Los Ciclistas urbanos y su participación en el tráfico de Bogotá


Ciclistas urbanos en Bogota día sin carro
El colega -de blogs- Ricardo Galán escribió en su blog un artículo llamado “Diatriba contra los ciclistas Bogotanos“. Si le da pereza leerlo se lo resumo: no es que esté en contra de los ciclistas sino en contra de su tendencia de comportamiento. Y le doy la razón. Dejé un comentario que me dio pesar dejar ahí tirado porque me sentí escribiendo todo un post, como cuando escribía con juicio en el blog. Y me lo traje para acá. 


Como recordarán, soy ciclista urbano desde 1993 y llevo 74.000km recorridos en Bogotá, tiempo en el que he sido testigo del nacimiento de las ciclorrutas, su evolución, y de pasar a ser al que conocían como “el del casco blanco” en la(s) Universidad a uno más de los cientos de miles de personas que usan la bicicleta como medio habitual (por no decir único) de transporte. 

Es verdad muchas de las cosas que dice y no voy a negar que yo soy el que en ocasiones comete algunas de esas “barbaridades”. A veces me subo al andén, hago pequeñas contravías o me paso en rojo… dentro de los límites de lo razonable. Es decir, si veo que no vienen carros, cruzo la calle (exactamente como lo haría un peatón). En el andén respeto la prelación del peatón y voy muy despacio, reconociendo que soy un intruso en su espacio y sin echarle la bicicleta encima a nadie.  En la medida en que creció la población de ciclistas nos estamos volviendo un problema de seguir esa tendencia de hacer lo que se nos da la gana. Nos estamos volviendo un problema más en donde deberíamos ser parte de la solución. 

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Bogotá es mi gimnasio

En el colegio nunca gané una competencia. Ni deportiva, ni académica. Recuerdo que estando en sexto grado -primerodebachillerato en ese momento- le gané una partida de ajedrez a uno de Once y pasé a las rondas finales, donde sucumbí a la presión y me cascaron. Figurativamente, por fortuna. 

Ni hablar de educación física. No me ayudaba ser de los menores del curso, para encima ser de los mínimos del curso. Cumplía con dignidad con las funciones asignadas pero rara vez fui titular. Ahora que lo pienso eso explica que prefiriera deportes individuales y donde priman la astucia, estrategia y la fortaleza mental como el bádminton, el ciclismo y el backgammon

No figuraba, pero tampoco era el útimo lo que podría ser un buen reflejo de mi personalidad, ahora que lo pienso. Estaba siempre en el lote, dirían de mí si hubiera sido ciclista profesional.

Es por eso que me cuesta explicar cuando me preguntan que por qué ya de viejo (a los 20) y desde entonces, el deporte se volvió parte de mi vida cotidiana. Y es porque ni yo mismo lo comprendo, tenía el potencial para ser sedentario. Y es que desde que en 1993 empecé a movilizarme por Bogotá en bicicleta un Gollum dormido dentro de mi se despertó y me volví competitivo y hasta empecé a cuidar mi alimentación para que no afectara mi rendimiento. No son trayectos largos, en estos años podría decir que no superan los 20km diarios aunque he tenido temporadas de 50km diarios así como temporadas de 20km semanales. Desde entonces ya acumulo más de 100.000km transitados solo en Bogotá, y unos cuantos miles en Cali, donde viví por poco más de un año. 

En 2002 una tendinitis me obligó inscribirme en un gimnasio para tomar clases de stretching, necesarias para mi rehabilitación. Iba a diario. Allí descubrí que Pilates es el papá de los ejercicios, aprendí a usar los HRMs y empecé a usarlos en mis trayectos diarios. Desde entonces busco -a diario- estar “en la zona” al menos 5 minutos diarios. Compito conmigo mismo (cuando no es que hay un pinche fixero en la ruta creyendo que su bici de mentiras es más rápida) y todos los días mido mi rendimiento con el celular. Cuando me siento demasiado bueno, hasta uso Strava, pero con moderación. 

Hoy mis desplazamientos diarios son de unos 12km. Mi estado de salud es bueno: me enfermo muy poco y en una prueba de esfuerzo estándar bajo de 180bpm a 80bpm en un par de minutos, lo que suele causar sorpresa en los médicos, sobre todo cuando me preguntan la edad.  No pago un peso por transportarme ni por ir al gimnasio y tengo dos beneficios: salud mental y salud física, aparte de los cientos de horas que ahorro al mes. La salud financiera llega casi que por accidente 😉

En 1993 me convertí -sin darme cuenta- en un deportista urbano. Es por eso que me identifiqué plenamente con este comercial, sin la parte de hacer el ridículo en las cebras de los semáforos. 


 
PD.
De la tendinitis aprendí a estirar. Lo hago todos los días, utilizando bancas, bolardos o la misma silla de la bici.  

Por qué siempre debemos montar en bicicleta con casco

 

Casco de bicicleta roto después de accidente
Así quedó mi casco

Hoy tuve el accidente más serio que he tenido en los 19 años y medio que llevo utilizando la bicicleta como medio diario de transporte. Es el segundo, y de nuevo en Cali, de nuevo fue con un taxi. Siempre he sido convencido de a necesidad de usar el casco, pero francamente nunca pensé que llegara a necesitarlo algún día.

Todas las mañanas hago un circuito entre mi casa y un roundpoint a 7.5km. Es muy agradable, plano y seguro. Poco tráfico, poca gente (la mayoría es carretera, con paisaje de cañaduzales y todo), hay tan sólo un semáforo en todo el recorrido y hay cuatro puentes, como para darle algo de emoción a la cosa. Como hacía más de una semana no salía no quería hacer la versión larga e iba a hacer la corta, que es de 10km. Al cruzar el segundo puente sabía que tenía que irme alistando para cambiarme al carril izquierdo y tomar un retorno a unos 500m. Miré por el espejo y vi la oportunidad, aunque había un taxi que venía muy lejos. Yo iba menos rápido de lo acostumbrado, y adicionalmente el taxi parecía tener intenciones de romper la barrera del sonido, por lo que calculé mal el cambio de carril y lo último que recuerdo fue pensar “tendrá que esquivarme” y un pitazo. Luego estoy en el separador con la bicicleta, me contaron que una señora me ayudó a parar. Yo estaba confundido, no entendía que había pasado y a todo el mundo le dije que estaba bien. Un celador de una bodega al frente me hacía señas y yo le dije que todo bien, y ya me iba a devolver (dije, ok, me caí, mejor me devuelvo ya) cuando noté que faltaba el retrovisor. Me puse a buscarlo y crucé la carretera para preguntarle al celador qué había visto, y allí fue cuando supe que estaba sangrando, y me contaron lo que había pasado. El taxi huyó. Llamaron una ambulancia que nunca llegó.

