Fábula contemporánea

Pattoncito el bloggercuajo salió la otra mañana
muy tieso y muy poco majo
con pantalón corto (de lycra), bicicleta pasada de moda
casco encintado y ni tiene chupa de boda.

Muchacho no te bajes así del carro le grita mamá
pero el hace un gesto y emputado se vá
olvidando que entre sus piernas
el computador de enriqueta, custodiaban éstas.

Halló en el camino un cuñado amigo
y le dijo: “cuñado, ¡arranquemos aquí el camino!”
visitemos a su tía doña stella
y habrá francachela y habrá comilona

A poco notaron que el ojo de gato no estaba en su sitio
Estirose el cuello, moviese el sillón
Da dos o tres madrazos, preguntan ¿dónde coños estar?
Y el computador, caído luego del puente ha debido quedar.

¿Nos devolvemos o dejamos así?. Que de hacerlo los peajes peaje doy.
Ya que celebraría mucho encontrarlo hoy
La peor diligencia es la que no se hace, no sea huevón
Eso es lo importante, volvamos luego de este camión

Hicimos el regreso, nos dimos la mano
con los del peaje, de ida y de vuelta, como todo un veterano
Mi amigo el de verde rabia de “emputor”
apúremele cuñado, hágame el favor

Y entre tanto pillo que baja por la ochenta
bajóse patoncillo a buscar, solo por hacer la vuelta
con tan buena suerte, que en menos que ahora
el relojito aún estaba, triste y solo, pero seguía dando la hora

Y siguió saltando, tan alto y aprisa
ya que por seguir sus instintos, no cabía de la dicha
ya que por no dar por perdido lo que se había caído
la esperanza es lo último que se pierde, eso había oído

y así concluyeron, uno dos y tres
cuñado, hermana y pattoncito después
los primos comieron y patton bicicleta montó
y el ojo de gato en su lugar quedó!
Las aclaraciones. Pertinentes para muchos, supongo. A propósito del post anterior en que algunos se mostraban sorprendidos porque mi bicicleta tenía computador*

Había una reunión familiar en una finca de mi tía Stella en Subachoque. MI cuñado y yo decidimos llegar en bicicleta, haciendo los últimos 30kms por ese medio. Montamos las bicicletas en los carros con el fin de partir desde Siberia, tal vez desde otro punto más abajo. Íbamos mi hermana, cuñado, sobrino y yo en un carro adelante con las bicis, mis padres, hermana, cuñado y sobrinos en otros atrás. Se les dijo, se les advirtió y no hicieron caso de encender las luces al salir, y en vista de que no entendían las señales que les hacíamos ni contestaban el celular, nos orillamos justo después de cruzar el puente sobre el río Bogotá para decírselos “personalmente”. Tenía el computador de la bici entre las piernas porque lo estaba poniendo en ceros, y pues como me dio piedra que nos hubieran hecho parar por eso, me bajé emputado y se me olvidó el computadorcillo. Paramos más adelante para empezar el camino (adelante del peaje) y noté la ausencia del aparato. Luego de buscarlo mucho … recordé la escena de las luces. Se debatió si volver o no, si valía la pena pagar dos peajes adicionales por algo de lo que había una probabilidad del 0.0000001% de encontrar. Decidimos hacerlo, porque eso de quedar con esa sensación de “y si?” y de no haber hecho todo lo posible por encontrarlo es peor que la pérdida misma. Y bueno, porque soy terco como una mula. Y también “por hacer el deber de buscarlo”. Para ser franco tenía cero esperanzas de encontrarlo. Un Domingo a las 9AM pueden bajar tranquilamente 100 ciclistas por la 80 por hora, si no más. La distancia según google earth fue de 10.39 kms.

Pasaría una media hora desde la primera parada hasta que volví a “la escena del crimen”. Un minuto después, lo encontraba. No lo podía creer. Se veía tan indefenso, el pobrecito! Y si, me puse muy feliz. Y si hubo comilona y francachela luego, y estuvo bueno el paseíllo …. aunque los 8 kms finales de subida tipo patios por carretera destapada si que me los envuelvan. Me faltaron 2 y medio. Y bueno, le cogí kilómetro y medio de ventaja a mi cuñado, constituyéndose en un magnífico alimento adicional (al ego).

