Por qué siempre debemos montar en bicicleta con casco

 

Casco de bicicleta roto después de accidente
Así quedó mi casco

Hoy tuve el accidente más serio que he tenido en los 19 años y medio que llevo utilizando la bicicleta como medio diario de transporte. Es el segundo, y de nuevo en Cali, de nuevo fue con un taxi. Siempre he sido convencido de a necesidad de usar el casco, pero francamente nunca pensé que llegara a necesitarlo algún día.

Todas las mañanas hago un circuito entre mi casa y un roundpoint a 7.5km. Es muy agradable, plano y seguro. Poco tráfico, poca gente (la mayoría es carretera, con paisaje de cañaduzales y todo), hay tan sólo un semáforo en todo el recorrido y hay cuatro puentes, como para darle algo de emoción a la cosa. Como hacía más de una semana no salía no quería hacer la versión larga e iba a hacer la corta, que es de 10km. Al cruzar el segundo puente sabía que tenía que irme alistando para cambiarme al carril izquierdo y tomar un retorno a unos 500m. Miré por el espejo y vi la oportunidad, aunque había un taxi que venía muy lejos. Yo iba menos rápido de lo acostumbrado, y adicionalmente el taxi parecía tener intenciones de romper la barrera del sonido, por lo que calculé mal el cambio de carril y lo último que recuerdo fue pensar “tendrá que esquivarme” y un pitazo. Luego estoy en el separador con la bicicleta, me contaron que una señora me ayudó a parar. Yo estaba confundido, no entendía que había pasado y a todo el mundo le dije que estaba bien. Un celador de una bodega al frente me hacía señas y yo le dije que todo bien, y ya me iba a devolver (dije, ok, me caí, mejor me devuelvo ya) cuando noté que faltaba el retrovisor. Me puse a buscarlo y crucé la carretera para preguntarle al celador qué había visto, y allí fue cuando supe que estaba sangrando, y me contaron lo que había pasado. El taxi huyó. Llamaron una ambulancia que nunca llegó.

Estuve ahí por cerca de una hora, me prestaron primeros auxilios y estuvieron muy pendientes de mi, hasta que me sentí mejor (menos confundido) y me empezó a doler todo. Revisé la bicicleta y milagrosamente no le pasó absolutamente nada, así como lo mío no son sino unos golpes y raspones, lo cual es otro milagro. El celador dice que duré un par de minutos tirado en el piso inconsciente (pero también dijo que volé por los aires, lo cual no tiene lógica con los raspones, el taxi nunca me tocó, seguro me rozó o me tumbó con el viento) así que me atrevo a calcular ese tiempo en 30 segundos, si es que hubo tal pérdida de conciencia. 

Al irme busqué de nuevo el espejo y lo encontré unos 20 metros adelante en la mitad del separador. Tampoco le pasó nada. Me devolví en la bici y aquí estoy, contando el cuento.

Sí, fue culpa mía. No he debido hacer ese cambio de carril tan despacio y cuando vi el taxi he podido abortar la operación, calculé mal (porque recuerdo haber visto que que el taxi iba a mil) y olvidaba que la mayoría de los taxistas caleños no son precisamente “caballeros del volante”. No lo vuelvo a hacer. Los ciclistas tenemos responsabilidad en la mitad de nuestros accidentes, si no es que más, hay que aceptarlo. 

No tengo familiares directos en Cali y Maria está en Bogotá, pero afortunadamente la esposa de mi cuñado es médico, vino, me valoró y dictaminó que tengo los mejores ángeles de la guarda. Contusiones y abrasiones, y ya. Mi suegra, mi mamá y una tía de Maria han estado pendientes de mi llamándome cada ratico (gesto del que estoy muy agradecido) ya que se supone que no me puedo quedar dormido hasta por la noche, solo por seguridad con lo del golpe en la cabeza. 

Hablando del golpe en la cabeza… solo cuando me iba me di cuenta de cómo quedó el casco! (claro, nunca me lo quité). De donde dejo esta simple y obvia reflexión: ¡usen casco! ¡siempre! ¡compren uno bueno! (aquí sí que o barato puede salir caro). Abrochénse bien el casco! (siempre lo he usado muy apretado, tengan en cuenta que si no lo hacen en lugar de ayudar lo que hace es lastimar). Si usted tenía dudas, si necesitaba una buena justificación para comprarlo… aquí tiene una. 19 años y medio y nunca me había pasado nada… hasta que me pasó, y si no hubiera sido por el casco, no estaría contando el cuento. Así de simple. ¿necesita más razones para usar el casco?


