El Desafío 2006

No, no me da pena admitir que no me pierdo el Desafio 20.06, es más, no me da pena decir que lo grabo cuando no lo puedo ver, que le grito al televisor, aunque soy consciente de que las pruebas se grabaron más de un mes antes de salir al aire además que los participantes no me escuchan, que me inscribí en el chat del Canal Caracol sólo para decirle unas cuantas cosas a Gabriel cuando salió, que entro a la página oficial unas 6 veces al día, y que además intento bajar las fotos de las pruebas que no han salido al aire, de vez en cuando con algo de suerte.

Me parece un experimento muy llamativo, hasta creo que uno puede aprender mucho de este programa aparte de nuevo vocabulario . Es evidente que en algunos aspectos refleja la realidad del país, generalizando, cuando estaban los tres grupos era bastante claro: Los riquillos llevándola por la buena, diplomáticamente, todos amigos, sin ningún roce aunque estuvieran en la inmunda; los rebuznadores hablando del uno con el otro, creyéndose los más capaces, hablando más de la cuenta, tratando de arreglar sus problemas “cara a cara” con sicología de aquella, siendo supuestamente muy sinceros pero al fin puras apariencias y por último los fregados, en los malos ratos diciéndose cuanta cosa sienten en la cara, además mal dicha, haciéndose los mártires por todo y en los pocos buenos momentos, disfrutando al máximo, olvidando todo lo malo como si nada hubiera pasado (por aquello de la amnesia selectiva) ah y también sacándole el máximo provecho a cualquier situación momentánea de poder.

Así como el dueño del chuzo, lastimosamente yo tampoco lo seguí con juicio desde el principio, pero con semejantes personajes queda uno pegado. De los pocos capítulos que ví al principio, me acuerdo de las primeras lamentaciones y la frase de Diana en la salida del patán de los verdes “no quiero que los niños de Colombia vean esto”; el show de la primera privilegiada que salió vomitando por todo; los primeros rasgos de piruleadora de Carolina cuando no quería que salvaran a Eileen en el único juicio que tuvieron los azules en la primera etapa, además del quite que le hizo a Manuel cuando fue a mirar como era la movida en las otras playas; de los múltiples desprecios y rechazos que sufrió Eileen por nuevona y de los agarrones de Diana con Manuel.

Aunque no faltaron los que parecían otra piedra de playa baja, como Levia y Eileen; Juan Guillermo con su palabrería y su encanto mutuo con Manuel lograron cerrar la inmensa brecha entre estratos; los refastidiadores Gabriel (mal perdedor, revoltoso y reparón) y Jorge (con sus rezos quien sabe a quien) con el va y viene entre la pelea de egos y la amistad “sincera” hacían interesante la cosa; Tatiana, la ahora no tan resentida social; Pirula, la niña con cara de “no mato a nadie” pero la manipuladora número 1 de la televisión colombiana, según sus compañeros. Aunque es mi favorita incluso después de “La piruliada”, no se sabe con exactitud si fría y calculadoramente o sólo por casualidad, pero todo le ha salido perfecto, y no es sólo por bonitica, porque también con las niñas tiene éxito, hasta le quitó temporalmente el resentimiento social a Tatiana, que como dijo musculitos cuando salió, parece que un BMW la atropelló cuando chiquita. Con la que si no pudo fue con la quejumbrosa, mala leche, lengua de trapo de Diana, yo no entiendo cual era la gana de inspirar lástima, que vaina, parecía la versión femenina de Marlon. Eso es lo que más le admiré a Pirula que no se dejó enredar de esa vieja chismosa como los otros.

Sobre el hecho memorable de la piruliada, pues la vieja desconectó el cerebro y lo dejó en automático, yo creo que pecó por ingenua y apresurada. Al principio pensaba que era o muy ingenua o muy bruta y ya dejó claro que de bruta no tiene un pelo; que pesar ese juicio porque tocó soportarse otra semana al dios caído del Olimpo, Gabriel y quedó por el suelo la pobre. Por lo menos le dio tiempo antes de salir a la calle, de lavarse las manos y convencer a todos los de allá y a algunos de acá que estaba muy arrepentida y consciente de su error.