Estuve ahí por cerca de una hora, me prestaron primeros auxilios y estuvieron muy pendientes de mi, hasta que me sentí mejor (menos confundido) y me empezó a doler todo. Revisé la bicicleta y milagrosamente no le pasó absolutamente nada, así como lo mío no son sino unos golpes y raspones, lo cual es otro milagro. El celador dice que duré un par de minutos tirado en el piso inconsciente (pero también dijo que volé por los aires, lo cual no tiene lógica con los raspones, el taxi nunca me tocó, seguro me rozó o me tumbó con el viento) así que me atrevo a calcular ese tiempo en 30 segundos, si es que hubo tal pérdida de conciencia. 

Al irme busqué de nuevo el espejo y lo encontré unos 20 metros adelante en la mitad del separador. Tampoco le pasó nada. Me devolví en la bici y aquí estoy, contando el cuento.

Sí, fue culpa mía. No he debido hacer ese cambio de carril tan despacio y cuando vi el taxi he podido abortar la operación, calculé mal (porque recuerdo haber visto que que el taxi iba a mil) y olvidaba que la mayoría de los taxistas caleños no son precisamente “caballeros del volante”. No lo vuelvo a hacer. Los ciclistas tenemos responsabilidad en la mitad de nuestros accidentes, si no es que más, hay que aceptarlo. 

No tengo familiares directos en Cali y Maria está en Bogotá, pero afortunadamente la esposa de mi cuñado es médico, vino, me valoró y dictaminó que tengo los mejores ángeles de la guarda. Contusiones y abrasiones, y ya. Mi suegra, mi mamá y una tía de Maria han estado pendientes de mi llamándome cada ratico (gesto del que estoy muy agradecido) ya que se supone que no me puedo quedar dormido hasta por la noche, solo por seguridad con lo del golpe en la cabeza. 

Hablando del golpe en la cabeza… solo cuando me iba me di cuenta de cómo quedó el casco! (claro, nunca me lo quité). De donde dejo esta simple y obvia reflexión: ¡usen casco! ¡siempre! ¡compren uno bueno! (aquí sí que o barato puede salir caro). Abrochénse bien el casco! (siempre lo he usado muy apretado, tengan en cuenta que si no lo hacen en lugar de ayudar lo que hace es lastimar). Si usted tenía dudas, si necesitaba una buena justificación para comprarlo… aquí tiene una. 19 años y medio y nunca me había pasado nada… hasta que me pasó, y si no hubiera sido por el casco, no estaría contando el cuento. Así de simple. ¿necesita más razones para usar el casco?


 El recorrido de hoy, al final se puede ver mi imprudente cambio de carril y todo lo que pasó después.

El inventario fotográfico de heridas, por si le gusta el morbo.  

PD
Hace 15 meses vivo en Cali y desde entonces llevo pensando en un post, que como pueden ver… no ha visto la luz. Les prometo que la verá pronto 🙂

PD2
Sí, ya sé, no me regañen. Ojalá 2013 sea el año de volver al blog, así sea una vez al mes! Prometo que lo intentaré, que no tenga que estar cerca de la fría losa para escribir de nuevo 🙂

Maria Casquitos vs. la Seguridad Democrática.


Maria Casquitos poniendo en peligro la seguridad nacional.

Es una vieja disputa la del espacio público y los límites de la seguridad. Y los de la propiedad privada. Tampoco es algo de hoy, muchos hemos crecido con los abusos de los escoltas en los 80’s, con los mestizajes entre Boyacenses y Argentinos*, y con el menos común de los sentidos. Con el “yo sólo sigo órdenes” y con prohibiciones ridículas como la de tomar fotos en lugares públicos o centros comerciales. Con el “es fiesta privada” o “nos reservamos el derecho de admisión”.

Pero esta disputa nueva para mí porque me ha tocado de cerca este mes. Sí, el mismo mes que dejé abandonado este blog a su suerte.

En los 15 años que llevo utilizando la bicicleta como medio de transporte he tenido con vivir con el problema del parqueo, sobre todo en ciertas zonas. Como lo decía antes, el ciclista suele ser sinónimo de muerto de hambre o de pobreza, por lo que recibe tratamiento de quinta (recordemos que nuestra sociedad es arribista, y que la apariencia es su valor fundamental) y usualmente ni la entrada le permiten, o debe pasar más filtros de lo normal. Más de una vez me ha pasado que me preguntan que si vengo a entregar correspondencia, y no, no es divertido. Suelo evadir el problema no discutiendo con los celadores y parqueando al otro lado de la calle, lejos de sus “dominios”. Pero a veces sí que se pasan y le sacan a uno la piedra, sobre todo por su irracionalidad. O estupidez, según.

Es una discusión abierta porque en realidad no puedo defender mi derecho a invadir el espacio público. Es difícil defender mi derecho a entorpecer la circulación libre por la calle a los peatones**. Lo que discuto es la potestad de los que se sienten con el derecho a hacerlo, sin tenerlo.

Tengo 5 ejemplos:

Unicentro
Unicentro
Es uno de los pocos que cobra por parquear la bicicleta en sus predios. Me niego a hacerlo y solía parquear afuera, en una señal de tránsito, de las que tienen una P tachada. Una vez un celador no me dejó hacerlo, porque “el jefe de seguridad no deja”. Le hice entender que los predios de Unicentro se terminaban en la reja, y que de ahí para afuera no tenía ninguna potestad. Casualmente el jefe de seguridad estaba cerca, se acercó y de forma muy poco sutil me hizo entender que si la dejaba allí cuando volviera no la encontraba. No porque él tuviera derecho a hacerla remover, sino porque era una lucha de poderes. De egos. Porque él dice, y punto.

