Los crimenes pasionales no existen

Screenshot de El Tiempo

Antenoche Claudia Johanna Rodríguez fue asesinada por Julio Reyes, un hombre con el que tuvo una relación sentimental. Le disparó en su lugar de trabajo luego de tenerla como rehén por un par de horas en un centro comercial de Bogotá. El agresor fue herido por la Policía y también murió horas después.

Sucedió cerca de las 8PM, por lo que los noticieros de televisión no lo alcanzaron a registrar en su edición de las 7 y cuando llegó el de las 10PM el titular fue algo así como “hay un hombre armado en el Centro Comercial Santa Fe y tiene una mujer de rehén, el centro comercial está siendo evacuado, la Policía está tomando control de la situación, noticia en desarrollo”. Pocos minutos después anunciaron que la mujer había muerto y que se trataba posiblemente de “un crimen pasional“.

Al cabo de un rato hice este par de tweets:

Mi molestia principal es con la forma en que los medios de comunicación siguen cubriendo este tipo de noticias. Decir que fue un “crimen pasional” es meter una razón para algo que no tiene la más mínima justificación. Es tratar de explicarlo: “una persona mató a otra, pero seguro tuvo una buena razón para hacerlo, razones pasionales”

Efectivamente, el crimen pasional sí existió en algunos códigos penales y en algún momento de la historia el marido tuvo el derecho de golpear e incluso de matar a la esposa infiel sin recibir mayor castigo. En el siglo XIX.

El punto es que hoy no existe tal cosa llamada “crimen pasional”.

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Los Ciclistas urbanos y su participación en el tráfico de Bogotá


Ciclistas urbanos en Bogota día sin carro
El colega -de blogs- Ricardo Galán escribió en su blog un artículo llamado “Diatriba contra los ciclistas Bogotanos“. Si le da pereza leerlo se lo resumo: no es que esté en contra de los ciclistas sino en contra de su tendencia de comportamiento. Y le doy la razón. Dejé un comentario que me dio pesar dejar ahí tirado porque me sentí escribiendo todo un post, como cuando escribía con juicio en el blog. Y me lo traje para acá. 


Como recordarán, soy ciclista urbano desde 1993 y llevo 74.000km recorridos en Bogotá, tiempo en el que he sido testigo del nacimiento de las ciclorrutas, su evolución, y de pasar a ser al que conocían como “el del casco blanco” en la(s) Universidad a uno más de los cientos de miles de personas que usan la bicicleta como medio habitual (por no decir único) de transporte. 

Es verdad muchas de las cosas que dice y no voy a negar que yo soy el que en ocasiones comete algunas de esas “barbaridades”. A veces me subo al andén, hago pequeñas contravías o me paso en rojo… dentro de los límites de lo razonable. Es decir, si veo que no vienen carros, cruzo la calle (exactamente como lo haría un peatón). En el andén respeto la prelación del peatón y voy muy despacio, reconociendo que soy un intruso en su espacio y sin echarle la bicicleta encima a nadie.  En la medida en que creció la población de ciclistas nos estamos volviendo un problema de seguir esa tendencia de hacer lo que se nos da la gana. Nos estamos volviendo un problema más en donde deberíamos ser parte de la solución. 

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This is the best party I’ve ever been to


Mike Patton en Bogotá
Contexto

Hace 24 años me hice fan de Faith No More cuando por error confundí a Mike Patton casi convulsionando en el escenario de Rock en Río II con Axl Rose. En mi defensa diré que cambié el canal y estaban justo en esta escena. Luego de un rato entendí que no era Guns N’ Roses sino Faith no More, a quienes ya conocía por Epic pero no sabía mucho más. Fue muy poco lo que ví pero ahí me quedó gustando más este grupo, aunque seguía siendo fiel seguidor de Guns N’ Roses.

Desde ese momento empecé a conseguir todo lo que tuviera que ver con Faith No More a pesar de que en ese tiempo no habían torrrents, spotify ni youtube que valiera. De hecho, no había internet. Estábamos en manos de Andrés Durán y de lo que se consiguiera en las tiendas de la 19 a precios de usura. El álbum King for a Day lo conocí primero por un disco pirata, y me tomó dos años oír el álbum oficial cuando en el 97 me desquité y en un viaje a Europa terminé llenando mi maleta de todo lo que se me atravesó. Fue parecido a lo que las bulímicas llaman “atracón” pero con CDs. Incluso tuve la oportunidad de verlos en Bélgica porque coincidí con su gira de verano, pero no hice mucho esfuerzo por cuadrar mis itinerarios para cruzarme con su gira. Poco tiempo después me arrepentiría de haber dejado pasar la oportunidad, cuando anunciaron su disolución definitiva. 

Desde entonces oía cuanto concierto encontraba por el ya incipiente internet de la época y disco pirata que conseguía. La afición crecía. Para 2000 encontré por casualidad en Napster “Director Cut’s” de Fantômas y en ese momento descubrí lo que estaba haciendo Mike Patton, su vocalista, desde que Faith No More se separó. Empecé a escarbar más profundo y aunque ya conocía algo de Mr. Bungle y de Fantômas, me metí de lleno en ellos y sus cerca de 40 proyectos alternos. Ya ahí, más que fan de Faith No More era fan de Mike Patton y de todo (en) lo que tocara. Por eso, cuando en 2005 blogger me preguntó un seudónimo lo primero que se me vino a la cabeza fue “Patton”. El mejor frontman de la música reciente, la mejor y más versátil voz de nuestros tiempos, el músico más creativo e influenciador de esta época. 

Intro

Cuando Faith No More anunció en 2009 que se reuniría para dar una gira de conciertos no lo podía creer. Luego de dos intentos fallidos por verlos, en 2010 viajamos a Chile y se cumplió el sueño; fuimos al que se suponía que iba a ser su último concierto. Resultó que siguieron con vida dando cortas giras entre 2011 y 2014 -con apenas 15 conciertos en esos 3 años- tiempo en el cual se les ocurrió que era muy aburrido seguir tocando lo mismo y decidieron agregar nuevas canciones al repertorio. Hace apenas cuatro meses lanzaron “Sol Invictus”, un nuevo álbum que a diferencia de los que hacen otros grupos contemporáneos, huele a nuevo. Suena a ellos y es muy “ellos”: Algo completamente distinto, creativo y atrapante. Y sigue sonando a Faith No More sin ser la continuación de lo de antes, algo que muy pocos grupos musicales en todo género logran. 