 El recorrido de hoy, al final se puede ver mi imprudente cambio de carril y todo lo que pasó después.

El inventario fotográfico de heridas, por si le gusta el morbo.  

PD
Hace 15 meses vivo en Cali y desde entonces llevo pensando en un post, que como pueden ver… no ha visto la luz. Les prometo que la verá pronto 🙂

PD2
Sí, ya sé, no me regañen. Ojalá 2013 sea el año de volver al blog, así sea una vez al mes! Prometo que lo intentaré, que no tenga que estar cerca de la fría losa para escribir de nuevo 🙂

¿al fin qué? ¿bicicleta o carro?

Ford Explorer Colombia 2011

No es secreto para muchos por aquí que soy un “entusiasta” (eufemismo para intenso) con el tema de la bicicleta como medio de transporte. Llevo seis años hablando con regularidad del tema, y ya perdí la cuenta de la cantidad de personas a las que he convencido que es mejor en bicicleta. Tantos, que me animaron a que documentara toda esa experiencia en algún lado (y en esas ando).

Ya son 18 años los que llevo usando la bicicleta como mi medio principal de transporte en Bogotá. Son tantos los posts que he escrito aquí que es una categoría importante en este blog, y algunos pensarán que este blog no debería llamarse “Patton en el país del sagrado corazón” sino “Patton y el monotemático blog sobre su bicicleta”.

Entonces cuando algún fabricante de carros me presta un carro para que “le de una vueltica” y me ven todo entusiasmado con el tema, la pregunta obligada es: “¿al fin qué? ¿bicicleta o carro?”. Con cada préstamo que me hacen me queda más y más claro: Para ciertos desplazamientos relativamente cortos (corto para mi son unos 8 a 15km) dentro de la ciudad grande en horas de oficina, definitivamente (en términos de eficiencia) no hay ningún otro medio mejor que la bicicleta. (eficienciaen términos de tiempo y dinero). Lo era hace 18 años cuando comencé a irme a la universidad en bicicleta, y cada día el tiempo me da más la razón en una ciudad completamente atorada con carros y obras inconclusas como Bogotá.

Pero el hecho que para desplazarse por la ciudad sea mejor en bicicleta no quiere decir que el carro no sea una opción para ciertas situaciones, y muy particularmente viajar por carretera. Dice la publicidad que ése es el legado de los huevitos de la seguridad democrática, avalada por la presencia de unos soldados que parecen hacer autostop al paso de los agradecidos ciudadanos.

Hace un par de semanas me prestaron un Ford Explorer, y me dieron por la vena del gusto. No solo por toda la cantidad de “gallos” que tiene para hacer muy confortable la experiencia de conducir por muchas horas, sino porque es un carro para “buñuelos” como yo. Sí, no me da miedo reconocerlo, porque en un país machista que un hombre no maneje como un taxista es un hecho no menos que “sospechoso” en términos de virilidad.

Yo lo reconozco abiertamente: soy buñuelo. No tengo carro, aprendí a manejar hace un par de años y manejo si mucho (en promedio) un par de horas al mes. Si he manejado 2.500km en mi vida podría no estar exagerando de los cuales menos del 10% han de haber sido en ciudad. Como mi vehículo diario es la bicicleta lucho con las dimensiones de los carros (ya no quepo por todos lados), y mejor no hablemos de las apagadas en uno que otro semáforo… 😀

Manejar en ciudad es de las actividades más estresantes que hay, no vano existe el “road rage“, y los conductores de servicio público son reconocidos por su temperamento violento. En Bogotá suele ser más crítica la situación, la agresividad del conductor local es mucho más notoria que en otras regiones.