Desde entonces parqueo a 30 metros, en una reja que solía proteger un árbol, frente a un edificio. Mejor no tentar al diablo. Ni al jefe de seguridad de Unicentro y su ego herido. No olvidemos que los jefes de seguridad muchas veces son exmilitares que salieron del servicio en confusas circunstancias.

OXY
Oxy
Necesitaba un dato en un correo y no tenía plan de datos en el celular. La EAN muy querida proporciona wifi gratis a los peatones de la calle 78. Me paré ahí, en el andén a buscar la información… me demoré unos 20 minutos cuando se me acerca un celador de Oxy (la que queda al otro lado de la calle) y me dice:

Celador: “ya lo vieron por la cámara”.
yo: ¿uh?
Celador: “Que qué está haciendo”
Yo: ¿PQP? Leyendo el correo. En la Calle. Al otro lado de la acera de su patrón.
Celador: “Que si por favor circula que ya los de seguridad lo vieron”.
Yo. Que no, que gracias.

Y no, no me moví. “Mi honra está en juego y de aquí no me muevo”. Igual, ya estaba terminando y a los 10 minutos me fuí, pero me demoré de “puro rebelde”. Tienen mucho huevo.

RCN
RCN
Igual que con el anterior, iba para una entrevista en emisoras de RCN (La Mega, Amor Stereo, Radio Uno y La Cariñosa, creo) para hablar de “On the road again” y la dejé amarrada a la popular P tachada al otro lado de la acera, y no me dejaron. Como por variar iba de afán, expliqué para donde iba y muy diligentemente me consiguieron un lugar en el parqueadero de RCN, a una dos cuadras de distancia. Pero no me dejaron, aún siendo al otro lado de la acera.

Casa Medina
Casa Medina
Hace un par de semanas fui invitado a un evento de Avantel en el hotel Casa Medina. Llegué muy tarde y, aunque sabía que la dejaba muy mal parqueada y me exponía al escrutinio de los cuerpos de seguridad del estado, la dejé. Bien asegurada, eso sí.
Cuando volví, encontré un celador examinando la rueda trasera. Le dije en tono irónico: “está bien amarradita”. Me dijo que “ya íbamos a llamar a la policía, que usted no puede parquear allí”. Le expliqué que por supuesto que podía hacerlo y que ellos no tenían ningún derecho a quitarla de allí. Que su predio se acaba donde el IDU dice y que donde yo estaba era bien lejos de allí. Su argumento ganador era que “mi bicicleta podría ser una bomba”. Obviamente me burlé, y me contestó con el siguiente argumento: ¿no supo de la bomba que pusieron en la estación de la policía de nosedonde? Yo para ese entonces ya estaba listo para irme y tras un “pfff” me marché. La foto al inicio del post fue poco después del “pfff”.

72
Calle 72
La semana pasada fui a las oficinas de Motorola para recibir un EM35 que me regalaron. Voy a parquear en la física calle y un celador, muy decente él, me dice que no puedo hacerlo. Pero me da una solución: que hay un parqueadero. Sorprendido por la novedad (ingenuamente pensé que podían estar usando el sentido común y ante la creciente demanda podrían estar dando parqueo a las bicicletas) acepté su amable sugerencia. Soy remitido de uno a otro, hasta llegar a “el administrador”. Me dice que me da 15 minutos, pero al enterarse que no era una sino dos bicicletas me dice que no es posible. Le explico que no me dejaron parquear afuera, ni adentro y le pregunto qué se supone que debería hacer… y me dice que es un parqueadero privado y que no tiene porqué recibirme. Aunque en algo me da la razón: no tendrían razones para no dejarme parquear afuera. La razón: el parqueadero es independiente de la seguridad del edificio.

Y la cuenta sería más larga si tuviera mejor memoria. Con el tiempo uno adquiere la habilidad de identificar los lugares donde será objeto de los cuerpos de seguridad y evadir su “yo sólo sigo órdenes”, así como esos lugares en donde uno es hasta bien recibido. Es realmente molesto someterse a la voluntad de abusos de autoridad y que esconden un problema de fondo: el espacio público no existe, y los ciudadanos comunes estamos sometidos al poder arbitrario de aquellos, en teoría, autorizados a ejercerlo.

Lo más preocupante: que por estúpidas que sean las órdenes las terminamos aceptando. A regañadientes, pero terminan ganando.

Y no, eso no debería ser así. Hacen falta argumentos, precedentes o jurisprudencias … pero no nos la deberíamos dejar montar. Debería haber algún tipo de argumento (decreto, resolución, algo) que nos permitiera decirle al señor jefe de seguridad en la cara: “Mire infeliz, hasta aquí llega su poder”. ¿Existirá tal cosa? ¿cómo podríamos poner un límite a estos abusos de poder?

Tengo varias teorías para las razones para estos abusos:
– Justificar la nómina.
Algunos edificios suelen tener una cantidad absurda de celadores, con muy pocas amenazas reales que cubrir. La forma de mantenerlos ocupados es ponerlos a hacer tareas ridículas (como escarbar maletas y carteras, por ejemplo) o evitar que la gente haga uso (o incluso transite) por sus aceras. Tiene sentido, #dejentrabajar
– Herencia de los 80’s.
A Pablo Escobar las empresas de vigilancia le deben hacer un monumento. Gracias a su guerra contra el gobierno, sus dos bombas de alto poder cada noche, la paranoia aún nos consume. Todo es una amenaza latente de bomba, y por eso “todo paquete debe ser revisado”. Por eso no le podemos tomar fotos a los edificios (como si no existiera google earth, duh!)
– Autoritarismo.
Simple: con el cuento de la seguridad democrática se justifica cuanto abuso sea posible. Porque todo es una falsa amenaza en potencia. Bonita forma de quitarnos hasta el derecho a movilizarnos libremente, y lo más extraño: nosotros dichosos nos dejamos y hasta lo celebramos.

No se me ocurre una forma de revertir la situación. ¿ideas?
*Chiste viejo: Un cruce de un Boyacense y un Argentino da como resultado un celador que se cree el dueño del edificio. Aclaro que le chiste es viejo, malo y encima da continuidad a un prejuicio errado sobre las personas nacidas en Boyacá. Ni que fuera vergonzoso ser celador, encima.

** Aunque si uno ve como funciona el asunto en Europa o Nueva York, allí es donde las parquean. En plena calle. Y es normal, y es permitido.

