Share on OviJulio 19 - Share on Ovi
Completo en Sportstracker.
Lo hice a un ritmo muy suave. De puro bugueño (o pastuso) se me olvidó ponerme los tenis nuevos. Al día siguiente me dolían los muslos, pero muy poco comparado con otras veces, parece que los estiramientos antes y después funcionaron.

Día 2 (Julio 20)
Julio 20 - Share on OviJulio 20 - Share on Ovi
Esta vez sí me puse los tenis nuevos. Calzan como un guante y fue como si los usara de toda la vida: ni una sola molestia. Excelente.
Esta vez no empecé a sentir el “¿será que ya voy a llegar?” o el “¿en qué momento me metí en esto?” sino cuando llevaba unos 3/4 del recorrido. Ayer fue antes de llegar a la mitad. El dolor en las pantorrillas y los calambres de ayer (que no mencioné) desaparecieron, pero el de los muslos aumentó. Me fui despacio. No me sentí cansado, pero el dolor está fuerte. A ver como amanezco mañana.
Me acordé a mitad de camino que tengo un HRM de Polar. Lo usaré, a ver como va el corazón…. pero no creo que esté pasando de los 160.
Por desgracia al partir, cuando metí el teléfono al “bolsillo de brazo” presioné la tecla de “pausa”. Me di cuenta llegando a la mitad del recorrido, por lo que la medición es prácticamente inservible. Sin embargo, el promedio de velocidad es similar al del día anterior, lo que ha de ser buena señal.
Completo en Sportstracker.

Día 3 (Julio 21)
Julio 21 - Share on OviDía 3 - Share on Ovi
Fue el primer día con HRM. Este es el modelo más básico de Polar (F1) que mide apenas las pulsaciones, y ya. En reposo tengo 80, lo máximo a lo que subí (que me haya dado cuenta) fue 171. Según el aparato el promedio es 145, pero es engañoso porque supe como usarlo mientras escribiía este post, unos 20 minutos después de haber parado. Mañana tendré un dato más preciso.
Me sentí muy bien en la primera mitad y me demoré apenas 10 minutos para llegar. Dolor: muy poco. Sin embargo subiendo empecé a sentir dolor en los muslos y a bajar el ritmo. Hice menos de un minuto menos que el primer día, aunque el ritmo aparentemente fue superior. Sin embargo es engañoso porque registró una distancia mayor, tal vez porque estaba nublado y el GPS se despistó mucho. Mañana no trotaré porque voy a ciclopaseo, pero el jueves aspiro a subir a dos vueltas. Me preocupa es el viaje a Buga: tengo que entrenar allá.
Completo en sporstracker

Día 4 (Julio 22)
Dia 4 - Share on OviDia 4 - Share on Ovi
Miércoles de ciclopaseo. Un ejercicio diferente para dejar descansar los muslos y hacer un ejercicio diferente. Al final estaba un poco cansado, pero me sentí muy bien. Algo de dolor en una rodilla derecha, en la parte externa. Parece un ligamento inflamado. 30km pero a un ritmo muy suave.
Completo en sportstracker

Día 5 (Julio 23)
Día 5 - Share on Ovi
No troté. El dolor de los muslos desapareció, pero el del ligamento externo de la rodilla derecha, al bajar las escaleras persisitió, por lo que preferí reposar. Hice un estiramiento para ver si salía o no a la 9PM y lo que hizo fue que me doliera más, entonces mejor no. Igual caminé unos 5km, algo es algo.

Día 6 (Julio 24)
Viaje a Buga.

Día sin carro 2009


Empire from Empire on Vimeo.

Casualmente hace un año, justamente el martes antes del día sin carro, escribía un post indignado por el manejo que le estaba dando el alcalde esta jornada anual. Hace un año decía como se notaba que estaba encartado y haciendo la jornada por cumplir, porque le toca, y con toda la mala leche del caso posible, porque es herencia de su mayor detractor. Y que se notaba que no entendía de qué se trata la jornada. Aunque no es de extrañar, es normal que no sepa dónde está parado.