Y entonces hoy me acordé de la escena, y recordé la moraleja que me dejó la experiencia: “La esperanza es lo último que se pierde“, o “la peor diligencia es la que no se hace“. Y de ahí que lo haya hecho a manera de fábula**, que ésas son las que traen moraleja de ñapa.

* En inglés se llama cyclocomputers, porque son microprocesadores con un display LCD que calculan tiempo, distancia y velocidad. Es el nombre en inglés, así aquí los menosprecien y llamen despectivamente como “el relojito de la bicicleta”.

**Ya sé que “El renacuajo paseador” no es una fábula sino un cuento en forma de verso … pero igual por un tecnicismo pendejo no iba a reescribir esta vaina, que bien malito que soy para hacer cosas en verso. La idea es esa, y es un cuento en forma de verso con enseñanza moralista, que a la larga es casi que lo mismo.

Con el ojo aguado

Como sabrán algunos, a mi hay vainas que me emocionan fácilmente hasta hacerme aguar el ojo (bueno, los dos) como ese gol del triunfo, esa canción en concierto en el momento perfecto, ese final feliz de la película. Y hay otra:
<%image(20060721-rasmussen.jpg|470|285|gané juemadre, gané!)%>
Photo ©: AFP Photo
Esta foto (bueno, verlo en TV) junto con toda la etapa y todo lo que hizo Rasmussen, quien duró 2 horas y media pedaleando completamente solo por 140kms y con dos premios de montaña de fuera de categoría (o sea un par de subidas las hijuemadres, como por decir algo: “la línea”), uno de segunda y uno de primera, y con todo y eso le cogió 8 minutos al líder. A quienes no saben de ciclismo les cuento que pedalear solo es más difícil que acompañado (mucho más difícil), y que hacer 140 kms solo en una etapa con esas 4 subidas tan machas, por tanto tiempo y con todo eso llegar de primero a la meta … eso agúa ojo. Nótese la cara de emoción de él mismo. No es para menos. Si es que hasta verla de nuevo me lo volvió a aguar.

Siempre me ha gustado el ciclismo, desde los tiempos de Lucho Herrera y Fabio Parra, desde esa etapa en la que llegó Lucho con la cara ensangrentada a la meta (morzine?), desde esa etapa que le ganó a Fignon en en Alpe de Huez como si con eso ganara el tour. Porque aquí vivimos de esas pequeñas victorias. Porque nos conformamos con éso, por eso nunca ganamos nada ..solo etapas y partidos, nunca el asunto completo.

Desde entonces soy seguidor del Tour de France, y desde hace cuatro años lo sigo día a día por internet y por TV los finales de las etapas. Todos los años anteriores hice fuerza por el Colombiano de turno y por el que fuera que le ganara a Armstrong, pero ni modos, por algo le decían “el extraterrestre”. Como el hombre ya se retiró luego de ganar 7 veces seguidas la carrera, y como se sabe que no hay un solo ciclista que no esté dopado .. este año “los duros” se retiraron antes de comenzar el tour, porque ya se sabía que los iban a coger dopados. Si hasta cogieron sangre congelada de ellos que tenían guardada desde hace varios meses, “antes de”. Entonces este año la carrera fue de “gregarios”, que en esta carrera igual no son ningunos pendejos y resultó ser la mejor que recuerde. Han habido 6 líderes, Pereiro en la etapa 12 estaba a 28:50 de Landis y se los descontó en una etapa escapada increíble (el sabado pasado), quedando de líder. El Miercoles Landis se “fundió” en El Alpe de Huez (es como Wembley o L’stade de France para el futbol) y perdió 8 minutos con Pereiro!!, con Sastre siempre descontando segundos y con 4-5 candidatos a ganar el tour. Para los que no saben de ciclismo: perder 8 minutos en una etapa faltando 4 días para el final es quedar fuera de toda opción. Pero ayer, no se de donde carajos sacó fuerzas ese gringo (pero seguro los médicos “milagrosos” de Armstrong algo tuvieron que ver, Landis es gringo también) y contra todo pronóstico les descontó 7:30, quedando a 30 segundos, y con Sastre a 12 segundos y Kloden a 2:29, que en la etapa de mañana (59 kms contra reloj) no es una locura pensar que se pueden descontar. En una contrareloj tan larga si te coge un ventarrón, una desconcentración … cualquier pendejada … pierdes un minuto. Hay 4 (y hasta 5) candidatos para ganar la carrera, que se puede definir mañana como puede que como no se si alguna vez haya pasado, se defina en la última etapa. Mis respetos para Landis por lo que hizo ayer (siempre y cuando no haya sido con alguna “ayudita”).
<%image(20060721-landis miercoles.jpg|235|144|Antes)%><%image(20060721-landis jueves.jpg|235|305|Despues)%>
———El miercoles———————El Jueves——–
—Photo ©: Fotoreporter Sirotti—-Photo ©: AFP Photo—
Lo que más admiro de los ciclistas profesionales es esa capacidad de ir a 50kms/h … y sostener el paso por 200kms. Yo he llegado a 50kms/h … pero si los he sostenido 30 segundos es mucho. Claro, en una bicicleta de montaña, con ropa de calle, con 20 kilos de peso y demás … pero igual, sostener ése paso es algo que no entiendo como lo hacen. O cómo después de 200 kms tienen alientos para hacer un embalaje (eso que hacen a la llegada a toda mecha) en la que fácilmente van a 70m kms/h. No lo entiendo. Del ciclismo me encanta la estrategia, las variantes tácticas que hacen … y esas esfuerzos heroícos de algunos por ganar una etapa. El ciclismo es todo un símil de lucha por alcanzar sus objetivos, preparación y actitud mental. Lo que menos me gusta es la labor del gregario … pobres: no pueden correr para ganar sino deben ser fieles súbditos de su “jefe”.