Luego pasó lo que nunca hubiéramos imaginado: anunciaron concierto en Colombia. Compramos las boletas #5 y #6 un minuto después de que salieron a la venta, pensando que podrían llegar a agotarse de inmediato las apenas 4.000 disponibles. Ya no era sino esperar hasta septiembre. 

Faith No More en Bogotá, septiembre 18 de 2015

Prepararse para un evento como este toma tiempo. Implica verse todos los videos de conciertos de la misma gira, estudiar los setlists, y escuchar hasta el cansancio Sol Invictus, previendo que iba a ser el protagonista del concierto. Desde antes de nuestra luna de miel ya se escuchaba por los audífonos en mis desplazamientos diarios “Sol Invictus” en un loop infinito de un playlist de 10 canciones. Así lo hice por meses y alternando con los audios de otros conciertos de los que se han grabado audios con sonido de excelente calidad. Pero había otra materia que tenía pendiente con ellos, y era la de conocerlos en persona. Fue así como moví todos lso recursos a mi disposición para conseguir información que me ayudara a saber cuándo llegarían y dónde estarían. Contacté periodistas relacionados con la organización, amigos de los mismos y toda una red de monitoreo en redes sociales para ver si alguien veía algo, si alguien me decía dónde iban a estar y poder ir a verlos. la noche que llegaron a Colombia ví con mucha envidia como @metrallográfico -viejo conocido y colega de aficiones-  no solo se los había encontrado en Andrés DC, sino que le firmaron un disco y lo hicieron famoso al poner su foto en la cuenta de instagram de la banda.
Su segundo día aquí fue frustrante para mis pretenciones. No logré encontrar a nadie que supiera donde iban a estar y solo hasta el día del concierto -ayer- supe que estuvieron en un bar de Chapinero. De nuevo: fallaron mi€s redes, lo que dejaba eso de conocer al inspirador del nombre de este blogger y del blog mismo (blogdeldia viene de “king (blogstar) for a day, fool for a lifetime”) para el mismo día del concierto. Era ahí o nunca, como cuando logré que Carlos Vives me ayudara a pedirle la mano a mi (hoy) esposa. 

Prepararse para un evento como este toma tiempo. Implica verse cientos de videos de conciertos de la misma gira, estudiar los setlists, y escuchar hasta el cansancio Sol Invictus, previendo que iba a ser el protagonista del concierto. Desde antes de nuestra luna de miel ya se escuchaba por los audífonos en mis desplazamientos diarios el nuevo álbum en un loop infinito de un playlist de 10 canciones. Así lo hice por meses y alternando con conciertos de los que se han grabado audios con sonido de excelente calidad. Pero había otra materia que tenía pendiente con ellos, y era la de conocerlos en persona, algo que nos resultó imposible en Chile. Fue así como moví todos los recursos a mi disposición para conseguir información que me ayudara a saber cuándo llegarían y dónde estarían. Contacté amigos que son periodistas relacionados con la organización, otros que trabajan con Move, y monté toda una red de monitoreo en redes sociales para ver si alguien veía algo, para ver si alguien me decía dónde iban a estar y poder ir a verlos. 

La noche que llegaron a Colombia ví con mucha envidia como @metrallográfico  -viejo conocido y colega de aficiones-  no solo se los había encontrado en Andrés DC, sino que le firmaron un disco y lo hicieron famoso al poner su foto en la cuenta de instagram de la banda.

Su segundo día aquí fue frustrante para mis pretenciones. No logré encontrar a nadie que supiera donde iban a estar y solo hasta el día del concierto -ayer- supe que estuvieron en un bar de Chapinero. De nuevo fallaron mis redes, por lo tanto me quedaba solo una oportunidad de conocer al inspirador del nombre de este blogger y del blog mismo (blogdeldia viene de “King -blogstar- for a Day, Fool for a Lifetime”), el mismo día del concierto. Era ahí o nunca, como cuando logré que Carlos Vives me ayudara a pedirle la mano a mi (hoy) esposa. 

Para esta misión no había un plan. Fuimos lo más temprano que pudimos al Royal Center a hacer fila y quedamos de quintos, lo que garantizó la mejor ubicación que haya tenido -y se pueda desear- para un concierto: justo en la primera fila, al frente de Billy y Roddy, diagonal a donde siempre se hace Patton, entre dos monitores. Todo estaba fríamente calculado. No solo quería quedar en primera fila por estar cerca de ellos, sino porque mido 1.57 y si quedo más atrás no veo un carajo, como me pasó en Chile. 

En menos de nada se llegó la hora del concierto y abrieron como lo suelen hacer en esta gira, con “Motherfucker”. Me sorprendió gratamente la buena energía del público y que ya mucha gente se sabe las canciones nuevas. Siguieron con “Land of Sunshine“, que es la segunda canción que más me gusta de Faith No More y que me gustaría pensar que la tocaron porque así se los pedí por twitter. Ahí se me salió la primera lágrima, de pura y genuina emoción. Siguieron Caffeine, Everything’s Ruined, Evidence, Epic, Sunny Side Up, Midlife Crisis. En esta canción suelen hacer un intermedio (snippet) con canciones de moda: Pump up the Jam y Vogue de Maddona en los 90’s, Poker Face en 2009, y a nosotros nos tocó por suerte “The Lion Sleeps Tonight”, famosa por la película “El rey león”.