PD
Hablando de bicicleta, estamos en la semana de la bicicleta, organizada por la Cámara de Comercio de Bogotá. Tuvimos charlas por expertos sobre cómo podría funcionar un sistema de bicicletas públicas en Bogotá. Hoy en la cámara habrá una muestra comercial con accesorios para bicicletas y novedades como bicicletas plegables, moda, etc. Cerrará con un ciclopaseo que partirá desde la sede de la cámara (Av 26 con cra 68), pasando por la Universidad Nacional y finalizando en el Parque Nacional.

Mas detalles en la página de la Cámara de Comercio de Bogotá

Día sin carro 2009


Empire from Empire on Vimeo.

Casualmente hace un año, justamente el martes antes del día sin carro, escribía un post indignado por el manejo que le estaba dando el alcalde esta jornada anual. Hace un año decía como se notaba que estaba encartado y haciendo la jornada por cumplir, porque le toca, y con toda la mala leche del caso posible, porque es herencia de su mayor detractor. Y que se notaba que no entendía de qué se trata la jornada. Aunque no es de extrañar, es normal que no sepa dónde está parado.

El Imbécil La lumbrera que tenemos por alcalde le cambió el nombre a “Jornada del día por el aire limpio“*. El año pasado fue “día por el aire limpio“. Se niega a reconocer (o tal vez entender) que lo del aire limpio es una consecuencia a largo plazo y no el objetivo principal de no permitir la circulación de carros por un día al año en Bogotá. Se niega a aceptar que es por la movilidad, que si los cientos de miles que van con su carro vacío a su trabajo a unos pocos kilométros de su casa usaran a diario otro vehículo como transporte público, bicicleta o a pie, se demorarían menos, les costaría menos y sí … eventualmente habría menos contaminación. Pero nuestro alcalde de izquierda es encima de todo orgulloso, y se niega a darle algún tipo de crédito a su rival. Eso sí, siguen interviniendo vías que no lo necesitan y duran meses en el proceso. Descaradamente reparan vías en buen estado, cuando no es que las dejan a medias o duran 6 meses en terminarlas. Y las que realmente lo necesitan (134?): como trochas.

El día sin carro es una jornada para que la gente vea que el automóvil no es necesariamente la mejor opción para transportarse en Bogotá. Para que la gente vea por si misma cómo sería una ciudad sin carros y tal vez descubra que hay formas mejores de llegar a sus destinos, y lo sigan haciendo a diario. Por el aire limpio mis polainas. Por el aire limpio controle a sus compinches transportadores con esas cafeteras humeantes que uno ve a diario. Por el aire limpio exija que el diesel de transmilenio sea aún más limpio. Idiota. Pero eso ya sería repetir lo dicho en el post pasado.

Recomendaciones para el día sin carro. (ver las del 2008)
– No es obligación hacerlo en bicicleta. Se llama Jornada del día por el aire limpio día sin carro, no día de la bicicleta. Puede ir en bus, taxi, transmilenio, patines.
– Si puede, haga el ensayo de irse a pie o en bicicleta. Y si le queda gustando, siga haciéndolo. Deje la bobada, nadie le va a hacer el feo. Si ya hasta play se está volviendo andar en bici. Podrá sumar puntos como socialbacano y chocoloco, si eso le interesa.
– Salga. Camine. Vea como se ve de bonita la ciudad sin tanto tráfico. Disfrute. Es cierto que el aire es mucho más limpio, y sobre todo la paz que se siente (falta de ruido) es sobrecogedora. Si hasta llega a parecerse a la paz pre-reyes.

(c)Yehudamoon.com
– No hace falta que se ponga la sudadera ni el chingue de ciclista. Dudo que su trayecto supere los 8 km, que es menos de lo que se hace en la ciclovía cada domingo, si es de los que va a la ciclovía cada domingo.
– Si le da miedo sudar, vaya despacio y verá que no suda.
– Vea también, y en función exclusiva, como son de imprudentes muchos de los conductores de buses y taxis que irán desbocados por la vías vacías.
– De paso: mire bien antes de cruzar la calle. Más que de costumbre. Puede venir un desbocado bus o taxi. O -ahem- ciclista.

Y recuerde algo: Para el 80% (¿o más?) de los Bogotanos el día sin carro es todos los días. No es tan grave.
* A ver, jornada y día no vienen siendo como redundantes?

PD
Sobre el video debo admitir que he hecho muchas de las imprudencias allí exhibidas, pero no todas. Y no por “farolear” y tirármelas de “cool” sino porque usualmente voy tarde para alguna parte. En la vida me agarraría de un carro en movimiento, eso sí. Lo que más me gusta del video es la edición y sobre todo, ¿cómo carajos hicieron esas tomas? Algo sobreactuados, pero reales. Me ví reflejado en varias. Qué bruto, lo sé.

PD2
Hablando de videos me presenté a “The Amazing Race” latinoamérica. Vea el video del cásting y si le gusta comente, vote, póngalo de favorito. Quien quita que eso ayude para que nos elijan. Lo dudo, pero nunca se sabe.

PD3
Estoy yendo a los ciclopaseos que organiza un grupo de gente en facebook. Son chéveres, son los miércoles por la noche pero esta vez habrá una “edición especial” conmemorativa del día sin carro. Puede ser una opción por si le da miedito andar solo. Hemos hecho dos: en navidad [12]y el miercoles pasado.

Aclaraciones día sin carro 2008

El próximo jueves 7 de febrero se celebrará el ya tradicional día sin carro en Bogotá.

El primero fue el 24 de febrero de 2000, 8 años ya. Y ante lo que leo por ahí creo que es mi deber como usuario regular de la bicicleta como medio principal de transporte hacer claridad sobre varios puntos, porque veo que después de 8 años mucha gente no ha entendido aún de qué se trata el asunto.

  • El día sin carro no es una ciclovía más. No es para salir en sudadera y pasear el perro y no ir a trabajar ni al colegio. Recuerdo que eso pasó en 2000.
  • El día sin carro no es un día festivo. Es un día normal, simplemente no se pueden movilizar carros particulares entre las 6.30AM y las 7:00PM.
  • El día sin carro no es el día de la bicicleta. Es un día para usar medios diferentes al carro.