Bueno, y escribía para decir que me emocionan muchas cosas, que me gusta el ciclismo y terminé de cronista de ciclismo, todo un Héctor Urrego.

El caso, y para donde iba era que …. envidio a estos tipos, no creo que haya algo más emocionante para un ciclista que ver decenas de miles de personas reunidas a un lado de la carretera, sólo para hacerle fuerza a uno. Y lo hacen sinceramente. Se me hace un nudo en la garganta cuando pasan por una multitud como ésta:
<%image(20060721-tourdefrancegente.jpg|470|313|Que gentío.)%>
Copyright
Si a estas vainas vá hasta el diablo. Literalmente:
<%image(20060721-diablo tour.jpg|470|313|Es como el Cole del ciclismo. Siempre está. )%>
Photo ©: Roberto Bettini/www.bettiniphoto.net=-=-=-Patton actualiza (21/09/2007 @ 11:56)-=-=-=-=
En efecto Landis estaba dopado. Le quitaron el título del Tour y poco más de un año después se confirmó la condena. Gringo maluco.

¿Los sueños cambian o evolucionan?

Es considerado por algunos todo un sacrilegio el dejar de perseguir un sueño, o es tachado de indeciso, inmaduro o que se yo que mas calificativos aquel que cambie de opinión sobre algo que quiere obtener. Uno tiene a lo largo de su vida sueños, que bien podrían ser también motivaciones u objetivos, (un ejemplo) los cuales van cambiando a medida que se crece. Por ejemplo muchos querían ser bomberos cuando grandes, en mi caso yo quería ser celador. Si, eso de tener una escopeta y vigilar la cuadra me parecía lo máximo. Los sueños van evolucionando, ya no a ser alguien sino a hacer o tener algo. Entonces se sueña con estar en un concierto de Guns n’ Roses, o ir a París, tirarse al vacío, bucear en alguna Polinesia o viajar en globo … ser cantante de rock & Roll o presidente de la nación … con tener un hummer o un ferrari. (Yo quiero un mini). O cuadrarse con Alyssa Milano o con Isabel Sofía Cabrales. Luego se sueña con ocupar tal posición en tal empresa, o en tener una propia, o en ganar X plata. En fin, creo que ya entendieron la idea.

Pues bien, hoy me pasó algo curioso. Yo sostenía siempre haberla querido a ella. Pero apenas la ví a ella ví cambié de opinión. Me enamoré de inmediato.

Ustedes sabrán entender … en las cosas del corazón, nunca se sabe.

<%image(20060707-cannondalestreet.jpg|450|270|Cannondale Street)%>
Francamente US$849.99 no me parece tan exagerado. El lío es que andar en una bicicleta como esa por estos lares te convierte de inmediato en un objetivo militar. Que pesar. Pero soñar no cuesta nada. Bueno, cuesta US$849.99

PS:
Después de ver éso, no saben cuánto duele ver ésto.