Siguieron Last Cup of Sorrow, Matador, The Gentle Art of Making Enemies, Easy (donde hizo mención a las palabras colombianas que aprendió: aguapanela, ajiaco, sancocho), Separation Anxiety, Ashes to Ashes y cerraron con Superhero, precedida por un intento de “cumbia”. Para el encore, lo que en colombia se conoce como “otra, otra”, abrieron con Sol Invictus, We Care a Lot y cerraron el concierto con la muy esperada Just a Man. Aquí al final Patton hizo lo que suele hacer cuando está de buen humor y se siente bien con la audiencia que es tirarse al público. Maria estiró su brazo le tocó el zapato blanco, marcado con su nombre con sharpie, un segundo antes de que volara por encima nuestro haciendo una vuelta de canela en el aire e hiciera un memorable “crowd surfing“, aunque en esta ocasión el cable del micrófono se desconectó y no pudo seguir cantando sobre la gente, como suele hacerlo.

Terminó el concierto, Puffy tiró una de sus baquetas sobre el lado izquierdo del escenario y cuando vi que se aproximaba hacia nosotros con la otra baqueta me estiré. La lanzó justo hacía mí y la agarré. ¡El problema es que fuimos como 5 más! Ninguno cedía y alguien halaba hacia abajo con una fuerza brutal para que los demás soltaran la baqueta, hasta que alguien detrás nuestro con quien habíamos hecho amistad más temprano dijo “déjenlo, él la cogió, se la merece”… todo la soltaron y sí, ¡se refería a mí! ¡Me quedé con la baqueta! Es el tipo de rifas que uno nunca se gana pero me la gané justo el día que más hubiera querido hacerlo. Luego supe que la que halaba con más fuerza era la dueña de la otra mitad de la baqueta, mi esposa. En medio del forcejeo no me había dado cuenta de que ella la había agarrado con las dos manos y peleaba con su vida contra otros cinco hombres, les gritaba “Suéltenla maricaaa, ¡las damas primero!”.

Prendieron las luces, @inquisidora por fin se dejó ver la cara y nos quedamos por ahí tratando de llevarnos un arreglo floral, al mejor estilo de los matrimonios. Notamos que en una puerta había una aglomeración de gente y fuimos a ver de qué se trataba. Era un grupo de gente que por obra y gracia del tráfico de influencias tenía un sticker mágico que daba acceso al backstage. Fue todo un caso de “#udnosabequiensoyyo” y típico arribismo que le da al colombiano promedio tener algo de poder o de estatus sobre los demás, tanto así que más de uno prácticamente se nos burló en la cara cuando les preguntamos cómo consiguieron el sticker mágico. Fue perturbador y triste a la vez ver como aflora ese sentimiento de superioridad en cuestión de segundos y de forma perfectamente natural.  Intentamos entrar detrás de ellos, pero no fue posible. No pertenecíamos a ese grupo de “gente de bien” que no importaba si no sabían el nombre de tres canciones o de dos miembros del grupo, tenían las conexiones correctas y a diferencia nuestra, estaban en la rosca que era.

Maria me había dicho desde la noche anterior “pase lo que pase estaré a tu lado y no dejaré que te rindas hasta que conozcas a Patton” y en ese momento me lo recordó. Veíamos desde la reja como caminaban Roddy y Billy entre los afortunados, cuando de pronto dijeron “vamos a sacar los equipos, saquen a todos los del backstage”. O sea, volvieron al mundo de los mortales donde estábamos nosotros. Al cabo de un rato se abrió de nuevo la puerta y apareció… ¡Patton! Salió y se puso a hablar con todos los que estaban por ahí sin discriminar stickers ni si había comprado preferencial o VIP. Ni cortos ni perezosos nos acercamos, charlamos un par de minutos con él, nos tomamos la foto de rigor y nos depedimos. La conversación fue algo así:

Le pedí que me firmara la boleta y ahí le dije que mi nickname en twitter es @Patton, y que era porque soy muy fan de él.
[Maria]: in fact, my husband loves you more than he loves me, and I’m totally OK with that
[Patton]: That’s fucked up!
[Maria]: I know!
[El otro Patton, o sea yo]: Not in that way! 
[Patton]: You know what? you should punch him in the face, just like that – mientras hacía la demostración con su codo de como debía pegarme en la cara. Ahí yo le dije que en el autógrafo debería decir “from Patton to @patton” y mientras lo escribía se le ocurrió poner “From Patton to Puto”, siendo muy fiel a su particular sentido del humor. Luego me dijo: I’m sorry, I had to. Y nos abrazó a los dos, no sin antes recordarle a ella (por tercera vez) como era que debía ponerme el codazo en la cara y agregó “¡además es pequeño!” 😀
Mike Patton con @Patton
Luego de ese par de minutos le dejamos espacio a las demás personas que querían hablar con él y nos pusimos en la tarea de buscar a los demás miembros de la banda. Cuando llegamos a la puerta que separa la zona VIP del backstage salía Anika, la segunda al mando del crew. Apenas la vi la reconocí y la llamé por su nombre, lo que obviamente la sorprendió. Le expliqué que lo conocía porque había visto el capítulo de Tour Talk en el que Roddy la entrevistaba a ella, y le contamos que Roddy es nuestro segundo miembro favorito de la banda y que si nos podía ayudar a hablar con él. También le preguntamos por Tour Talk y nos dijo que tenían problemas con el internet, así que me ofrecí a prestarle el de mi celular, lo cual le pareció una magnífica idea. Se fue a consultar lo con Roddy y cuando volvó nos dijo que ya había anunciado que lo había cancelado, pero estaba muy agradecida por la oferta y se mostró dispuesta a ayudarnos a hablar con él. Se fue a buscarlo y… no lo encontraba. Nos envió a otro lado y terminamos afuera del teatro, pero logramos volver antes de que nos quedáramos por fuera definitivamente. Volvimos al punto cero y en cierto momento se armó de nuevo una fila de “privilegiados” que iba a entrar a los mismísimos camerinos. Nos hicimos detrás de ellos y de nuevo nos cerraron la puerta en la cara. Tuvimos la fortuna que unos 30 segundos después el bouncer se fue, alguien del equipo entró y … nos metimos detrás de él. Sí, nos colamos ;). Vimos la misma fila entrando al camerino, nos juntamos como si fuéramos parte de ellos usando la técnica de “bonitos y gorditos”. No nos pidieron nada, ¡estábamos adentro!
Roddy Bottum en BogotáAhí vimos a Roddy en su camerino, e inmediatamente nos pusimos a hablar con él. Fue una verdadera conversación donde le contamos que somos fans de Tour Talk, le preguntamos por su experiencia en Bogotá, los lugares que visitó, e incluso nos contó por qué no había ido Tim Moss, el Tour manager titular y otras intimidades del equipo. Al cabo de un rato estábamos solos Patton, Roddy, Anika y nosotros dos en el camerino, presenciando como ella le daba instrucciones a Patton sobre el plan a seguir las próximas horas (lo mandó al hotel a dormir, jeje) al tiempo que Roddy nos contaba cosas de Shaun Kendrick, otro miembro del equipo.