Por eso me gustaron tanto esos pequeños detallitos de la Explorer, que no sólo la diferencian de sus competidores, sino que hacen de la experiencia de manejar algo mucho menos estresante de lo que es. Y porque son esas pequeñas cosas que hacen feliz a alguien al que le apasionan los gadgets. Por ejemplo:

  • Es automática. Adiós apagadas en los semáforos. Sin embargo se puede poner manual, muy útil descendiendo en carretera. Son 6 cambios. 
  • No necesita llave. Es una cosa que se llama “My key“, uno no necesita meter llave en ningún lado, con tener el control en el bolsillo basta. Apenas se acerca a la puerta se desbloquea el seguro, y para prenderla es como prender el computador: tiene boton “on/off”. Otra función de MyKey está en este video :D. (para que los papás le puedan prestar la camioneta al hijo malcriado) 
  • De lo más descrestador es lo del Sync. Es un software desarrolado por Microsoft que integra todo el entretenimiento a bordo con el carro, y todo es manejado por comandos con la voz de uno mismo. El teléfono se vincula con el carro, llegando al punto de leer los mensajes de texto y los contactos, de tal forma que uno dice “llamar a pepito pérez”, y efectivamente llama a pepito pérez (si uno tiene a pepito perez en la agenda, claro). La llamada se oye por los parlantes del radio y el micrófono está en el techo. ¿Para qué sirve? Obvio, para que no se desconcentre alguien mientras habla por teléfono, que es lo que suele hacer la gente entre tanto trancón.
    La leída de los mensajes es genial, si en el mensaje había una carita feliz lo lee como “Emoticón feliz” 😀
  • El Sync también sirve para la música. Uno pide la canción que quiere oír por nombre o por artista, y la reproduce. No es perfecto, pero funciona muy, pero muy bien. Aparte de que es divertidísimo y descrestador. Reproduce música del teléfono, de memorias USB (tiene dos entradas), de CD o de iPod siempre y cuando este bien “taggueada”, claro. La pantalla es táctil y gigante, y controla también el aire [video].

  • La cámara de reversa. La camioneta es gigante, así que parquearla en reversa es muy difícil. Pues cuenta con una cámara de reversa con sensores de proximidad e integrado a la dirección. No solo es un espejo retrovisor aumentado, sino toda una ayuda, como en un juego de video: uno mueve el timón y se mueven las líneas en la cámara por donde uno va a pasar. Si no fuera por esa cámara no la hubiera podido parquear en mi edificio

  • Sensor de punto ciego en el espejo retrovisor. Cuando va a cambiar de carril uno mira el retrovisor, cierto? Pero siempre hay un punto ciego, alguien que está detrás y que no se ve. En el espejo se prende una luz avisando que “ojo, hay algo que no ve”. Sirve, y mucho. Eso se llama Blis. También avisa cuando uno está parqueado y va a salir que viene un carro que uno no está viendo. 
  • Sistema anticolisión. Cuando la camioneta detecta que uno se está aproximando muy rápido a algo (mejor dicho, cuando lo ve a uno estrellado) se prende una luz roja en el panorámico y suena un ruido que lo deja a uno pegado del techo. Es alarmista a ratos, pero funciona muy bien la mayoría del tiempo.
  • Parquea sola!!

  • No tiene tapa de gasolina. Es hermética, lo que evita desperdicio y que le roben la tapa.
  • Velocidad de crucero adaptativa. Es lo máximo: uno en carretera ajusta la velocidad a la que quiere ir. Hasta ahí normal. Pero lo diferente es que si el de adelante frena, ella frena solita, y si acelera, también. Y no sólo eso, mantiene permanentemente la distancia que uno haya ajustado con el carro de adelante. En serio que con eso en carretera uno no tiene sino que mover la dirección.
  • Control de tracción. Trae un poco de programas: para barro, para arena, etc), y también uno muy bueno para descensos [video hecho por mi]: cuando es una bajada muy pronunciada este programa controla todo para que no coja mucho vuelo. También tiene un sistema de control de curvas, que hace que si uno coje una cuerva muy rápido no solo controle los frenos para que no siga derecho, sino que le baja el torque al motor para contribuir en el proceso. Uno ni se entera. 
  • Uno puede controlar la temperatura de los asientos delanteros independientemete (enfriar o calentar), e incluso la temperatura de los pasajeros de atrás puede ser diferente a los de adelante.
  • Esto ya es demasiado: La puerta del baúl se puede abrir y cerrar remotamente. ütil hasta para gastar bromas 😀 :

Qué me gustó
Todo lo antes mencionado. Ah, faltó agregar que tiene un techo que es realmente una “ventana al cielo”

Ford Explorer sunroof

y que se puede convertir en un vehículo de carga con un par de botoncitos, como se puede ver en este video.