Con el cuento de que esté libretiado, me cuesta creerlo, pues para conseguir semejantes actores… difícil; eso sí, las preguntas que hace Margarita Rosa, duro y a la cabeza, donde más les duele, pero eso es lo bueno. Además de tantas frases célebres, (esto da para todo un post), como “Yo me tomé esto como lo que es, un juego, como cuando uno juega póker con los amigos”, “la palabra más mencionada en el desafío es honestidad”, o “Que rico conocer Santo Domingo la ciudad más antigua de Suramérica” o “el diccionario que le tuve que comprar a mi hija que no tiene todas las palabras del alfabeto” o “la subespalda superior derecha” o “el sushi es como coger una morcilla y partirla en pedacitos y sabe mejor con aguapanela” (entre gustos), “Como cuando uno ve las novelas y dice que vieja tan mala, esa soy yo” o ” ya no más ropa sucia lalalallala” (que boleta) o “Tienes que actuar, tienes que actuar, que te duele mucho”, “Yo sé que me equivoqué, ¿pero tu nunca te has equivocado Alfredo?”, “Parecen Buzz Lightyear y el otro muñequito trotando”, “Uichhhh”, “gente buena onda “, “Comamonos al perro”, “Y cómo la matamos? (a la gallina, los privilegiados en Playa Media)” “Perdí porque me monté en la kaya al revés”, toda la canción del pirulazo, “¿Me salvas a mí?”, “Que te estaban cantando pues, yo saco la cara por ti”, “mis paisas son mis paisas”, “A Alfredo también lo controlo”, “Nunca entendí por que me odiabas”, “Si no me salva, le toca llevarme ese roperio hasta Bogotá”, “es que uno nunca va a volver a ver esas celebridades”, “El futuro de todos los niños de mi barrio está en manos de Carolina”, etc… también está clarísimo que hay varios que la tienen agarrada con los superlativos, todo es súper xxxxísimo, buenísimo, malísimo, demasiadísimo, recontra súper hiper ¡fastidiosísimo! Claro que ese es un problema generacional, porque es muchísima la gente de esa edad que tiende a llevar todo al extremo. Igual nos quedan expresiones cariñosas de la teleaudiencia colombo venezolana como “Gorda tremoyera”, “Pillo de alcantarilla”, “Piruleadora”, “Animal rastrero”, “encalambrada”, “Rata de dos patas”, “El arepero”, “Bestia inoperante”, “La chupadedo” que a propósito, pues ella verá si se quiere chupar el dedo, la mano entera o lo que sea, que tal la nota en pleno noticiero del medio día de un país en guerra de cuenta del dedo de Carolina.

De los últimos hechos, por fin se fue Diana, después de hacer su respectivo escándalo de envidia y lástima con el primer desafío millonario que ganó Carolina, como si la otra hubiera ido a pasear a República Dominicana, ahí le ayudó a Pirula a subir otro peldaño del pedestal del que se había caído con el veneno que soltó… porque no es sino que se cometa una injusticia o atropello en contra de algún desvalido, para que se le despierte a uno el quepesarismo, como con Manuel que era el favorito de Colombia, gracias a la lástima que inspiró, que para mí es el motor de la teleaudiencia y del rating de estos programas (Factor X, protagonistas de novela, Bailando por un sueño, etc). En fin, ¡que tal!, mucha resentida, envidiosa, acomodada, entonces que el casting hubiera sido de puros llevados, porque los otros como no la necesitan tanto como ella, no se lo merecen. Carolina tenía que dejar ganar a Tatiana porque lleva muy buena vida, que acepten que por cuestiones del balance karmático la bendita pelota no le quiso entrar, por esas vainas de la energía…mala. Además para que, pero Carolina es tesa en las pruebas, yo no sé que le ha pasado últimamente, pero al principio se veía incluso más capaz que los hombres naranjas. Y la rabia de Diana es que pirula no le comió cuento nunca y aunque no le faltó el comentario “play”, que mi papá se compraría un juguetito para el computador, que mi mamá se compraría ropa, que no sé que regalarles, que yo no necesito nada, pues que le vamos a hacer, por suerte o habilidades o lo que sea, se ganó limpiamente los dos desafíos y que culpa ella de “Óyeme Diosito Santo tú de aritmética nada sabías”. Definitivamente, Diana se equivocó de reality y de canal, sus motivos para participar en el Desafío, como el restaurante para los niños del barrio, eran para Bailando por un sueño. Y sí, estoy particularmente ofendida con esta situación porque he estado en alguna parecida, lo que reconfirma que uno se apasiona con estos programas por aquello del reflejo, una vez más, toda la razón Mr. Patton.

Además lo de la critica resulta muy fácil cuando uno ni idea de que es estar en esas, bajo la presión y las circunstancias tan difíciles que debieron soportar, porque aunque todos cometemos errores hasta mucho peores, la pequeña diferencia es que los de ellos se magnifican.

De esta versión del Desafío me gustó que no dejaran reingresar a nadie, me parecía injusto en los otros y ojalá la final sea con pruebas y no con llamadas de la teleaudiencia, así sea uno de los privilegiados el que gane será por propia valía, por berraco, porque jugó bien, porque le funcionaron las estrategias, porque el universo confabuló y la suerte estuvo de su lado, y no por prejuicios sociales de todo un país que juzgaría con base en etiquetas quien es más digno del premio. Habrá que esperar a quien le favorecen las pruebas, porque cada quien tiene lo suyo, y eso es lo que está haciendo emocionante la cosa, cualquiera de los 5 que quedan podría ganar.