El Imbécil La lumbrera que tenemos por alcalde le cambió el nombre a “Jornada del día por el aire limpio“*. El año pasado fue “día por el aire limpio“. Se niega a reconocer (o tal vez entender) que lo del aire limpio es una consecuencia a largo plazo y no el objetivo principal de no permitir la circulación de carros por un día al año en Bogotá. Se niega a aceptar que es por la movilidad, que si los cientos de miles que van con su carro vacío a su trabajo a unos pocos kilométros de su casa usaran a diario otro vehículo como transporte público, bicicleta o a pie, se demorarían menos, les costaría menos y sí … eventualmente habría menos contaminación. Pero nuestro alcalde de izquierda es encima de todo orgulloso, y se niega a darle algún tipo de crédito a su rival. Eso sí, siguen interviniendo vías que no lo necesitan y duran meses en el proceso. Descaradamente reparan vías en buen estado, cuando no es que las dejan a medias o duran 6 meses en terminarlas. Y las que realmente lo necesitan (134?): como trochas.

El día sin carro es una jornada para que la gente vea que el automóvil no es necesariamente la mejor opción para transportarse en Bogotá. Para que la gente vea por si misma cómo sería una ciudad sin carros y tal vez descubra que hay formas mejores de llegar a sus destinos, y lo sigan haciendo a diario. Por el aire limpio mis polainas. Por el aire limpio controle a sus compinches transportadores con esas cafeteras humeantes que uno ve a diario. Por el aire limpio exija que el diesel de transmilenio sea aún más limpio. Idiota. Pero eso ya sería repetir lo dicho en el post pasado.

Recomendaciones para el día sin carro. (ver las del 2008)
– No es obligación hacerlo en bicicleta. Se llama Jornada del día por el aire limpio día sin carro, no día de la bicicleta. Puede ir en bus, taxi, transmilenio, patines.
– Si puede, haga el ensayo de irse a pie o en bicicleta. Y si le queda gustando, siga haciéndolo. Deje la bobada, nadie le va a hacer el feo. Si ya hasta play se está volviendo andar en bici. Podrá sumar puntos como socialbacano y chocoloco, si eso le interesa.
– Salga. Camine. Vea como se ve de bonita la ciudad sin tanto tráfico. Disfrute. Es cierto que el aire es mucho más limpio, y sobre todo la paz que se siente (falta de ruido) es sobrecogedora. Si hasta llega a parecerse a la paz pre-reyes.

(c)Yehudamoon.com
– No hace falta que se ponga la sudadera ni el chingue de ciclista. Dudo que su trayecto supere los 8 km, que es menos de lo que se hace en la ciclovía cada domingo, si es de los que va a la ciclovía cada domingo.
– Si le da miedo sudar, vaya despacio y verá que no suda.
– Vea también, y en función exclusiva, como son de imprudentes muchos de los conductores de buses y taxis que irán desbocados por la vías vacías.
– De paso: mire bien antes de cruzar la calle. Más que de costumbre. Puede venir un desbocado bus o taxi. O -ahem- ciclista.

Y recuerde algo: Para el 80% (¿o más?) de los Bogotanos el día sin carro es todos los días. No es tan grave.
* A ver, jornada y día no vienen siendo como redundantes?

PD
Sobre el video debo admitir que he hecho muchas de las imprudencias allí exhibidas, pero no todas. Y no por “farolear” y tirármelas de “cool” sino porque usualmente voy tarde para alguna parte. En la vida me agarraría de un carro en movimiento, eso sí. Lo que más me gusta del video es la edición y sobre todo, ¿cómo carajos hicieron esas tomas? Algo sobreactuados, pero reales. Me ví reflejado en varias. Qué bruto, lo sé.

PD2
Hablando de videos me presenté a “The Amazing Race” latinoamérica. Vea el video del cásting y si le gusta comente, vote, póngalo de favorito. Quien quita que eso ayude para que nos elijan. Lo dudo, pero nunca se sabe.

PD3
Estoy yendo a los ciclopaseos que organiza un grupo de gente en facebook. Son chéveres, son los miércoles por la noche pero esta vez habrá una “edición especial” conmemorativa del día sin carro. Puede ser una opción por si le da miedito andar solo. Hemos hecho dos: en navidad [12]y el miercoles pasado.

Sólo 15 de 55 combinaciones posibles sirven para evadir el pico y placa.