La bici cupo sin mayores problemas, sin necesidad de desbaratarla ni nada

:Ford Explorer 2011 Colombia

Qué no es tan chévere

  • Tanta ayuda lo deja a uno tan malacostumbrado que el día que coja un carro normal, fijo va y se estrella. Prácticamente no se necesita saber manejar para usar un carro de estos. 
  • Llama DEMASIADO la atención. En la calle todo el mundo voltea a mirar, recibes trato VIP en todo semáforo, al igual que donde haya retén de la policía, eres el ganador. 
  • Con tanta maravilla el GPS integrado no debería ser algo que uno extrañaría. Y sí, se extraña.
  • La pantalla táctil es capacitiva, pero a veces es bien “insensible”. Eso distrae. El sistema MyFord es lento, la respuesta no es tan ágil como uno esperaría, parece Windows… Oh, wait! 😀
  • Igualmente, sería genial que tuviera servicios de asistencia remota y satelital como los que tiene la competencia
  • No tener la plata para comprarla 😀

Claro, es chévere ver para dónde va la tecnología y que le estén metiendo tanta integración de tecnología y gadgets, y que algún día llegará a todas las gamas de carros. De hecho el MyFord es un sistema operativo al que se le pueden instalar aplicaciones, dicen que hay una que lee los tweets y todo, pero eso si no lo pude probar. Por lo pronto comento que disfruté mucho de la experiencia, me fui hasta Cali ida y vuelta y no fue nada grave. Pasar mulas en La Línea con su motor 3.6 es algo que lo hace ver fácil.

Si quiere más detalles técnicos y seriotes sobre los juguetes de Ford o la Explorer, échele un ojo a elfuturoford.com. Si quiere saber más detalles ñoños puede ver fotos de muchas opciones aquí, y otras aquí. Ah, y hay más aquí.

PD
Ya se que me van a preguntar sobre el consumo. El tanque duró de Bogotá a Palmira (es graaande!) y en los 1.165 km en que la conducí gasté exactamente $250.000 en gasolina. Pero me la entregaron llena, entonces solo puedo estimar que se llena con $200.000, que a unos $8.300 el galón son 54 galones en total… 1.165/54 = 21km/galón. Según la camioneta el consumo es de 17.3l/100km o sea 4.57 gal / 100km, o sea 21km por galón, o sea que mi cuenta sí estaba bien 🙂

Juemadre si sale caro andar en carro! 21km a $8.300!!

¿Los sueños cambian o evolucionan?

Es considerado por algunos todo un sacrilegio el dejar de perseguir un sueño, o es tachado de indeciso, inmaduro o que se yo que mas calificativos aquel que cambie de opinión sobre algo que quiere obtener. Uno tiene a lo largo de su vida sueños, que bien podrían ser también motivaciones u objetivos, (un ejemplo) los cuales van cambiando a medida que se crece. Por ejemplo muchos querían ser bomberos cuando grandes, en mi caso yo quería ser celador. Si, eso de tener una escopeta y vigilar la cuadra me parecía lo máximo. Los sueños van evolucionando, ya no a ser alguien sino a hacer o tener algo. Entonces se sueña con estar en un concierto de Guns n’ Roses, o ir a París, tirarse al vacío, bucear en alguna Polinesia o viajar en globo … ser cantante de rock & Roll o presidente de la nación … con tener un hummer o un ferrari. (Yo quiero un mini). O cuadrarse con Alyssa Milano o con Isabel Sofía Cabrales. Luego se sueña con ocupar tal posición en tal empresa, o en tener una propia, o en ganar X plata. En fin, creo que ya entendieron la idea.

Pues bien, hoy me pasó algo curioso. Yo sostenía siempre haberla querido a ella. Pero apenas la ví a ella ví cambié de opinión. Me enamoré de inmediato.

Ustedes sabrán entender … en las cosas del corazón, nunca se sabe.

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Francamente US$849.99 no me parece tan exagerado. El lío es que andar en una bicicleta como esa por estos lares te convierte de inmediato en un objetivo militar. Que pesar. Pero soñar no cuesta nada. Bueno, cuesta US$849.99

PS:
Después de ver éso, no saben cuánto duele ver ésto.

PS2:
¿O esta?
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naaaaah.
PS3:
Solía querer una como las que le gustan a nap. Pero no, yo definitivamente soy muy citadino.