Maria estaba matada con la personalidad de Roddy, nos sentíamos como haciendo visita en la sala de su casa. Aunque él sabe algunas palabras de español, la conversación que tuvimos no hubiera sido posible si nosotros no habláramos inglés, eso nos sirvió muchísimo. Ya entrados en confianza, Maria le confesó a Roddy “you’re my favorite guy in Faith No More”, a lo que él respondió “awww, you’re so sweet!”, luego le preguntó su nombre y se sorprendió de que lo pronunciara “Maria” en lugar de “María”, por eso en el autógrafo que le dio escribió “Hola Mária!”.

Llegó la hora de que ellos se fueran, agarramos unas cervezas que ya nadie más iba a tomar y charlamos un rato más con Anika. Le preguntamos por el resto de la banda (Puffy, Billy, John) y nos dijo que se habían ido temprano, que Puffy tiene un dolor de espalda que lo está matando y Bill estaba muy cansado. Nos despedimos de ella, luego hablamos otro rato con Shaun, el stage manager, de quien también sabíamos su historia a través del tour Talk de Roddy. Nos contó de su recorrido con Patton, de sus proyectos en curso y del estado del nuevo disco de Fantômas. Nos despedimos y cerramos así la operación “bonitos y gorditos” más exitosa que hayamos hecho desde que nos colamos a un hotel de Cancún a ver la final de la Copa América. 

Se cumplió la misión: conocer a Patton y a Roddy. Con Anika y Shaun del crew como bonus track, nos sorprendió mucho su gran amabilidad. Nos faltaron Puffy (Mike Bordin), Billy (Bill Gould) y Jon Hudson, pero bueno, no nos podemos quejar, son las personas más amables que hayamos conocido. Tenemos recuerdos gráficos, físicos y hasta una baqueta de Mike Bordin. Si verlos en Chile fue el mejor día de mi vida en ese momento creo que el de ayer lo supera, superado tal vez solo por el día de mi matrimonio. 

Sí, oficialmente this is the best party that I’ve been ever been to.  

PD
Y gracias a ti, por estar ahí, por no dejarme rendir y por haber hecho realidad este sueño. Todavía no me lo creo. 

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Bogotá es mi gimnasio

En el colegio nunca gané una competencia. Ni deportiva, ni académica. Recuerdo que estando en sexto grado -primerodebachillerato en ese momento- le gané una partida de ajedrez a uno de Once y pasé a las rondas finales, donde sucumbí a la presión y me cascaron. Figurativamente, por fortuna. 

Ni hablar de educación física. No me ayudaba ser de los menores del curso, para encima ser de los mínimos del curso. Cumplía con dignidad con las funciones asignadas pero rara vez fui titular. Ahora que lo pienso eso explica que prefiriera deportes individuales y donde priman la astucia, estrategia y la fortaleza mental como el bádminton, el ciclismo y el backgammon

No figuraba, pero tampoco era el útimo lo que podría ser un buen reflejo de mi personalidad, ahora que lo pienso. Estaba siempre en el lote, dirían de mí si hubiera sido ciclista profesional.

Es por eso que me cuesta explicar cuando me preguntan que por qué ya de viejo (a los 20) y desde entonces, el deporte se volvió parte de mi vida cotidiana. Y es porque ni yo mismo lo comprendo, tenía el potencial para ser sedentario. Y es que desde que en 1993 empecé a movilizarme por Bogotá en bicicleta un Gollum dormido dentro de mi se despertó y me volví competitivo y hasta empecé a cuidar mi alimentación para que no afectara mi rendimiento. No son trayectos largos, en estos años podría decir que no superan los 20km diarios aunque he tenido temporadas de 50km diarios así como temporadas de 20km semanales. Desde entonces ya acumulo más de 100.000km transitados solo en Bogotá, y unos cuantos miles en Cali, donde viví por poco más de un año. 

En 2002 una tendinitis me obligó inscribirme en un gimnasio para tomar clases de stretching, necesarias para mi rehabilitación. Iba a diario. Allí descubrí que Pilates es el papá de los ejercicios, aprendí a usar los HRMs y empecé a usarlos en mis trayectos diarios. Desde entonces busco -a diario- estar “en la zona” al menos 5 minutos diarios. Compito conmigo mismo (cuando no es que hay un pinche fixero en la ruta creyendo que su bici de mentiras es más rápida) y todos los días mido mi rendimiento con el celular. Cuando me siento demasiado bueno, hasta uso Strava, pero con moderación. 

Hoy mis desplazamientos diarios son de unos 12km. Mi estado de salud es bueno: me enfermo muy poco y en una prueba de esfuerzo estándar bajo de 180bpm a 80bpm en un par de minutos, lo que suele causar sorpresa en los médicos, sobre todo cuando me preguntan la edad.  No pago un peso por transportarme ni por ir al gimnasio y tengo dos beneficios: salud mental y salud física, aparte de los cientos de horas que ahorro al mes. La salud financiera llega casi que por accidente 😉

En 1993 me convertí -sin darme cuenta- en un deportista urbano. Es por eso que me identifiqué plenamente con este comercial, sin la parte de hacer el ridículo en las cebras de los semáforos. 


 
PD.
De la tendinitis aprendí a estirar. Lo hago todos los días, utilizando bancas, bolardos o la misma silla de la bici.  