PS2:
¿O esta?
<%image(20060708-locust.jpg|390|147|Locust)%>
naaaaah.
PS3:
Solía querer una como las que le gustan a nap. Pero no, yo definitivamente soy muy citadino.

Así me robaron mi bicicleta (alias”La Milenaria”)

En este último mes hemos vivido en carne propia cómo la delincuencia en Bogotá está algo así como que enloquecida. Una de dos: o está disparada, descontrolada (¡gracias alcaLdUCHO!)… o los bloggers estamos en una mala racha!
A salida la atracaron hce unas semanas.
A Naty se le entraron a la casa.
A éste un perro le robó un zapato.
A iki le robaron … bueno, es complejo….
Y recuerdo haber leído de más tragedias personales, pero no recuerdo quienes mas.
El caso es que antenoche fue mi turno: me robaron la batería de la linterna de la bici. “Al cabo que ni quería”, ya estaba pensando en reemplazarla. Fui a Blockbuster a alquilar una película, 7PM, Av 19 Calle 103 … y pues me demoraría 10 minutos y cuando salí ya no estaba la batería. Recordé que cuando iba para allá pasaron gran cantidad de recicladores y pues de una asocié el robo con uno que estaba muy cerca cuando estaba parqueando. Le hice la cacería como por una hora en toda la zona y no lo encontré, pero sí le pregunté a unos 10 (por cierto: han notado la proliferación? También note que la mayoría de los recicladores por no decir todos son gente honesta y trabajadora) y les “dejé la inquietud” a ver si aparece. Es que esa batería no le sirve a nadie: está cumpliendo su vida útil, y sin cargador y linternas (que están descontinuadas hace años) y tras encima no se conseguían aquí … pues mejor: Me sirve a mi y a mí. Se la robaron sólo por hacer el daño esos jijuemíchicas.

Hace unos días ví en Noticias RCN una sección que se llama “El caza noticias”. Allí la gente denuncia lo que pasa en su barrio/comunidad y hacen todo el teatro de que el problema se soluciona y esas cosas … RCN salva el mundo. Pero bueno, al menos contribuye al consabido y necesario pajazo mental de la gente, que es importante. Es mejor que la gente piense que está segura y se sienta tranquila. De lo contrario no hay consumo, y bueno, ya sabemos que eso es fatídico en una economía como la nuestra.

¿Para qué todo este carretazo? Bueno, éste es un post que tenía aplazado desde que abrí el blog. Me robaron la bicicleta (Bianca Azucena) hace ya 5 años con una modalidad muy creativa, donde incautos y personas de buena fé (bonito el eufemismo para decir güevones, ¿no?) como yo caemos dócilmente. La idea es la de contar la historia con el fin de informar a la gente y “que no le pase a usted”
<%image(20050727-biancaazucena.jpg|400|300|Su Busca: Bianca Azucena)%>
Como sabrá si ha leído antes este blog soy un apasionado por las bicicletas y el ciclismo, y este próximo 4 de Agosto se conmemorarán 12 años desde el primer día que la usé para irme a la Universidad. (está buena la fecha para el CFMI) (Sí, y me gradúo pasado mañana, pero eso es otro cuento). La uso como mi medio diario de transporte, sin importar hora, lugar, clima, ocasión, credo, color de piel o precio del café en la NYSE.