Así me robaron mi bicicleta (alias”La Milenaria”)

En este último mes hemos vivido en carne propia cómo la delincuencia en Bogotá está algo así como que enloquecida. Una de dos: o está disparada, descontrolada (¡gracias alcaLdUCHO!)… o los bloggers estamos en una mala racha!
A salida la atracaron hce unas semanas.
A Naty se le entraron a la casa.
A éste un perro le robó un zapato.
A iki le robaron … bueno, es complejo….
Y recuerdo haber leído de más tragedias personales, pero no recuerdo quienes mas.
El caso es que antenoche fue mi turno: me robaron la batería de la linterna de la bici. “Al cabo que ni quería”, ya estaba pensando en reemplazarla. Fui a Blockbuster a alquilar una película, 7PM, Av 19 Calle 103 … y pues me demoraría 10 minutos y cuando salí ya no estaba la batería. Recordé que cuando iba para allá pasaron gran cantidad de recicladores y pues de una asocié el robo con uno que estaba muy cerca cuando estaba parqueando. Le hice la cacería como por una hora en toda la zona y no lo encontré, pero sí le pregunté a unos 10 (por cierto: han notado la proliferación? También note que la mayoría de los recicladores por no decir todos son gente honesta y trabajadora) y les “dejé la inquietud” a ver si aparece. Es que esa batería no le sirve a nadie: está cumpliendo su vida útil, y sin cargador y linternas (que están descontinuadas hace años) y tras encima no se conseguían aquí … pues mejor: Me sirve a mi y a mí. Se la robaron sólo por hacer el daño esos jijuemíchicas.

Hace unos días ví en Noticias RCN una sección que se llama “El caza noticias”. Allí la gente denuncia lo que pasa en su barrio/comunidad y hacen todo el teatro de que el problema se soluciona y esas cosas … RCN salva el mundo. Pero bueno, al menos contribuye al consabido y necesario pajazo mental de la gente, que es importante. Es mejor que la gente piense que está segura y se sienta tranquila. De lo contrario no hay consumo, y bueno, ya sabemos que eso es fatídico en una economía como la nuestra.

¿Para qué todo este carretazo? Bueno, éste es un post que tenía aplazado desde que abrí el blog. Me robaron la bicicleta (Bianca Azucena) hace ya 5 años con una modalidad muy creativa, donde incautos y personas de buena fé (bonito el eufemismo para decir güevones, ¿no?) como yo caemos dócilmente. La idea es la de contar la historia con el fin de informar a la gente y “que no le pase a usted”
<%image(20050727-biancaazucena.jpg|400|300|Su Busca: Bianca Azucena)%>
Como sabrá si ha leído antes este blog soy un apasionado por las bicicletas y el ciclismo, y este próximo 4 de Agosto se conmemorarán 12 años desde el primer día que la usé para irme a la Universidad. (está buena la fecha para el CFMI) (Sí, y me gradúo pasado mañana, pero eso es otro cuento). La uso como mi medio diario de transporte, sin importar hora, lugar, clima, ocasión, credo, color de piel o precio del café en la NYSE.

Un Sábado cualquiera a las 10 AM iba para la Universidad (la segunda, la de los cementerios) por la avenida (cra) 19 (Bogota), como todos los dias. Cuando pasé por la
134 con 19 ví un ciclista que me llamó la atención por su bicicleta y su pinta. Seguí mi camino y éste me alcanzó como en la 140 y pico, y se puso a hacerme visita. Me preguntaba que si yo salía mucho, (a montar en bici, ¿no?) que si salía a trocha, en fin, lo mismo de lo que se le habla a cualquiera que monte mucho en bicicleta. El dijo que estudiaba Sicología en la Javeriana, que tenía allá un grupo ciclistas y que salían mucho, que organizaban con el apoyo de la policía salidas al Neusa, y que incluso contaban con el apoyo de Trianon, quienes les regalaban maletines para el equipaje.
Dijo que me iba a regalar una bolsita de cuero e ibamos a intercambiar teléfonos para ver si iba con ellos a algunas de esas salidas. A mi la verdad no me interesaba la maleta, tal vez tener sus datos por si me animaba a los dichosos paseos, pero lo único que quería era “abrírmele”… quitármelo de encima. En la 155 (22 cuadras después) nos desviamos para “su casa”, que era a muy pocas cuadras de ahí. Paramos en frente de “su casa”, hizo el ademán de entrar, (habia un celador a unos 10 metros de ahi) pero en ese momento llegó un amigo a pié. Él estaba en una pinta muy folclórica: Pantaloneta, tenis y cachucha, sin afeitar, ojeras y con cara de guayabo. Llevaba una bolsa con pan y huevos en la mano. El ciclista me lo presentó como: “este si no es deportista como nosotros, a éste no le gusta sino la rumba” (se le notaba) y le dijo: “fulanito, me baja una bolsita de mi casa?” A lo que recibió la respuesta: “No, eso está donde Marcela”. El ciclista parlanchín se fué entonces donde “Marcela” y me quedé hablando con el nuevo individuo: el enguayabado. Hicimos visita como cinco minutos: él me decía que el otro no hacía sino pensar en la bicicleta, que era muy afiebrado. Luego de un rato en la conversación entró el tema de mi bicicleta y que como eran esos cambios y en fin….. Después de un rato me preguntó por el peso de la bicicleta, a lo que la inmediata reacción (que ya entró en confianza con los sujetos) es bajarse para que la levante y mire cuanto pesa.