El día del carro siempre lo que ha buscado desde su inicio es crear conciencia sobre la forma como nos desplazamos a diario y que veamos que el asunto no es construir más vías sino de movilizarse eficientemente. Es para que la gente vea que hay otras formas de desplazarse, de llegar a sus destinos. Cada cual elige como se moviliza ese día … bus, tren, patines, bicicleta, taxi, a pie … en lo que más le convenga. Solo ese 20% que usa el carro particular para su desplazamiento diario debe tomar esa elección, el 80%¹ lo hará como todos los días … soportando, eso sí … la mala cara de los ultrajados y ofendidos automovilistas, despojados de su espacio personal súbitamente.

Como ya lo he dicho muchas veces antes, el tener un vehículo particular más que una cuestión de necesidad de transporte, en nuestras ciudades y en nuestra sociedad es una cuestión de estátus. Podría afirmar que más de la mitad de la gente que tiene carro podría no usarlo y llegar más rápido a sus destinos, es decir: no lo necesitan realmente. Aquí se tiene un carro para no tener que pasar por la tortura de juntarse con la chusma, por la comodidad de ocupar un espacio libre de gentuza, aislados como en un burbuja de cristal. La misma que usamos para aislarnos de la realidad social, -casualmente-, porque somos una sociedad excluyente, arribista y de apariencias. ¿cuántos puntos sacó en el test de ¿es usted un snob emergente?. Apuesto a que nadie saca menos de 10.

Por supuesto que si tuviéramos un transporte realmente masivo, digno y eficiente (y menos costoso), integrado y suficiente pues eso ayudaría a que menos gente ocupara innecesariamente las vías y que hubiera menos resistencia a este día. En eso le doy la razón a los que defienden a capa y espada su derecho a pagar $6000 y pico por galón de gasolina, y a $2000 el cuarto de hora de parqueadero, todo por diferenciarse o aislarse de la chusma². Están en todo su derecho, ni más faltaba.

El problema de la movilidad no es de construir vías, es de ofrecer alternativas. El problema de la movilidad no es de Bogotá, no es de Colombia … es mundial. El problema de la movilidad no es de carros ni de bicicletas: es macroeconómico.

La idea del día sin carro es que usted vea que hay otras alternativas diferentes al carro para movilizarse. Que ensaye la que más le convenga y si le queda gustando o si nota que resulta mejor negocio que andar en carro … pues bien por usted. Si definitivamente para usted no hay otra alternativa que usar el carro … pues bien también. Sígalo usando.

Por supuesto, en mi opinión es mejor en bicicleta. Y todos los días. Pero es mi caso particular, no conozco el suyo. Espero ahora tenga más claro que va a pasar el jueves, por si antes no era así.

Más sobre la jornada del Jueves
Secretaría de Movilidad
Alcaldía de Bogotá
¹ Reconozco no saber la cifra exacta, pero recuerdo que no es lejana a ésta.
² Y Bueno, por necesidad. Que los hay, los hay.

PD
Por cierto, leo con molestia que este año la alcaldía le está queriendo dar más enfásis al tema ecológico que al tema de la movilidad, bajo el nombre de “Día por el aire limpio“. Supongo que los asesores de Samuelito (o la Mamá) le dijeron que eso de “Dia sin carro” podría afectar su imagen y que la gente podría empezar a pedir el metro que tanto prometió.

Me parece un error mayúsculo que cada alcaldía le quiera dar un sentido diferente a esta jornada, que no es nada diferente de mejorar la movilidad. Bajo un pobre argumento que copio y pego: “Será un día saludable, según el propósito de las autoridades Distritales, que pretenden que este día los habitantes de la capital respiren mejor calidad de aire y se movilicen en formas alternativas de transporte que permitirán desarrollar una mayor actividad física.

O sea, palabras más, palabras menos … “que por un día al año respiren aire menos picho“, el resto del año pues la misma vaina.

No Samuel. La idea es que menos gente use el carro -no un día sino toda la vida- porque descubren que hay otras formas más eficientes de llegar a casa. Como el transmilenio que tanto atacaste, como el metro que tanto prometiste. Lo del aire viene por añadidura, empezando por Diesel limpio en transmilenio, y controles a las cafeteras actuales, por ejemplo. En la medida en que haya menos gente usando automóvil particular porque tiene otras opciones que resultan más rentables, el resultado indirecto de eso sería que la contaminación disminuiría. Éso, y si se hiciera cumplir la legislación vigente sobre emisión de partículas para automotores con nosecuantos años de antigüedad, y de nuevo: transmilenio usa el combustible más picho de todos los combustibles y nadie dice nada. Así que si el asunto es de emisiones, empecemos en casa.

Así se lo hice saber a Juan Antonio Nieto Escalante, Secretario de Ambiente del Distrito en el foro que se hizo hoy en El Tiempo sobre el tema. En su respuesta a mi pregunta niega que estén queriendo desviar la atención sobre el tema de la movilidad y justifica el cambio de enfoque con un tierno “Nos pareció sí importante ponerle al nombre de Día Sin Carro el apellido de Por un Aire Limpio que no riñe con lo que la ciudadanía aprobó en su momento”.

A mi segunda inquietud:
Culpar al vehículo particular de la contaminación y hacer énfasis en el asunto ambiental es desconocer el espíritu del día de no carro. La mejora ambiental es producto de la reducción de personas usando carro particular porque dejaron de usarlo al encontrar una de dos: transporte masivo con suficiente cubrimiento y capacidad, y alternativas adecuadas. La primera no existe (y por eso el caos en transporte público cada dia del no carro es absurdo) y encima el transporte público contamina a la par con el particular. El dia del no carro nació para invitar a la gente a desplzarse mejor a sus destinos y llegar más rápido, la mejora ambiental sería tan solo un resultado de eso, a largo plazo … y no cosa de un día. Repito la pregunta: ¿Por qué el enfásis este año en lo ambiental?

Su respuesta fue:
Interesante comentario, gracias. Todo lo que dice es cierto. Pero también podríamos preguntar ¿y por qué no? El énfasis ambiental es por que las fuentes móviles son un factor importante en la contaminación atmosférica que soporta la ciudad.“.

A todas estas implícitamente reconoció que efectivamente desconocen el espíritu del decreto, que el transporte público es insuficiente y que contamina igual que los particulares. Chévere, ¿no?.