Un Sábado cualquiera a las 10 AM iba para la Universidad (la segunda, la de los cementerios) por la avenida (cra) 19 (Bogota), como todos los dias. Cuando pasé por la
134 con 19 ví un ciclista que me llamó la atención por su bicicleta y su pinta. Seguí mi camino y éste me alcanzó como en la 140 y pico, y se puso a hacerme visita. Me preguntaba que si yo salía mucho, (a montar en bici, ¿no?) que si salía a trocha, en fin, lo mismo de lo que se le habla a cualquiera que monte mucho en bicicleta. El dijo que estudiaba Sicología en la Javeriana, que tenía allá un grupo ciclistas y que salían mucho, que organizaban con el apoyo de la policía salidas al Neusa, y que incluso contaban con el apoyo de Trianon, quienes les regalaban maletines para el equipaje.
Dijo que me iba a regalar una bolsita de cuero e ibamos a intercambiar teléfonos para ver si iba con ellos a algunas de esas salidas. A mi la verdad no me interesaba la maleta, tal vez tener sus datos por si me animaba a los dichosos paseos, pero lo único que quería era “abrírmele”… quitármelo de encima. En la 155 (22 cuadras después) nos desviamos para “su casa”, que era a muy pocas cuadras de ahí. Paramos en frente de “su casa”, hizo el ademán de entrar, (habia un celador a unos 10 metros de ahi) pero en ese momento llegó un amigo a pié. Él estaba en una pinta muy folclórica: Pantaloneta, tenis y cachucha, sin afeitar, ojeras y con cara de guayabo. Llevaba una bolsa con pan y huevos en la mano. El ciclista me lo presentó como: “este si no es deportista como nosotros, a éste no le gusta sino la rumba” (se le notaba) y le dijo: “fulanito, me baja una bolsita de mi casa?” A lo que recibió la respuesta: “No, eso está donde Marcela”. El ciclista parlanchín se fué entonces donde “Marcela” y me quedé hablando con el nuevo individuo: el enguayabado. Hicimos visita como cinco minutos: él me decía que el otro no hacía sino pensar en la bicicleta, que era muy afiebrado. Luego de un rato en la conversación entró el tema de mi bicicleta y que como eran esos cambios y en fin….. Después de un rato me preguntó por el peso de la bicicleta, a lo que la inmediata reacción (que ya entró en confianza con los sujetos) es bajarse para que la levante y mire cuanto pesa.

En ese momento me dí cuenta de que me estaban robando … y se vivió una discusión de diablito-angelito en cada hombro más o menos así:
-Angelito: Güevón!!! lo están robando!!
-Diablito: Vé, mirá, el man vive en esta casa, hay unos celadores …
-Angelito: Marica: No se la des!!!
-Diablito:Tranquilo parce que vos tenés los huevos y el pan del desayuno del man, todobien.
-Angelito: Que se va a ir!!!
-Diablito:Tranquilo, no ves que el amigo ya debe estar por venir? No te da pena ser tan desconfiado oís? (no se por qué habla en valluno mi diablito)
-Angelito: No sea pendejo ola!
-Diablito:: Pero si el man es bien, no ve que dijo que es de la Ponti?

En menos de lo que me di cuenta él estaba subido en mi bicicleta, yo sosteniéndole los huevos y el pan, y él dando “una vueltica”. Dió una vuelta corta y volvió de frente a mí, (cínicos encima de todo!) para luego dar otra más larga, e irse para nunca más volver.

Después de poner el denuncio y de hablar con muchas personas relacionadas vine a enterarme que TODO es una historia muy elaborada, que viene haciendo carrera desde hace unos ya 10 años, y la gente sigue cayendo inocentemente, por confiada y por hablar con extraños.
Claro, sin demeritar el cuento tan bien echado. Los HUEVOS y el PAN son parte de la historia. Tambien el llegar a una casa, el estar cerca de celadores, la pinta del amigo de recién levantado…. todo eso le da a uno confianza en estas personas.
Lógico, uno no reacciona en el momento: Uno espera a que la persona vuelva porque uno está “al frente” de la casa de él, porque hay unos celadores que uno incoscientemente piensa que lo conocen, los huevos y el pan…….

Eso fué el 3 de Junio de 2000. Resulta que a un amigo se la robaron el 26 de Junio de ese mismo año de la misma forma. Y lo mejor (o peor) de todo: fué la misma persona. Y si miran el link, verán como en estos años ha seguido cayendo gente.

Que cambió del cuento:
* Fué por la 116, abajo de la autopista, cerca a un parque.
* Este no solo se paró en frente a la casa, sino que timbró y ladraba un perro. (después, al preguntarle al celador se enteró que la casa estaba sola el fin de semana)
* El cómplice esta vez tenía unos 15 años.
* No eran pan y huevos sino leche y azúcar.
* Fue un día de ciclovía, y en la ciclovía fué donde lo siguió y le habló.
* Mi amigo lo vió a él (el ladrón) en la 109 con 15, entró a una tienda en la 116 con 19, y al salir de ahi se puso a hablarle. Le dijo que tenía un puesto en Sanadresito y quería rematar unas partes para bicicletas por problemas con la DIAN. Después de cruzar el puente de la autopista le ofreció ir a su casa a ver unos catálogos de las partes, y el resto ya lo saben ustedes.