En ese momento me dí cuenta de que me estaban robando … y se vivió una discusión de diablito-angelito en cada hombro más o menos así:
-Angelito: Güevón!!! lo están robando!!
-Diablito: Vé, mirá, el man vive en esta casa, hay unos celadores …
-Angelito: Marica: No se la des!!!
-Diablito:Tranquilo parce que vos tenés los huevos y el pan del desayuno del man, todobien.
-Angelito: Que se va a ir!!!
-Diablito:Tranquilo, no ves que el amigo ya debe estar por venir? No te da pena ser tan desconfiado oís? (no se por qué habla en valluno mi diablito)
-Angelito: No sea pendejo ola!
-Diablito:: Pero si el man es bien, no ve que dijo que es de la Ponti?

En menos de lo que me di cuenta él estaba subido en mi bicicleta, yo sosteniéndole los huevos y el pan, y él dando “una vueltica”. Dió una vuelta corta y volvió de frente a mí, (cínicos encima de todo!) para luego dar otra más larga, e irse para nunca más volver.

Después de poner el denuncio y de hablar con muchas personas relacionadas vine a enterarme que TODO es una historia muy elaborada, que viene haciendo carrera desde hace unos ya 10 años, y la gente sigue cayendo inocentemente, por confiada y por hablar con extraños.
Claro, sin demeritar el cuento tan bien echado. Los HUEVOS y el PAN son parte de la historia. Tambien el llegar a una casa, el estar cerca de celadores, la pinta del amigo de recién levantado…. todo eso le da a uno confianza en estas personas.
Lógico, uno no reacciona en el momento: Uno espera a que la persona vuelva porque uno está “al frente” de la casa de él, porque hay unos celadores que uno incoscientemente piensa que lo conocen, los huevos y el pan…….

Eso fué el 3 de Junio de 2000. Resulta que a un amigo se la robaron el 26 de Junio de ese mismo año de la misma forma. Y lo mejor (o peor) de todo: fué la misma persona. Y si miran el link, verán como en estos años ha seguido cayendo gente.

Que cambió del cuento:
* Fué por la 116, abajo de la autopista, cerca a un parque.
* Este no solo se paró en frente a la casa, sino que timbró y ladraba un perro. (después, al preguntarle al celador se enteró que la casa estaba sola el fin de semana)
* El cómplice esta vez tenía unos 15 años.
* No eran pan y huevos sino leche y azúcar.
* Fue un día de ciclovía, y en la ciclovía fué donde lo siguió y le habló.
* Mi amigo lo vió a él (el ladrón) en la 109 con 15, entró a una tienda en la 116 con 19, y al salir de ahi se puso a hablarle. Le dijo que tenía un puesto en Sanadresito y quería rematar unas partes para bicicletas por problemas con la DIAN. Después de cruzar el puente de la autopista le ofreció ir a su casa a ver unos catálogos de las partes, y el resto ya lo saben ustedes.

Otras variaciones conocidas del cuento, o formas de robar bicicletas:
* Un ciclista varado que lo pare por herramientas, usted para, llegan otros y el resto se lo dejo a la imaginación.
* Que supuestamente usted atropelló a alguien (es decir, una persona (generalmente mujer) se le bota y se hace atropellar por usted), llegan unos “buenos samaritanos” a defender a la pobre señora que usted “atropelló” y a llevarlo a la “estación de policía”.
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¿Y saben que es lo que más duele? (aparte de perder la más preciada pertenencia)

El orgullo carajo!

Enlaces recomendados:
Comunidad ciclistas robados en Bogotá

Bicirobos Bogotá – Facebook
nomasbicisrobadas.com (base de datos de víctimas de la milenaria, entre otros)