FWD: RE: RE: Eduardo, el Violador de Medellín

Juan, amigo de Eduardo Ríos, (estudiantes de la Universidad de Antioquia), en son de broma modificó un correo que avisaba sobre un violador adjuntando fotos de su amigo. Lo envió por email a varios amigos, quienes luego lo enviaron a otros y se volvió una cadena en la que se descontextualiza la broma y queda Eduardo como un violador.

Lo grave es que se empezó a circular por todos los medios, radio y TV afectando gravemente la imagen de Eduardo. Y la de los medios que como siempre hacen eco de noticias que reciben por internet. Ahí están pintados.

EL RUMOR ES FALSO.

Eduardo no es ningún violador y Juan ha aceptado públicamente (Caracol radio Colombia, Octubre 10 de 2008, 10:15AM) su error y le ha pedido de mil maneras excusas a su ahora ex amigo, quien piensa entablar acciones legales.

Si le llega el correo. No sea pendejo, no crea todos las idioteces que le llegan por email.

Link: Canal de Youtube de El Espectador

Globalización regionalizada

Hoy hace dos semanas partí para Medellín para asistir a varios compromisos familiares, y como suele suceder me iba amañando por allá. Entre otras cosas viví en carne propia lo que es ganar un campeonato de fútbol local (me metí al tumulto porque para saber qué se siente, algo que los de Bogotá como que moriremos sin saberlo), fuí a pueblitos varios (si hubiera internet banda ancha allá me iría a vivir a Jardín, Antioquia)… y bueno, la verdad la pasé muy pero muy bien. Medellín está en obra -igualita a Bogotá hace unos años- y a este paso quedará igualita a Bogotá, pero con otro clima. Mi termostato está como dañado porque casi nunca sentí calor, y mucho menos frío por allá …extremos de los que los nativos solían quejarse.

<%image(20070709-jardinpanorama420x118.jpg|420|118|Foto panorámica de Jardín Antioquia)%>
Este es el 100% del pueblo. No se a ustedes pero a mi me encanta un pueblo que se pueda ver todito desde arriba y cerca. Me siento jugando simcity.

Y fue en estos viajes que precisamente me nació la inquietud sobre cómo la globalización nos está llevando a hacer un gran esfuerzo mental para escoger los tradicionales regalos de los viajeros.

No se ustedes pero a mi me tocó esa tradición (aún vigente pero cayendo en desuso) de que cuando alguien viajaba le traía -casi que por obligación- a las personas que la esperaban un recuerdito de los lugares donde estuvo. Así es como en los 80s recibir una bolsa de mini snickers o M&Ms era un regalazo, (por algo el slogan de las zapatillas jazz era “las traje de mayami”) o quien iba a Cali traía manjar blanco, de Pereira Turrones de la Pastelería Lucerna (¿o era de Medellín?)… de la costa le traían a uno cosas de contrabando (whisky o electrodomésticos), y para no extenderme cada región solía caracterizarse por alguna cosa única que no se conseguía en donde uno vivía. Así fuera el aguardiente local, pero algo se podía traer.

De hecho esa identidad de que cada pueblo tenga su “algo” único debe ser en parte responsable de cierta miopía cultural tropicalista, como creer que el tamal, el bocadillo o el arequipe son cosas que solo se dan acá, a seres privilegiados que en exclusiva mundial aparte de tener dos oceános y todos los pisos climáticos tambien tenemos esas cosas. Y no. Por eso llegamos con un dulce de alguna carajada que nos dijeron una de dos cosas: “es el mejor del mundo” o “Eso solo se consigue acá” … para descubrir que no era así.

Ahora uno va a esos mismos sitios y mira … y ve lo mismo que consigue en la tienda de la esquina. Es insoportablemente estandarizado todo. Hasta el manjar blanco de totuma en la carretera tiene código de barras y un “hecho en…” lejos de ese puesto. Mirando con atención las góndolas de Éxito no podía identificar un producto que no consiguiera en Bogotá. Si acaso la oferta de arepas era mejor, y la clientela. De resto… lo mismo. Buscaba, buscaba y buscaba …. y no se me ocurría nada que pudiera sorprender. Eso tiene la globalización: hace que se pierda el sentido de la sorpresa. Igual en la calle, en los comercios informales … en todos lados es lo mismo.

Bueno, aunque hay excepciones, por supuesto: el queso Urraeño es una de las pocas que puedo enumerar. De hecho la única que se me ocurre en este momento. Y que buena cosa, aunque no se por qué le pusieron “queso”. Ya ustedes dirán que hay único y así podré hacer una lista de cosas por traer donde sea que vaya que no consiga por acá.

Perdonarán entonces quienes esperaban que les trajera algo de Medellín, pero es que no se me ocurrió nada para traerles. De veritas que lo pensé, busqué … pero nada encontré. Si estaban antojados de unos turrones de Santa Helena, en el centro comercial Santa Fé hay un local, allá los consiguen. Y más frescos. 😉

—actualización Julio 9 —–
La panorámica la hice con este software. Que no se note que quedé matado con el pueblito.
Baje la panorámica Jardín en alta resolución: 5018×1405 px (3.97MB)
Baje la panorámica Jardín en resolución 1440×403 px (589KB)
La que está arriba no es sino que le dé botón derecho-> guardar como. está a 420×118, 63,6KB
PD
Estoy sin internet hace 15 días por cuenta de una obra en mi cuadra que dañó el cable que trae (¿esto solo me pasa a mí?) tan preciado tesoro, y donde estaba mas bien pocón de internet, (igual, al cabo que ni quería) de ahí mi desaparición.
PD2
Estuve en Blogs&polas con los de Medallobloguero. Me divertí muchísimo, gracias por su hospitalidad.
PD3
Otra vez toda Colombia varios días sin internet. Sea cual fuera la razón, muy preocupante que sea tan frágil nuestra conectividad por internet con el mundo. Y no fue la primera vez. Seguro lo habrán dicho muchos blogs por estos días, pero no he podido revisar ni medio feed.
PD4
La foto la tomé yo mismito, en Jardín Antioquia. Quedé “matado” con ese pueblito.
PD5
Primer post en la existencia de este blog que es escrito “offline”. Y vía módem también. Perdonarán la demora en responderles.
PD6
No estaba muerto, estaba de parranda.