Otras variaciones conocidas del cuento, o formas de robar bicicletas:
* Un ciclista varado que lo pare por herramientas, usted para, llegan otros y el resto se lo dejo a la imaginación.
* Que supuestamente usted atropelló a alguien (es decir, una persona (generalmente mujer) se le bota y se hace atropellar por usted), llegan unos “buenos samaritanos” a defender a la pobre señora que usted “atropelló” y a llevarlo a la “estación de policía”.
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¿Y saben que es lo que más duele? (aparte de perder la más preciada pertenencia)

El orgullo carajo!

Enlaces recomendados:
Comunidad ciclistas robados en Bogotá

Bicirobos Bogotá – Facebook
nomasbicisrobadas.com (base de datos de víctimas de la milenaria, entre otros)

Nuestros sueños a veces los cumplen otras personas por nosotros…

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No ese no soy yo… ya quisiera!!!

Por estos días de pura casualidad encontré la página de un Colombiano que partió el 1 de Mayo de 2004 de su natal Facatativá, con el objetivo de darle la vuelta a suramérica. En bicicleta.
Por estos días ya va en Buenos Aires. Por no perder la costumbre ya me leí todo su recorrido, sus experiencias, en lo que podría llamarse su blog, porque aunque no lo sea formalmente … igual cumple con el mismo objetivo. Es un “blog manualito”, por decirlo así.

Absolutamente admirable. Ejemplo a seguir de tenacidad, persistencia y coraje.
En fin, una luz en la oscuridad que nos hace ver que los sueños son realizables … de pronto en unos años me de por embarcarme en la misma aventura … ¡¡uno nunca sabe!!! En todo caso admiro a este tipo, y lo envidio. Que rico poder tener las condiciones para llevar a cabo esta aventura, que principalmente es de crecimiento personal y espiritual.

Desde aquí seguiré pendiente de su recorrido, y de ayudarlo en lo que se pueda.

Por qué la bicicleta y no el carro.

Dejé de usar el transporte público el 3 de Septiembre de 1993. Iba para la Javeriana, a clase de 8AM. Salí a las 7:30 a la 7ª, y vi el desfile de buses ejecutivos (en ese momento era lo más play) con la puerta cerrada. Logré de coger uno a las 8, llegué a las 8:30, me quedé por fuera de clase, me pusieron cero*…

Al día siguiente hice mi declaración de independencia, me rebelé contra el sistema de transporte público, cogí mi humilde bicicleta (es más, en ese entonces no tenía. Este era la de mi papá) y me fui a la Universidad, ante el espanto de muchos. Para sorpresa mía me demoré la mitad del tiempo, y llegué enterito. Este descubrimiento me cambió la vida. No sólo porque me demoraba menos: el sentimiento de independencia es único: vas por donde quieres, tu controlas tu tiempo, tu ruta, los trancones no te afectan (por mal que te vaya estás siempre de primero en un semáforo), y si la cosa se pone fea, te bajas, te subes al andén .. y adiós trancón! Aparte de que eres feliz. Probablemente lo que más disfruto es esa sensación de libertad. Ah, y de ñapa: haces deporte .. que spinning que ni nada! No sientes frío en todo el día, estás de buen genio, no te da sueño … el cansancio no se siente: estás habituado a esto.
En ese entonces pesaba unos 45 kilos … subí a 50, porque las piernas aumentaron su masa muscular considerablemente. Eso si, gracias a Dios no me salieron esas cosas horribles (deformidades?) de los ciclistas profesionales (y muchos aficionados) en las pantorrillas…