Multivacaciones Decameron en Panamá

Nunca había estado antes en un hotel bajo la modalidad de “todo incluido” de Multivacaciones Decameron, hasta hace unos días que fui a Panamá al Royal Decameron Golf Beach Resort & Villas (Playa Blanca para los amigos) a dos horas de ciudad de Panamá.

Es realmente “todo incluido”: desayuno y almuerzo buffet, comida a la carta y hasta snacks. Esta le va a gustar a muchos: barra libre ilimitada!. Deportes acuáticos, sillas y toallas para la playa, gimnasio… en fin, prácticamente todo lo que hay en el resort lo puede uno consumir cuantas veces quiera sin ningún cargo adicional. Voy a contar entonces como fue mi experiencia. 

Vuelo Bogotá-Panamá

Aeropuerto Panamá PacificoEl vuelo fue por VivaColombia, estrenando la recién inaugurada ruta BOG-BLB al también prácticamente nuevo aeropuerto “Panamá Pacífico“, en la antigua base militar norteamericana “Howard”. Es un aeropuerto pequeño habilitado para vuelos chárter, y es tan nuevo que no tiene ni un solo local comercial e incluso no tiene cajeros automáticos. Hay tan solo 4 cubículos para los funcionarios de migración, y no tienen lector de pasaporte mecánico, por lo que el proceso de migración es lento. En nuestro caso tardó poco más de una hora. Afortunadamente hay aire acondicionado, porque de lo contrario la espera sería mucho peor. 

El transporte al hotel está muy bien coordinado y están muy pendientes de quienes van para playa blanca. El viaje al hotel toma cerca de dos horas por una autopista en muy buen estado. al igual que el bus. 

El Hotel

La llegada al hotel para hacer check-in es organizada aunque no tan eficiente como uno quisiera. Los empleados, casi sin excepción, son muy atentos y hacen su trabajo de la forma más ágil posible, haciéndolo sentir a uno muy bien atendido a pesar de compartir la situación simultáneamente con decenas de personas. Uno es transportado a su habitación en unas pequeñas camionetas y el conductor/botones se encarga de que uno no mueva un dedo. 

Habitación Playa Blanca Decameron PanamaLa habitación es mucho mejor de lo que me la imaginaba. Tiene nevera, tv con canales de muchos países (incluidos canales nacionales de Colombia) y el baño es bastante amplio y bonito. No se si haya sido solo conmigo o lo hagan con todo el mundo, pero me recibieron con botella de vino y tabla de quesos. Te llevan una botella de agua (750cc, creo) cada día, la cual uno prácticamente ni la destapa.

Al llegar lo primero que uno recibe es un mapa y unas instrucciones para orientarse y encontrar lo indispensable. La primera vez que uno lo ve se imagina que el resort es inmenso y que darle la vuelta a pie es un imposible, pero en realidad es una caminata muy agradable y no es tan grande ni enredado como parece. Leí muchos reviews antes del viaje y aprendí algo sobre las reseñas de viajeros: hay gente imposible de satisfacer o que se cree miembro de la realeza, porque se quejan de detalles insignificantes o le buscan el defecto a todo. Les faltaba decir que el agua estaba muy mojada y que la arena estaba muy arenosa. Una de esas quejas hablaba sobre la cantidad insoportable de escaleras, a lo que solo les puedo decir que son unos perezosos. Sí, el resort está construido sobre una pequeña colina y para ir a las partes altas hay que subir unas cuantas escaleras (50-60 escalones por mucho), pero será un problema si mucho para personas con problemas de discapacidad o de flojera aguda. Nada del otro mundo. Mi suegra tiene ya sus años y viajó un mes después de una cirugía importante y no tuvo ningún problema con nuestros recorridos diarios.

Hay abundancia de fauna silvestre en el hotel. Iguanas, colibríes, ardillas, lagartijas y hasta pavos reales. Son un detalle que le da vida al hotel, y están presentes por todos lados sin ser molestos ni una plaga. 

No hay cajeros automáticos dentro del hotel, pero al frente hay dos: uno dentro del Casino y otro a media cuadra al lado de un local de alquiler de carros (National). Igual con el programa de todo incluido el dinero en efectivo es prácticamente innecesario. Tenga en cuenta que tanto su banco como el banco local le van a cobrar una comisión por el retiro, pero dependiendo de la cantidad que retire puede ser mejor negocio que comprar los dólares en efectivo en su país de origen.

La comida

Restaurante Sushi SambaUno tiene derecho a comer en las noches en restaurantes con servicio a la mesa y a la carta, pero debe hacer su reserva con tiempo de antelación. La primera noche comimos en “Sushi Samba”, que es un restaurante con show de Tepanyaki. Es una especie de rodizio de comida oriental incluyendo una ronda de sushi, sopa, arroz teriyaki y tepanyaki, entre lo que logro recordar. Buenísimo. La segunda comimos en Mogo-Mogo (Comida Thai) donde esperaba probar por fin un curry tradicional, pero me quedé con las ganas porque los platos eran mas bien “occidentalizados”. La tercera comimos en “El canal”, el cual es el más apetecido y afamado de los restaurantes, ofreciendo gran variedad de platos con frutos del mar. 

Las noches terminan con un show de baile (cada noche el tema es diferente) con un carismático animador que sabe manejar muy bien al público.
Buffet desayuno Decameron Playa BlancaEl buffet del desayuno es salido de toda proporción. Una barra de frutas, una de proteínas, fritos… hasta calentado, fríjoles o embutidos. Quesos, gran variedad de panes, barra de jugos, un lugar dedicado para que le hagan los huevos al gusto, cereales… en fin, hay para todos los estilos de vida, desde los más saludables hasta los adictos al colesterol del malo. Es muy difícil lograr contener el impulso de servirse cada uno de los platos ya que con tanta oferta uno quiere probarlo todo, y no en vano hay por todas partes de avisos invitando a un uso racional de la comida y recordando que los huéspedes pueden servirse cuantas veces quieran, para prevenir el casi inevitable desperdicio de comida. 