Insisto en que están “perrateando” el espíritu del decreto 1098 del 26 de diciembre de 2000. El día sin carro no es para proteger el ambiente y salvar las ballenas, el día sin carro es para que la gente vea que hay otra formas de transportarse … y que lo haga. El resto viene por añadidura.

PD2
La ciudad del sagrado corazón sigue creciendo.
Uno en myminicity no mueve un dedo … no hace nada, solo contempla … pero igual es bonito eso de verla crecer. Por ahora necesita vías, industria y más población, toca un click para cada cosa … vivos ellos (los de la página) pro su estrategia para mantener el tráfico fluído. Gracias por su apoyo, ahí sigue poblándose … la Ciudad del país del sagrado corazón es de todos, al fin y al cabo.

PD3
Este va post con copia en El Tiempo y Cambio. A ver si también me censuran éste también pues.

PD4.
Una fiel lectora me envió este link: es como luciría el facebook de Chávez. Buenísimo.

Reivindicando el gremio

Sabrán algunos que soy un intenso apasionado del tema¹ de la bicicleta como medio alternativo de transporte. O que alternativo ni que diablos, como principal. El alternativo para mí es transmilenio, el taxi o en su defecto el carro.

Llevo 14 años desplazándome a diario por Bogotá. Haciendo cuentas alegres calculo que puedo llevar unos 50.000kms recorridos, sólo en Bogotá. Lo hago a donde sea y a la hora que sea bajo la condición de clima que sea … siempre y cuando sea más favorable que por otro medio. Para hacer “vueltas” es lo mejor porque no hay trancón que valga (por mal que le vaya a uno quedará de primero en los semáforos), no hay que preocuparse por el parqueadero (se amarra a un poste, se mete al sitio, etc) ni mucho menos por todos los costos de tiempo y dinero que implica movilizarse por cada medio. En fin, toda la propaganda pro-bicicleta está en éste post. Hace poco más de un mes vengo chicaneando sobre mi nueva consentida.

Pero hay peros, (que a veces son ventajas).

Siendo muy objetivos (o muy poco, según), el ciclista siempre ha sido relacionado con “muerto de hambre”. Todos: el que lo hace de forma aficionada, profesional o como medio de transporte. Especialmente los últimos: el imaginario popular y la cultura ancestral del país del sagrado corazón, en donde la apariencia, la fantochería y lo que piensen los demás de uno es lo único que importa dicta que el que tiene carro es porque tiene plata y el que no y se mueve en bicicleta es porque es un pobre infeliz muerto de hambre que ni para pagar un bus tiene. Eso está en la BIOS, está implantado genéticamente en nuestra cultura. El arribismo criollo tal vez venga desde que éramos parte de España. Con eso no se pelea².

Tiene ese punto la ventaja de que es seguro movilizarse en bicicleta. Hay bandas especializadas en robar carros pero aún no hay tantas³ bandas dedicadas a robar bicicletas, seguramente porque eso no es negocio, no tienen el suficiente mercado negro ni debe generar utilidades suficientes que ameriten montar toda la industria criminal. La desventaja es que a los de “mi gremio” en ocasiones nos discriminan.

Y es que resulta que no nos ayudamos. Lo noto especialmente en dos campos: las mujeres que esperan bus en la calle y con los celadores, vigilantes y todo aquel que tenga a su cuidado (y se lo toman bien a pecho) un área determinada.

A mí no tienen idea lo que me ofende que cuando voy en la bicicleta y pasa lo siguiente:

La popular volteada de cabeza cuando pasa un ciclista from Don Patton on Vimeo.
Por desgracia no se ve tan claro como hubiera querido. La idea es que usted va en su bicicleta muy normalito y (especialmente en mujeres jóvenes) apenas ven que se aproxima, haciendo toda una serie de cálculos de física I, hacen un movimiento sincronizado de sus cabezas para mirar “el pispirispis” que hay atrás al tiempo que usted pasa por frente de ellas, de forma tal que evaden el contacto visual. Y lo hacen de tal forma que parezca un accidente, National Geographic debería estudiar este comportamiento casi instintivo con cámaras de alta velocidad para verlo cuadro a cuadro. Llevo 12 años tratando de explicar tan peculiar comportamiento y lo que he logrado averiguar es que es un mecanismo de defensa para que no les griten obscenidades, las que generación tras generación le han gritado los de “mi gremio”. Que a todas estas es otra tradición tan arraigada como el arribismo: el “morboseadismo”. Orsai lo trató muy bien hablando del tema de los obreros que lanzan piropos a las que pasan, lo que me hace creer que el fenómeno universal (porque en Mad About You también pasó).

El caso es que me ofende que volteen la cara cuando uno pasa (porque lo tomo personal y pienso que es conmigo) pero entiendo que lo hacen por su propio bienestar mental y en casos extremos hasta para evitar que las manoseeen.

Pero a lo que va este post, y que es el objeto del mismo es a hacer dos llamados.
1. A los peatones a que dejen la prevención y no generalicen maldita sea … no todos somos así de guaches. Señorita: mire antes de voltear. Podria ser yo!
2. Y a los ciclistas y motociclistas que le gritan vainas a las mujeres que esperan bus: Por favor, por caridad, por amor a Dios ¿Que esperan? ¿que les pidan el teléfono o les inviten al motel más cercano tras tan inspiradas palabras? Un poquito de urbanidad, educación, decencia, sentido común… ¡y dejen de comportarse como bestias!*

Señorita que espera bus y voltea estratetégicamente apenas ve una bicicleta venir: sepa usted que no siempre recibirá una mirada morbosa, una agarrada de algo o unas palabras vulgares por cometer el pecado de estar parada en el borde del andén. No todos son así, incluso podría ser yo**.

(nada que ver que ayer me haya pasado como cinco veces, no)

No se imaginan lo que duré tratando de hacer el video, porque preciso por cosas de Murphy ahí si nadie volteaba. Duré como una hora dando vueltas, hasta que por fin.