CVY o “como voy yo”, tomada del grupo de placas de carro de Colombia
Anunció el alcalde Samuel Moreno la medida de extender la medida de pico y placa (restricción a la circulación de vehículos en ciertos dias/horarios basados en el último número de la placa) al horario de 6AM a 8PM. Mejor dicho: a todo el día. Se veía venir. Así como algún día se hará también los fines de semana y en carretera. Es casi que de lógica: hay muchos más carros de los que nuestra infraestructura puede recibir.

Para quienes leen este blog desde hace tiempo no es un secreto que desde hace 15 años mi medio principal de transporte en Bogotá es la bicicleta, y que la defiendo como la mejor alternativa para desplazamientos cortos. Repito mucho la frase “es mejor en bicicleta“, casi como un eslogan o un mantra. Lo hago porque creo firmemente que para mis desplazamientos diarios, es mejor en bicicleta. Mucho he hablado del tema (hasta un reciente post en inglés hice) y he comprobado que el tema de transportarse en bicicleta sigue siendo asociado con factores económicos por encima de los prácticos. Es decir: el que se mueve en bici es porque es pobre y no porque sea mejor hacerlo así. Vivimos en una sociedad donde aparentar es lo más prioritario, donde el tener un carro es más un símbolo de estátus que una verdadera necesidad. Con sus peros, claro.
Ni hablar (porque ya lo hice) de la SUVs o camionetas, renovada forma de diferenciarse de la chusma.

Y no es que me oponga a los carros ni que me caigan gordos. No. De hecho, me gustaría tener un carro para irme de paseo y hacer viajes como el que hice en noviembre. Sigo el WRC, la F1 y la Nascar. Lo extraño cuando salgo de noche con mi novia. Y no desconozco que hay muchos que realmente necesitan su carro, para transportar cosas o por cuestiones prácticas. El carro es la mejor alternativa para movilizarse en muchos casos, eso no se puede desconocer. Que en mi caso particular la mayoría de las veces no lo sea, no quiere decir que sea así para todos.

Pero es que ese porcentaje (en mi viciada y poco objetiva opinión) es muy, muy bajo. Muchísima gente no necesita realmente el carro para sus desplazamientos diarios, o le iría mejor si lo hiciera por otros medios: a pie, transporte público, bicicleta, etc. Eso no lo digo yo, sino que lo repitió por años Peñalosa con todos los estudios que soportaban la afirmación. Pero también entiendo perfectamente que mucha gente prefiere comprar un carro y sobrellevar todos esos costos extra**, sólo por no usar el transporte público. Yo también lo evado lo mejor que puedo porque tampoco lo encuentro como una alternativa mejor. Muchas veces no es más rápido y las congestiones e incomodidades de transmilenio o bus urbano no compensan las del vehículo particular. Mejor dicho: si movilizarse en carro particular no es eficiente, en bus/taxi lo es aún menos. No muchos están dispuestos a sobrellevar el casi humillante servicio de transmilenio, y eso que es en muchos casos más digno que el de los buses corrientes.

Y para que la gente (la que puede hacerlo) dejar de usar el carro particular eso debería ser diferente. Debería ser mejor negocio movilizarse en transporte público, como suele serlo en aquellos países de donde copiamos sus modelos de transporte.

Ahora Samuelito, el alcalde menos popular que haya tenido Bogotá (del que tenga memoria), el que goza de gran diversidad de apodos como bobolitro*, Samuel el bobito, Torombolo, Alcalde Diamante, y no se cuántos más … sale con esta bastante impopular medida -anunciada un sábado, vaya uno a saber porqué-, tal vez buscando bajar su popularidad a niveles nunca antes vistos. Y encima con la promesa de que será “sólo por dos años”. Me recuerda el impuesto del 2xmil (que luego se duplicó) que era también temporal. El mismo alcalde que nos prometió metro, recordando a Lyle Landley en “Marge contra el monoriel pero sin la gracia y buen hablar de Lyle. (Ricky Mandino en español)

La más grande consideración que tiene la medida es que le gente buscará comprar un segundo carro (los que sólo tienen uno) para evadir la medida y seguir su vida normalmente. Y la verdad me preocupa, porque eso sí que contriburía al colapso del transporte en la ciudad. Y lo veo probable. Lo curioso de la medida es que la hacen porque van a hacer muchas obras:

teniendo en cuenta que Bogotá será escenario en los próximos 2 años de la más grande intervención de la infraestructura en toda su historia, y que existe una crisis en la movilidad que requiere ser mitigada con urgencia para mejorar la calidad de vida de los habitantes

Pero no mencionan las que se viene haciendo desde que asumió la alcaldía en calles que no las necesitaban y encima las dejan mal hechas y tardan meses en terminarlas. Por así decirlo, porque muchas veces quedan sin terminar.