Los almuerzos son variados y siempre encontrará algo que le guste y que lo sorprenda, como el ice cream bar que había en uno de ellos. Probamos todos los restaurantes y no nos hubiéramos cansado del menú ni visitándolos a diario durante un mes. Eso sí, el riesgo de ganar unos kilos adicionales es latente, porque es prácticamente imposible controlar el impulso de probarlo todo. 
Show nocturno decameron resort panama

La mayoría de los bares están cerca de la playa y ofrecen de forma ilimitada unos cocteles deliciosos, sin escatimar en la cantidad ni la calidad del alcohol que utilizan para prepararlos. De hecho se queda uno con la impresión de que a veces llevan demasiado alcohol! Los empleados son muy atentos y amables, aunque como en todo sitio hay contadas excepciones. 
Playa Decameron beach Panama
La Playa

Sobre el mar hay una serie de pequeños detalles que se pueden destacar. La temperatura del agua es muy agradable, y el mar es asombrosamente tranquilo. No tiene casi oleaje, parece una piscina. Entiendo que fue por esta misma razón fue que Balboa bautizó este océano con el nombre de “Pacífico”. A pesar de que la playa es pública no se ven mayores aglomeraciones de gente y pasan muy pocos vendedores, los cuales son muy discretos y nada insistentes, e incluso dejan la mercancía sin ningún tipo de garantía y la cobran más tarde. 
La arena es fina, y hay muchísimas conchas marinas en la franja en la que rompen las olas, la cual no mide más de 5 metros. La franja en la que uno se puede meter al agua tocando el piso es mas bien corta (no tendrá más de 10 metros) y no hay algas ni rocas molestas. La playa es muy limpia y se ven empleados recogiendo basura todo el día. 

La mayoría del día uno puede ver estoy graciosos pajaritos (Sanderling) alimentándose en la playa, aunque por lo que logré aprender estas aves son migratorias, así que no se ven por aquí sino en un corto período de tiempo cada año. 

Kayak en decameron resort panamá
Utilizamos los kayaks y fue un paseo muy agradable y divertido.
Playa Decameron Beach Panama
Las sillas son cómodas, suficientes y la sombre es perfecta para un día de playa. 

Los planes

Canal de PanamáTienen una buena oferta de planes turísticos en los alrededores. Yo tomé el del canal de Panamá + compras en Albrook. La visita al canal me pareció muy interesante y constructiva, y le recomiendo que para hacer compras se tome un día entero porque Albrook es tan grande que requiere de mucho tiempo para encontrar las mejores ofertas y lo que usted está buscando. 

En resumen

Me llevé una muy buena impresión de la cadena Decameron y de Multivacaciones Decameron. El precio es bastante cómodo y el servicio que se recibe es MUY bueno. Las instalaciones son de primer nivel, así como la comida y los demás servicios. No me voy con ninguna queja y debo decir que pasé 3 días inolvidables al lado de mi novia y sus papás. Sin duda volvería a este Resort, el cual definitivamente recomiendo visitar. 

Lo dejo con las fotos que tomé del viaje:

 

 

El trabajo ideal

El mes pasado en la agencia en la que trabajo nos pasaron un cuestionario con una serie de preguntas aleatorias y sin ninguna lógica, las cuales debíamos contestar en muy poco tiempo. Es decir: nos hicieron llenarlo a mansalva. Una de las preguntas era ¿cuál es tu trabajo ideal?

Ya no recuerdo qué respondí, pero días después tuve una epifanía en la que descubrí el que es mi trabajo ideal. Ideal porque es algo disfrutaría tanto que lo haría sin cobrar, e ideal también porque, siendo realistas, es algo de lo que difícilmente podría vivir.

Ese trabajo soñado no sería otro que el de crítico de restaurantes y de turismo.

He notado que cuando voy a un restaurante -o viajo- no puedo evitar fijarme en los más mínimos detalles: la decoración, la forma de presentar el pedido, el punto de cocción, los ingredientes, la calidad del servicio y un gran etc. Lo que en parte me convierte en lo que los gringos llaman “customer from hell” (una mamera, lo sé), pero por otro lado me hizo ver que tengo un buen ojo para los detalles. No me fijo en la bobada más insignificante para hacer un drama a partir de eso, sino que procuro observar todo el proceso como si fuera el dueño, con ojos de ingeniero industrial. Mi idea es tener sugerencias útiles, realizables y constructivas con el fin de que el negocio mejore su servicio, y para que la próxima vez que vaya me sienta mejor con mi experiencia como cliente.

Llevo 7 años recibiendo invitaciones de agencias de relaciones públicas y de prensa para conocer los productos de sus clientes, muchos de estos eventos se realizan en restaurantes y hoteles de primera categoría, lo que desarrolla cierto criterio para distinguir algo bueno de algo que podría ser mejor. No me gusta el tono de los críticos de revistas (el de SoHo, por ejemplo) porque suelen convertirse en unos seres prepotentes, engreídos, pretenciosos, arribistas e imposibles de satisfacer, aparte de tener un ego más inflado que el de Cristiano Ronaldo. Hace un par de meses conocí un nuevo local de una cadena de hamburguesas que me gusta mucho, y encontré una lista tan larga de detalles por mejorar que lo escribí como reseña en su sitio de Google Maps. ¿El resultado? Mis sugerencias fueron atendidas por el gerente, quien me invitó a almorzar y me explicó la razón de todos y cada uno de los detalles de mi reseña. Fui escuchado y gracias a mi aporte algunas cosas mejorarán para beneficio del sitio, de mí y de los demás clientes, aparte de que se ganaron un cliente mucho más fiel de lo que ya era.

En este blog tengo una sección en la que he hecho varias reseñas de productos de tecnología. Ya que así como todos necesitamos un celular o según algunos todos necesitamos un gps para el automóvil, todos comemos alguna vez en un restaurante o nos vamos de viaje, por esta razón me gustaría compartir mis opiniones informadas sobre sitios en los que como o me hospedo. También quiero que sea un espacio para hablar de los lugares a donde voy con mayor frecuencia como corrientazos y cadenas de comida rápida, y no solamente de restaurantes dediparados a los que los colombianos promedio vamos si mucho una o dos veces al mes.