¹entre otros, muchos otros.
²Aunque se ha progresado, claro. Gracias a Mockus y Peñalosa, en serio que gracias.
³Que las hay, las hay.
*Pero no se por qué presiento dos cosas: Que le estoy pidiendo peras al olmo y que a quienes va dirigidas estas palabras … no leen este blog.
**Y me ofende que volteen. En ocasiones risa, me quedo pensando: “no pues tan convencida, ni que le fueran a decir algo”

PD
MI post del viernes, el que es igual a este en El Tiempo y Cambio ayer desapareció misteriosamente. Nadie allá da razón, pero queda “el tufillo” de que lo censuraron, tal vez (se me ocurre) porque mencionaba implícitamente asuntos de seguridad en el Banco Colmena o que el email falso viene a nombre de otro “pez gordo”: Microsoft. A pesar de que el e-mail advertía a la gente para que no fuera a caer, mi sentido conspiparanoico tiene a pensar que alguien aún más paranoico que yo de alguno de los implicados consideró que era nocivo para su imagen y lo hizo borrar. Lo que me inquieta son dos cosas: que no hayan tenido la decencia de notificarme (antes o después) y que así sean las cosas por allá. Que si no les gusta algo lo borren. Razón de más para no publicar contenido original por allá, que perder el tiempo escribiendo para que le borren a uno el trabajo … como que no tiene sentido. Sigo esperando alguna razón, pero algo me dice que .. quedará así. Nadie sabrá nada.

=-=-=-Patton actualiza (29/01/2008 @ 14:58)-=-=-=-=
El post reapareció el 29/01 por la tarde. Lo hizo sin la foto, lo que confirma que fue “moderado” de alguna forma. Y no, no me han dicho nada al respecto.

PD2
Hoy me “patié” el cubrimiento de Darío Arismendi y todo su equipo de la situación con rehenes en un BBVA en Venezuela. Resulta que se levantaron el teléfono del banco y hablaron por horas tanto con secuestradores como con los rehenes. Duraron tres horas con pocos aciertos y muchos, muchos desaciertos … como por ejemplo las preguntas del ave de rapiña ése:

– ¿Usted ha estado preso antes?
— Si
– ¿Y como son las condiciones, son muy difíciles las cárceles venezolanas?

(o sea: no se entregue que recuerde que esas cárceles son una mierda).

Lograron poner al gobernador, al coronel no se que jodas a negociar al aire, acaparando irresponsablemente la única línea de comunicación del banco con el exterior, entorpeciendo la labor de las autoridades, negándose a liberar la línea para seguir aferrados a su chiva exclusiva y su rating. Intentaron convencer a los secuestradores de que se entregaran, sirivieron de mediadores, incluso intercedieron para que les dieran lo que pedían … pero no sé, me parecen bastante discutibles esas acciones, una cosa es informar y otra es meterse donde no los han llamado y atribuírse funciones que nos les corresponden, y todo por la maldita chiva. ¡Irresponsables!.

El momento memorable: Hubo un momento confuso y dijeron:
– “si, aló, aló, ¿fulanita? ¿Está ahí? ¿Está aún a su lado el secuestrador?
– Si, buenas vale, no está fulanita, habla con el secuestrador.

(en su momento sonó muy gracioso)

PD3
La ciudad del sagrado corazón ha crecido, pero ahora resulta que necesita industrias. Haga click para que la gente no se vaya por desempleo.

Mis respetos

hoy le pido que por favor lea hasta el final porque… no le digo, usted lea
La semana pasada monté en carro.

La frase parece tomada de alguna novela situada a principios del siglo pasado, una de esas costumbristas jartísimas que le ponían a leer en el colegio y probablemente la razón por la que muchos no desarrollamos ese refinado gusto por la lectura que nos ayudaría en nuestra ilustre sociedad a ser considerados como personas cultísimas. Pero no es nada de eso, la semana pasada monté en carro porque lo que tenía que transportar no se podía vía Enriqueta. Sabrán unos pocos que hace 14 años mi carro es una bicicleta y no tengo intenciones (cada día menos) de cambiar de medio de transporte unipersonal.

Y hacía rato no lo hacía. Como no lo hago con mucha regularidad no soy capaz de diferenciar si se trate de algo circunstancial (Diciembre y su alegría) o si sea siempre así. Los admiro por soportar estoicamente el hacer un recorrido de un par de kilómetros en casi una hora.¹ Los admiro por sobrellevar medio civilizadamente filas interminables, para que cuando llegue la hora de cruzar el semaforo no se pueda porque los del semaforo que la cruza no dejan pasar, y muy especialmente no pude dejar de observar el estado de la malla vial. Ese nombre de malla está muy bien puesto: una malla es una tela llena de huecos. Es una absoluta vergüenza. Todas las calles, avenidas e intermedias están completamente destrozadas. Yo creo que Berlin al finalizar la segunda guerra lucía mas o menos como lucen hoy las calles de Bogotá. Da pena ajena. Es increíble que no le den la importancia que merece al impacto económico para la ciudad por cuenta del retraso en términos de tiempo que significa transitar -por así decirlo- por las calles de Bogotá. Son trochas, son caminos de herradura. Es que de raro no tendría que algunos caminos de herradura estén en mejor estado que ciertas calles, y no creo exagerar. Mis respetos, no sé como lo soportan².

Yo me considero una persona muy paciente. Pero 10 minutos en carro en Bogotá me prueban que no soy tan paciente como creía. O no tengo lo que ustedes; los que a diario usan su desvalorizado vehículo por el que pagan impuestos ridículos, intereses bancarios absurdos, parqueaderos carísimos y gasolina a precio de oro -entre otros- : resignación. O tal vez impotencia.

No sé como lo hacen. Mis respetos.
Hablando de otros temas relacionados … Enriqueta se jubila. Por 6 años me acompañó, desde aquel incidente. Pasa a gozar de un merecido descanso. No voy a hacer nada con ella diferente de guardarla, cuidarla y tenerla en primera linea de reserva. Sería incapaz de venderla o regalarla, uno desarrolla una conexión-relación con la bicicleta que es difícil de comprender por los demás.

Su reemplazo se llama (por ahora) Tyra. Le pusé así por Tyra Banks, la modelo. Porque es negra, sofisticada, bonita, alegre … Tyra.