Otro asunto: la seguridad. Nadie me cree cuando digo que la forma más segura de desplazarse es ésta, pero pensemos en esto: Los taxis te roban y de pronto te hacen paseo millonario y nada más, si estás de buenas. A algunas horas el tema es conseguir taxi. Pero igual es mi segunda opción. De los buses ni hablemos, me dan miedo, igual me mareo de una por la falta de costumbre. Transmilleno funciona para muchos, (a mi me gusta, es civilizado) aunque el tiempo que ahorras en carril exclusivo, se compensa con el desplazamiento de tu destino/origen a la estación, la cruzada del puente, la fila del tiquete … y a que llegue el berraco bus! Sin contar con el “roce social”, la sacada del celular … etc. De caminar por la calle, que vaina, ya también da cosa después de leer el periódico (gracias alcaLdUCHO, nunca cambies). En carro, te rompen el vidrio por robarte la cartera (o no niñas, a mi hermana la han robado ya tres veces). A la bicicleta, claro también le tiran … pero es más difícil, no? Igual como el ciclista todavía es sinónimo de muerto-de-hambre, pues mantiene uno un perfil bajo, lo cual nos beneficia a los del gremio 😀 Eso si, todavía tengo que contenerme cuando tengo una cita en una empresa grande, y el celador cuando me ve llegar lo primero que pregunta es … “¿Viene a entregar correspondencia?”. Con toda la decencia del caso les digo que no, pero cuesta trabajo …

En 11 años nunca me ha pasado nada, (bueno, me robaron una, pero eso es otra historia que no viene al caso ahora), y eso que voy al centro, a San Victorino, mejor dicho a donde sea, y a la hora que sea (hubo èpocas en que salía a las 3-4AM del trabajo… y prefería irme en bici!) incluso a la Plaza España .. y nunca me ha pasado nada. La relación con los carros depende de la decencia y prudencia de los actores involucrados. A Unicentro no volví desde que empezaron a cobrar parqueadero. Abusivos!. La parqueo en la calle, para eso tengo el candado de Lex Luthor (es marca Kryptonite!). Mis postes favoritos son las señales de tránsito, (esas con una “P” roca y tachada son las mejores :). Por lo flaquitos, es fácil amarrarla.

Resumiendo: No me preocupo por pico y placa, por zonas azules o donde parquear. De trancones ni hablar, y me rinde más que en cualquier otro medio: de mi casa (cerca a Unicentro) a la Javeriana me demoraba 25 minutos, el récord fue 15 un día a las 7 que tenía parcial y salí tarde (por variar). A la ECI (200 con autopista) me demoraba 30 minutos, el récord fue de 24. Al centro me demoro unos 35 minutos por mucho, y eso porque me toca dar mil vueltas por la obra de la 92 con autopista. A unilago son 10 minutos, 15 si me voy muy lento. A Montevideo (Calle 23 x Boyacá) me demoraba 25 minutos cada mañana. No me vengan a decir que se demorarían menos en carro, porque saben que no es así.

El tener carro en nuestra sociedad es cuestión de estatus nada más. Claro, tiene sus ventajas, para salir de compras, transportar cosas, irse de la ciudad de paseo … pero como medio diario de transporte? I don’t think so. Muy en el fondo lo queremos (me incluyo!) para lucirlo en “el parque güón” y vean como gano de bueno. Si tengo ese carro, debe ser que “me va súper mariks”. Piensen no mas en lo que gasta en el crédito (si no lo compraron de contado), el seguro (los seguros!), los parqueaderos, las zonas azules, pico y placa, el peaje de la miseria (en cada semáforo enfrentas una tragedia diferente), el riesgo de que te roben, y los costos ocultos del stress derivado: Me van a robar, se me va a llevar el carro la grua, no lo voy a encontrar, el parqueadero me va a costar un dineral, me lo rayaron … que trancón tan hijuemadre… ahh la gasolina! A una amiga de la Universidad se le iban como $15.000 diarios en gasolina! Y aún así seguía llevando el carro! (muy play, no?). Ni se te ocurra tomar y manejar, el chistesito sale muy caro. Y muy caro es barato si piensas lo que puede valer en tu conciencia haber matado a alguien. Ni hablar de los gramos oro que te cobra el juez. Me falta algo? El costo del tiempo perdido por estar en el tráfico? Talleres? Mantenimiento? Ni se te ocurra estrellarte, no?

Y como dice Peñalosa. Una ciudad que piensa construir vias para los carros, es inviable.

¿estaré sesgado? Probablemente si. Pero sigo corriendo el riesgo. Y lo más importante? Soy feliz.

*: eso me lo inventé para darle más dramatismo a la cosa, la verdad no me acuerdo que pasó ni de que me perdí 😉