Como para mí el fin de un blog es dar un espacio para escribir sobre lo que uno quiera, cuando quiera y sin un interés mayor al de compartir o construir, y motivado por la experiencia anterior me animé a crear una sección del blog llamada “Reseñas de hoteles y restaurantes” que encontrarán en el menú superior de esta vetusta y anacrónica plantilla del blog. El primer post es sobre el Decameron Resort en Panamá, con Multivacaciones Decameron.

Espero que les guste y, sobre todo, que les sirva.

Vivir en Cali, manual para dummies

gato del Río, Cali
Viví en Cali entre noviembre de 2011 y enero de 2013, y desde que pisé tierras vallecaucanas en un rol distinto al de turista empecé a escribir este post. Algún día había que terminarlo y ese día fue hoy.

Colombia tiene la particularidad de ser muy rica culturalmente. Para muchos extranjeros resulta sorprendente que en un país relativamente pequeño se puedan encontrar diferencias culturales tan grandes entre las subregiones, tanto que en ocasiones nos cuesta trabajo entendernos entre nosotros mismos. En mi caso soy un rolo -cachaco, bogotano- que se fue a vivir a Cali y que tenía a diario infinidad de pequeños choques culturales. Los compartiré en este post con el fin de que le puedan ser útiles a otros rolos que estén a puntos de vivir el mismo proceso.

La gente

Los nacidos y criados en Bogotá tenemos fama de ser odiosos, creídos y fríos en el resto del país. Luego de vivir 15 meses fuera de Bogotá puedo entender por qué nos ven así: nuestras formas de relacionarnos y nuestras costumbres son distintas, sin que necesariamente nuestra personalidad sea así. La antipatía y frialdad -en mi opinión- son un mecanismo de defensa de la ciudad grande, donde creciste con el mantra “no hables con desconocidos”. Es simple instinto de supervivencia.

Lo de creídos lo explico con ese complejo de superioridad del hijo de la capital, quienes por nacer en la ciudad más importante del país podemos llegar a mirar a las demás como pueblos, y si tienen suerte, pueblos grandes. Acomplejados y prejuiciosos que somos. Resumiendo: es verdad. Los rolos podemos parecer antipáticos y fríos, y en muchos casos, serlo. 

  • Mi primer choque cultural cuando recién llegué a Cali fue la calidez de la gente. Recuerdo la primera vez que entré a un ascensor y todos sus ocupantes saludaron en coro “buenos días”. Uno queda sin reacción, una mezcla de “¿qué carajos le pasa a esta gente?”, “seguro me confundieron” y “¿qué respondo?”. Al cabo de los meses uno se acostumbra, saluda y hasta lo extraña cuando no responden. Es decir, uno se termina civilizando.
  • La gente mira a los ojos en la calle, sonríe. Cuando usted sale de su casa o de su apartamento hay contacto visual con el portero, con el vecino… y hasta conversación. No es que en Bogotá no pase eso, pero no es tan común, mucho menos entre desconocidos, creo que esa es la definición de  “gente abierta”. Supongo que usted sabe a lo que me refiero. Algunos rolos somos de los que volteamos la cara cuando vemos que viene un vecino, mientras que la mayoría de los caleños hacen justo lo contrario.
  • La atención por parte de vendedores, cajeros y empleados en general es amable, cordial, sincera. Poco que ver con la que uno suele recibir aquí.

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El engaño de Yeei: Gana dinero en redes sociales (publicando sin que te des cuenta)

La primera vez que supe de Yeei fui escéptico: “es una red que tiene decenas de miles de influenciadores en twitter y facebook, los cuales publican naturalmente en sus redes, y este servicio tiene buen CTR” dijo mi jefe. Yo no conocía Yeei pero de inmediato me sonó como raro el tema, no me parecía creíble lo que prometían. Luego me hicieron una presentación y aunque me siguió generando desconfianza, por lo menos parecía razonable lo que prometían: “contamos con X número de personas inscritas, podemos prometer un número determinado de clics por tanta plata”. 

Para agencias de medios puede sonar atractivo como una fuente novedosa y efectiva de clics, razón por la que mi jefe les iba tragando cuento. Me inscribí en Yeei para conocer cómo funcionaba a finales de febrero, y como resultado de eso ya no sólo no me parecía creíble como agencia sino como usuario, ya que por cada clic pagan apenas unos 3 o 4 centavos de dólar. Es decir, si uno quiere hacerse unos pesos con yeei tiene que tener una audiencia monumentalmente grande y adicionalmente venderse cual guaricha de la 22. No thanks

Hace unas semanas mi novia me dice: “tu no escribiste esto, cierto?” Era un tweet (que borré de inmediato) invitando a ver una película. Despertó mi indignación a punto de sacar las antorchas y los tridentes del cuarto de San Alejo para linchar al descarado que utilizó alguna autorización en mi cuenta de twitter para enviar ilegalmente un mensaje a mi nombre. Prometí no descansar hasta encontrar al culpable del abuso. 

La verdad fue fácil encontrar la fuente. Quien debería presentar catfish latinoamérica con una simple googleada encontró que todo apuntaba a Yeei. Hice la misma búsqueda en tweetdeck (el amarillo) y confirmado: fue Yeei. No había duda alguna. Ese día (abril16) empecé a escribir este post pero por error borré las capturas de pantalla y por falta de tiempo nunca terminé el post. El tweet decía: “¿Fans de películas Sci-Fi?, no te puedes perder OBLIVION con Tom Cruise y Morgan Freeman, esta buena http://ygl.se/c/unlinkahi”

Eso se iba a quedar impune, pero lo volvieron a hacer esta semana. Y ya se descararon: tres veces. Yeei postea en twitter con mi cuenta y yo no he aceptado hacerlo. Eso es una violación grave de las políticas de twitter, si mi sentido común no está mal. 

Yeei utilizando las cuentas de los usuarios sin permiso para hacer tweets

Las sorpresas no terminan. Al entrar a yeei veo que aparece como si yo hubiera voluntariamente aceptado formar parte de la campaña. 
Yeei abusando de sus usuarios

De hecho nunca participé en ese aviso y no veo el de “Sci-fi”.