Se me encendió el bombillo y pensé: “si rotan aleatoriamente los números de pico y placa desestimularán la compra de un segundo carro, ya que no tendría sentido tener un segundo carro, soy un genio”. Pero me puse a jugar con excel y encontré que mi idea no era tan brillante. Pero sí encontré algo que le puede interesar a muchos: las combinaciones de placa que le sirven a los interesados para poder tener dos carros y poder usar al menos uno todo un día. Supongo que los concesionarios tendrán una tabla similar, pero al no encontrar nada parecido en internet la publico. ANACUPRO que es uno.

Hice una tabla con todas las combinaciones posibles (con el modelo de rotación que creía iba a solucionar el problema) e hice unos hallazgos importantes:
Placas
Hay tan sólo 5 grupos posibles.
– 15 combinaciones de placas no se cruzan nunca, o sea que son las únicas que servirían para evadir la medida.
– 10 combinaciones en 5 de los 10 escenarios presentan un conflicto a la semana.
– 10 combinaciones presentan conflicto un día a la semana.
– 11 combinaciones presentan conflicto un día a la semana y encima en 5 escenarios lo hace dos veces a la semana.
– 10 combinaciones presentan conflicto dos veces a la semana.

Supongo que las combinaciones que le interesan son las 15 que no se cruzan nunca, con el modelo actual:
Carros terminados en 0 y 4, 0 y 5, 0 y 6, 1 y 5, 1 y 6, 1 y 7, 2 y 6, 2 y 7, 2 y 8, 3 y 7, 3 y 8, 3 y 9, 4 y 8, 4 y 9, 5 y 9

Y las 10 que se cruzan en la mitad de los escenarios:
Carros terminados en 0 y 3, 0 y 7, 1 y 4, 1 y 8, 2 y 5, 2 y 9, 3 y 6, 4 y 7, 5 y 8, 6 y 9

De los anteriores los que con la combinación actual (iniciando el lunes en 7-8-9-0, vigente hasta el 30 de junio de 2009) tienen la suerte de sumarse a la lista de las 15 que nunca se cruzan, son 0 y 3, 1 y 8, 2 y 5, 4 y 7, 6 y 9

La fórmula es sencila: son los separados por 3, 4 o 5 números. Es decir: Si un carro termina en 0, el otro debe terminar en 4, 5 o 6 para que pueda darse el lujo de tener carro todos los días de la semana. Si usted es de aquellos que no puede dejar de usarlo nunca, claro.

Entonces la única forma de desestimular la compra de un segundo carro es volver completamente aleatorio el pico y placa, o por ejemplo que un semestre sea “impares”: 1-3-5-7 Lunes, 2-4-6-8 Martes, algo así. Pero no me imagino la confusión, así que tal vez la mejor opción sea que nuestro poco apreciado bobolitro que tenemos por alcalde cumpla lo que prometió (la movilidad y el metro eran su bandera y miren no más el secretario de movilidad que nombró) en su poco elegante campaña de desprestigio de su rival para ser elegido, y así los Bogotanos puedan dejar los carros en casa por elección propia, por conveniencia. Como debería ser.

Por lo pronto, me da igual. Para mí sigue siendo mejor en bicicleta1.
*egocéntricamente me atribuyo y responsabilizo por su autoría.
** El carro es un bien suntuario. No es rentable desde el punto de vista económico, si se pone a sumar los costos de gasolina, mantenimiento, depreciación, impuestos, créditos, seguros y de tiempo perdido en tráfico, entre los que se me vienen a la cabeza. Es mucho más rentable ir en taxi o en transporte público, prometo sustentar la afirmación con números algún día.
1Sin que “mejor” sea sinónimo de “más cómodo”. Mejor en términos de eficiencia.

PD
Como le leí a algunos en su estado de facebook: “Yo no tengo la culpa, yo voté por Peñalosa”. Yo tampoco, yo voté fue por Florez.

PD2
Hablando de placas, ya vamos por el 80%. Necesitamos de su ayuda para reunir las placas de todos y cada uno de los municipios de Colombia. Vea la lista completa.