Sin embargo no me convence el nombre. No es tan pegajoso como Enriqueta. Una vez lo vi puesto … no me convenció tanto como en mi cabeza. Entonces quiero pedirle a usted señor lector que me ayude a bautizarla. Debe ser un nombre que cumpla con las características anteriores: que represente esos valores (negra, grácil, ágil, sofisticada, bonita, sonora, graciosa, etc). Que sea nombre como para una bicicleta. Usted ponga en su comentario el nombre sugerido y una corta explicación con la razón por la que cree que ese debe ser el nombre. Escogeré el nombre a mi criterio y podré declarar desierta la convocatoria (en caso tal se quedaría Trya indefinidamente) y como retribución por su tiempo invertido en tan noble labor le enviaré el DVD que escoja de esta lista. Bueno, a los que vivan en Colombia, los de afuera … ahí arreglamos algo.


De noche.

Si quiere conocer a Tyra, aquí la presento en sociedad.

¹ En México una corresponsal nos cuenta que allá los trancones (tacos, embotellamientos, atascos, tráfico) van “a vuelta de rueda”, o sea: muy despacio. Y que es de admirar el estoicismo y paciencia con que lo asumen … resignación tal vez. En Buenos Aires nunca vi a nadie de afán, tal vez porque en el tren y el metro no hay nada que hacer: si lo perdiste, el otro llegará en 15-20 minutos … ¿para qué sufrir?

² Transmilenio tendrá muchos defectos: que el tumulto, que los buses se demoran, que no es barato, que roban, etc. Pero en hora pico ver pasar esos buses atestados de gente, pero sin casi ningún obstáculo de tráfico… da un poco de envidia. ¿no les ha pasado?

PD
Como lo decía en el post anterior con el asunto de El País: ojalá estuviera equivocado. Y me alegro de haberlo estado. Finalmente y tras dos semanas por fin se dieron cuenta de la magnitud de la embarrada y están haciendo todo lo que han debido hacer desde un principio para remediarla. (El sabado entenderán lo que digo).

Que bien, se consiguió el objetivo de darle visibilidad a Creative Commons y lo más importante: se sentó un precedente importante de dos cosas: El poder de presión de las redes sociales en internet (asumiendo que eso influyó) y que un medio convencional adopte y acepte respetar las licencias creative commons y de paso las difunda, cambiando profundamente procesos internos en su organización. Que hayan aprendido de la experiencia. Espero que ahora la directora si pueda decir “reiterando que es política de esta casa editorial el respeto y cumplimiento de todas las normas existentes, principalmente las que protegen el derecho de autor” sin que le salga una nariz más larga que la de Pinocho, y sin que queden en ridículo ella y el medio que representa.

Ahora sí se puede cantar victoria, que es de todos y de nadie. Perdonará mariacecita todos los vainazos que le eché esta semana, pero si no me contesta los correos me quedaba muy difícil saber lo que estaba pasando. Tiene toda la razón, esa SI ES una disculpa aceptable, ahora si se puede “dejar así”. Precisamente porque no “quedó así” y se llegó a lo que se buscaba: respeto.

=-=-=-Patton actualiza (12/01/2008 @ 12:38)-=-=-=-=
Finalmente la publicaron. Medio chimba, no reconocen nada (antes dan es cátedra los cínicos*) pero bueno … algo es algo.
http://www.elpais.com.co/paisonline/novedades/notas/Enero052008/pidapermiso.html

*tan cínicos que usan de título el de la foto de flickr que lo inició todo.

PD2
Descubrí un sitio para hacer backup automático de todo (bueno, hasta 2GB gratis) en el PC. Uno nunca sabe, así que si se pierde la información (por daño o robo) allí estará lo importante: la información. Por cada persona que usted invite recibe 250MB adicionales, y pues ya lo instalé y se ve muy bueno. Se lo recomiendo, inscríbase ya haciendo click aquí. Busquen “Home Free” y se inscriben, mi código es 9HFUV1 por si lo preguntan.

17 de Julio

Hoy se me hicieron tres nudos en la garganta con su correspondiente aguada de ojo (y una que otra lágrima furtiva).
Como antes habrán leído algunos, soy de lágrima fácil.
<%image(20070718-solertour.jpg|379|255|Mauricio Soler gana etapa Tour de France 2007)%>
Mauricio Soler materializa el sueño de todos aquellos que disfrutamos de montar en bicicleta.
Foto Reuters-Yahoo
<%image(20070718-maria calle.jpg|222|345|Maria Luisa Calle gana medalla de oro en panamericanos 2007 persecución individual)%>
Maria Luisa Calle llora de emoción luego de ganar medalla de oro en los panamericanos. (y muchos la acompañamos, ahí de solidarios).
Foto AP-Yahoo

Ya entrados en gastos, un veneco ahí ganó medalla de oro … y se puso muy feliz. Tanto, que por más venezolano que fuera logró contagiar su felicidad. Y quedó de segundo un Colombiano, al cual se le hizo toda la fuerza de rigor.

Para terminar Mauricio Soler cuenta sus emociones en un muy bien escrito correo para El Tiempo*.

Finalmente llegó el esperado último kilómetro. Miré para atrás, pero desde el carro me decían que no lo hiciera, que pedaleara fuertemente. Vi los avisos en el piso y ahí sí me sentí ganador. Creo que llegué hasta el cielo y me sentí el más grande. El abrazo y la emoción brotaron y todas la cámaras se me vinieron encima y escuchaba la voz entrecortada de mis técnicos.

Y claro: nudo en la garganta.

Y bueno, es que no puedo dejar de emocionarme cuando veo un deportista en lo más alto del podio y ponen el himno de su país. Lágrima casi inmediata. El nudo en la garganta no me deja hablar. Sea Montoya, Botero, Calle, Soler (no Ricardo sino Mauricio), o Pataquiva. Es el momento, es la alegría compartida y el orgullo nacionalista junto con los sueños -propios o ajenos- convertidos en realidad. Es la metáfora de seminario de crecimiento personal de alcanzar la metas. Es la imagen del clipart de Microsoft Office 95. Es el premio al esfuerzo, al entrenamiento y al trabajo y dedicación. Y encima es que me encanta el ciclismo. Fue un buen día, como también lo dijeron acá.

Sí, debe ser por eso que cada que veo una escena de esas se me agúa el ojo. Ambos, por lo general.

Tanto éxito en disciplinas como halterofilia y ciclismo es coherente con lo buenos que somos cargando bultos y repartiendo domicilios. No offense.

*Lea el artículo completo en EL Tiempo. O aquí, cuando dentro de un mes desaparezca de dicho diario.