Hoy me invitan a “promover de nuevo” éste. Descarados. 

Yeei abusando de los suscriptores

y hasta ingresos he generado. 8 personas han hecho clic en mi spam, 8 personas a las cuales les debo una disculpa. LO SIENTO!

Yeei es un maldito fraude

El tema es que yo creé mi cuenta en Yeei y vinculé mi cuenta de twitter por curiosidad, y nunca volví a ingresar al sitio. Han hecho 4 tweets con mi cuenta sin mi autorización. La verdad, si esto no es fraude o estafa no se qué más pueda ser, aparte de ser un abuso de confianza con sus suscriptores debe ser alguna clase de delito. Están engañando a sus clientes prometiendo cosas que no cumplen, y están engañando a sus usuarios abusando de sus cuentas y publicando sin su permiso. Y en realidad lo más ofensivo es que lo pongan a uno en ridículo escribiendo barbaridades como “demasiado bueno” y “yo ya lo hice ¿y tu?” o recomendando pésimas películas. ¿”demasiado bueno”? ¿en serio yeei?

Esto no es nada. Yo soy una de 864 personas que han hecho el mismo tweet. (tomando tan solo dos tweets). ¿cuántos de ellos lo habrán hecho voluntariamente? Búsquese en esta lista a ver si usted también fue víctima. 

Por ahora me dedicaré a poner en conocimiento de twitter el abuso, e invito a las otras víctimas (en caso de haberlas) a que lo hagan también. Cuéntele a sus amigos si los ve en la lista. Cuéntele a los anunciantes. 

———-Actualización Mayo 14 / 2013————–

Debo hacer unas aclaraciones: Edité el título para que no sea “sin tu permiso” sino “sin que te des cuenta”. Como bien me hizo caer en cuenta @dmzu, yo sí autoricé a yeei en twitter para que publicara  a mi nombre, de donde era incorrecto afirmar que lo hicieron sin mi permiso cuando en realidad sí lo dí. Es verdad, rectifico esa afirmación y la cambio a “a que publiquen sin que yo me de cuenta”.

Cuando hablo de autorizaciones no me refiero a la que le di a yeei para que pueda utilizar mi cuenta de twitter. Me refiero a la que le doy a Yeei para que participe en sus campañas. Cabe la aclaración, porque no fui lo suficientemente claro.

Soy de esos bichos raros que sí leen los términos y condiciones de los servicios a los que se meten. Llevo como 18 años en esto y vivo de ésto, lo que creo que me da la autoridad moral para ser algo arrogante y afirmar que se cómo funciona internet. Leí los términos y condiciones cuando me inscribí, pero de forma superficial y sin un abogado presente, mea culpa. No encontré nada raro y por eso acepté, aunque de todas maneras me estaba inscribiendo para ver si pautábamos con ellos o no y quería ver cómo funcionaba todo. Ellos explican de forma muy simple, y también soy de esos  que confía en la buena fe de la gente. Uno no espera que le vayan a meter leguleyadas o trampas en la letra menuda para sacar provecho, porque así también funciona internet: en la confianza.

Como podrán ver en los comentarios, mi molestia llegó a los creadores de Yeei. En su respuesta dicen:

cuando un usuario se registra en Yeei acepta que Yeei publique eventualmente algunos anuncios en el estatus de dicho usuario. Durante el registro, y al momento de aceptar la aplicación el usuario puede no dar el permiso y si llegase a darlo, existe una segunda instancia en el panel de Mi cuenta dentro de Yeei.com en donde el usuario puede desactivar la función.

Entonces voy a mi panel de control y busco la opción mencionada

En “redes” veo lo siguiente:

Panel de control yeei

Supongo que “estatus de publicación automática de anuncios” es a lo que se refiere Mario Dávila en su respuesta, veamos como lo describen:

Publicación automática Yeei

“elegir y publicar de forma automática los anuncios con mayor potencial”. Bien, pues mea culpa de nuevo por haber interpretado en esta descripción “anuncio” como los mensajes automáticos (textos) y las horas de publicación en las campañas a las que uno se ha inscrito voluntariamente, y no que es para meterlo a uno a campañas sin su conocimiento. Confirmado por lo que dijo Mario en su réplica:

Quizás en Yeei hemos fallado en notificar de la mejor forma lo que el usuario está aceptando durante el proceso de registro

Sí que han fallado y el texto es confuso, al menos en mi opinión. Honestamente lo entendí por otro lado, ya que si me hubiera dado cuenta o quedado claro que estaba aceptando que me metieran a campañas que bajo su criterio “me puedan dar mayor beneficio económico” por supuesto que no lo hubiera activado. Acepto que si uno lee con más atención el mensaje sí se entiende la idea, y es por eso que quiero reconocer que sí fue mi error por no haberlo interpretado de la forma correcta.

Quisiera comentar algo sobre las notificaciones, veo en la sección dedicada a las mismas:

Panel de control de yeei

Y miro mi correo:

Correos de yeei

Nunca recibí una sola notificación de Yeei. Ni sobre nuevas campañas, ni sobre ingresos, ni sobre nada.

Por cierto, Mario en su réplica dice:

no nos queda más que revisar el proceso a profundidad para disminuir la molestia o eliminarla del todo. En su caso particular, en su perfil de Yeei, hemos realizado por usted la acción requerida para no tener publicaciones en su perfil que usted no desea tener en su perfil

 Hoy (Mayo 14) que entré a hacer esta actualización del post seguía con la opción activada (como se puede ver arriba) y la revisión para disminuir la molestia tampoco se ha hecho. Agradezco a Mario por haber puesto la cara y haber respondido, y quedo a la espera de dichas modificaciones prometidas. Esperaría unos cambios en los que de forma explícita y con claridad le digan al usuario que van a inscribirlo a campañas que ellos consideren rentables si se deja esa opción activada. Eso sería transparencia y le daría credibilidad a el servicio, donde uno como usuario (o como cliente) no se sienta, como decimos aquí, “engatuzado”.