PD3
Y la administración del bobolitro sigue vendiendo el pico y placa como algo ambiental. La prioridad es la movilidad, el resto es accesorio.

PD4
No es que esté escribiendo menos, es que escribo más en twitter. Sígame también en twitter

PD5
Salieron los videos de Inti, el blogger de On The Road Again en Venezuela. Están memorables e imperdibles.

La revancha cachaca


Así lucía esta tarde, y así ha lucido toda la semana

Por estas épocas el tema inicial de conversación en programas de radio, noticieros y entre quienes nos quedamos en la ciudad en que nacimos y nos vio crecer, es siempre la misma: que el tráfico es una dicha. Por lo tanto nadie pide plata en los semáforos*. El ruido de la ciudad es casi inexistente. Las calles vacías, al igual que el comercio, supermercados y en general: Bogotá parece una ciudad desierta o que se aproximara un asteroide, todos hubieran evacuado y que los malditos no nos hubieran avisado. Por momentos la Bogotá de esta semana me recuerda “I am legend“**

Para completar, el clima parece el de otra ciudad. Hace calor. Amanece el cielo completamente azul y se mantiene así todo el día, con las heladas a la madrugada del día siguiente***. Esto no necesariamente es del gusto de todos, pero bueno, que no llueva es algo que la mayoría -y en especial quienes usamos la bicicleta como medio principal de transporte- apreciamos.

Las calles, encima, limpias. Los bancos, vacíos. Cualquier desplazamiento o diligencia que se haga tomará la mitad del tiempo. Es que hasta el transmilenio está vacío. El viernes hice un corto desplazamiento a las 5PM y para mi sorpresa: los buses vacíos.

¿dónde están el desorden, la suciedad, la agresividad, la antipatía, el frío, el caótico tráfico?

En sus ciudades de origen o de vacaciones.

Qué pesar que esta dicha de tener algo de tranquilidad sólo se pueda disfrutar una semana al año. Quisiéramos que fuera todo el año, pero entonces no sería una ciudad grande sino un pueblito más, de esos donde no disfrutaríamos de internet a 2MB por US$20/mes por cuenta de la oferta y la demanda. Al menos una vez al año los que somos de aquí, y que con el mayor estoicismo tenemos que recibir con los brazos abiertos a los que vienen en busca de oportunidades a la gran ciudad, y encima a criticar****, podemos disfrutar de la ciudad como dicen era antes de los 50s. Como todos quisiéramos que fuera. Debe ser una sutil ironía de los espíritus de los cachacos chapinerunos de antaño, fiel al humor fino que se supone caracterizó al Bogotano de la época:

para aquellos que mucho renegasen del clima y el caos de la ciudad que les dá de comer… cuando no estén en ella, se les concederá“.

O bueno, a lo mejor no es ninguna coincidencia ni hayan factores esotéricos involucrados. Vaya uno a saber.

*Están disfrutando de unas merecidas vacaciones en Europa o están pidiendo en los semáforos de los balnearios. Europeos. En serio, a ellos sí que les va mejor a los que dizque estudiamos para ser alguien en la vida.
** Por lo desierta.
***Aunque este año no ha sido del todo así, pero suele serlo, creánme.
**** Olvidando que son en gran parte responsables de lo que tanto critican, porque no entienden que ser de una ciudad no es haber nacido en ella sino vivir en y de ella.

PD
No hay comentario regionalista / de odio involucrado. No tengo nada en contra de que la gente de otras ciudades se venga a vivir a Bogotá. Aunque bueno, hay que admitir que sí me molesta que renieguen, critiquen y hablen mal de la ciudad en la que viven, y al parecer odian tanto…. en lugar de portarse como ellos mismos quisieran que se comportaran “esos cachacos/rolos”. Pero eso sí, sugiérales que si tan bueno es donde nacieron porqué no están allá a ver con cuantas piedras en la mano le responden.

PD2
No debería hacer esas aclaraciones. Pero a veces toca, antes de que vengan con las antorchas.

PD3
Estuve probando el sitio de On The Road Again y la verdad (en serio) me pareció muy chévere. Miren lo que se puede hacer. Hice un review más formal en la sección de tecnología.

Ah, y no se olviden que están disponibles los videos de Andrés Santos, el blogger de On The Road Again en ecuador.